El sector minero en Argentina se encamina a consolidarse como uno de los pilares fundamentales para la generación de divisas del país. Según proyecciones detalladas en un informe elaborado por la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el año 2026 podría representar un punto de inflexión para la actividad, alcanzando niveles de exportación que transformarían la composición de la balanza comercial nacional.
Las estimaciones indican que las exportaciones del sector minero podrían superar los 9.000 millones de dólares en 2026. De concretarse estas cifras, la minería lograría que más de uno de cada diez dólares que ingresen al país por concepto de ventas externas tenga un origen minero. Este crecimiento representaría un salto significativo respecto al desempeño de 2025, año en el que las exportaciones del sector alcanzaron los 6.075 millones de dólares, lo que representó el 6,9% de las ventas externas totales. Si se cumplen las previsiones, el sector crecería más del 50% en términos porcentuales, elevando su participación por encima del 10% del total exportado.
Para contextualizar este avance, el informe toma como referencia el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que prevé que las exportaciones totales argentinas alcancen los 96.056 millones de dólares en 2026. En este escenario, la minería alcanzaría una participación histórica dentro de la balanza comercial. La relevancia de este dato se intensifica al observar que la minería, junto con el sector energético y la agroindustria, es una de las pocas actividades que genera un ingreso neto de divisas. Como ejemplo de esta eficiencia, durante 2025 las empresas mineras exportaron por 6.075 millones de dólares, mientras que sus importaciones fueron considerablemente bajas, alcanzando apenas los 202 millones de dólares.
El motor principal detrás de estas cifras récord es el litio. Mientras otros minerales muestran señales de agotamiento, el litio continúa expandiendo su producción y exportaciones debido a su rol crítico en la transición energética global. En 2025, Argentina produjo 116.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), lo que significó un crecimiento interanual del 56% y una expansión acumulada del 241% en comparación con el año 2018. Este crecimiento fue impulsado por la expansión de operaciones en proyectos como Cauchari-Olaroz, Mina Fénix y Salar Olaroz, además de la incorporación de nuevas iniciativas en desarrollo. A pesar de que los precios internacionales fueron más bajos durante gran parte de 2025, el aumento de los volúmenes permitió que las exportaciones de litio sumaran 911 millones de dólares, un 44% más que en 2024.
Para 2026, el panorama para el litio es aún más optimista, proyectando una producción de 172.000 toneladas LCE, un incremento cercano al 48% respecto al año anterior. La diferencia fundamental para el próximo ejercicio es la combinación de un mayor volumen de producción con una mejora en los precios internacionales. Con un valor promedio proyectado de 14,9 dólares por kilogramo, las exportaciones de litio podrían escalar hasta los 2.559 millones de dólares, lo que representaría un salto del 181% frente a 2025.
Por otro lado, los metales preciosos presentan una dinámica distinta. El reporte, elaborado por Guido D'Angelo (BCR) y Nadav Rajzman (CAEM), advierte sobre una caída estructural en la producción de oro debido al agotamiento natural de yacimientos maduros. En 2025, la producción aurífera descendió a 1,18 millones de onzas, una baja del 6% interanual y del 42% respecto a hace una década. No obstante, la escalada del precio internacional compensó esta caída, permitiendo que las exportaciones crecieran un 30% hasta alcanzar los 4.094 millones de dólares. Para 2026, se espera que la producción se estabilice gracias a la reactivación de Casposo en San Juan y el proyecto Calcatreu en Río Negro. Con un precio estimado de 4.353 dólares por onza, las exportaciones de oro podrían llegar a los 5.129 millones de dólares.
La plata sigue una tendencia similar. En 2025, su producción cayó a 22,1 millones de onzas, el nivel más bajo de la última década y un 35% inferior a 2019. A pesar de esto, las exportaciones crecieron un 22% hasta los 785 millones de dólares por la mejora de los precios. Para 2026, aunque se proyecta una nueva caída productiva hasta las 19,5 millones de onzas, las exportaciones podrían dispararse hasta los 1.172 millones de dólares, impulsadas por un precio promedio proyectado de 60 dólares por onza.
Finalmente, el sector se consolida como un receptor clave de Inversión Extranjera Directa (IED). Durante 2025, las inversiones extranjeras en minería crecieron un 27% interanual y un 88% frente a 2023, alcanzando un stock total récord superior a los 17.645 millones de dólares. El último trimestre de 2025 mostró un crecimiento del 202% comparado con el mismo periodo de 2017. El cobre es hoy uno de los motores de esta ola inversora, con proyectos de clase mundial como Los Azules, Vicuña, Taca Taca, El Pachón y MARA. Los autores del informe subrayan que, desde 2003, la minería ha sido la actividad con mayor ingreso neto de divisas por IED en la economía argentina.


