ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • jueves, 23 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Ni Una Menos convoca a movilizaciones nacionales tras el feminicidio de Agustina Vega

Frente a la conmoción que causó el feminicidio de la adolescente Agustina Vega, de 14 años, el colectivo argentino Ni Una Menos convocó a movilizaciones en todo el país contra la violencia de género. El epicentro de la protesta fue en Buenos Aires, frente al Congreso, con un fuerte reclamo hacia el Gobierno nacional en un contexto de ajustes presupuestarios y cambios en las políticas de género. Según cifras de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el 83% de los casos de femicidio la víctima fue asesinada por una persona conocida, y en 4 de cada 10 casos convivía con su agresor, lo que vuelve a poner el foco en la violencia que ocurre en entornos cercanos. Emiliano Jiménez nos trae más información y las reacciones.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Ni Una Menos convoca a movilizaciones nacionales tras el feminicidio de Agustina Vega
Puntos clave

El feminicidio de Agustina Vega, una adolescente de 14 años, desató movilizaciones masivas de Ni Una Menos en toda Argentina. En Buenos Aires, miles de personas se congregaron frente al Congreso para exigir el fin de la violencia de género y denunciar los recortes presupuestarios del Gobierno nacional en las políticas de protección para mujeres y niñas. La protesta se apoya en datos alarmantes de la Corte Suprema, que revelan que el 83 por ciento de los feminicidios son cometidos por personas conocidas y que en 4 de cada 10 casos existía convivencia entre víctima y agresor. Esta realidad pone el foco en la vulnerabilidad extrema dentro del hogar y la urgencia de priorizar la seguridad femenina sobre los ajustes económicos.

La sociedad argentina se encuentra sumida en un estado de profunda conmoción tras el feminicidio de Agustina Vega, una adolescente de tan solo 14 años. Este trágico suceso ha actuado como un detonante para que el colectivo Ni Una Menos organice y convoque a una serie de movilizaciones masivas en todo el territorio nacional, con el objetivo primordial de manifestar el rechazo absoluto a la violencia de género y exigir medidas concretas para erradicarla.

El epicentro de estas protestas se concentró en la ciudad de Buenos Aires, donde una multitud se congregó frente al edificio del Congreso de la Nación. En este punto neurálgico de la actividad política del país, los manifestantes centraron sus reclamos hacia el Gobierno nacional. La movilización no solo fue una respuesta al crimen perpetrado contra la joven de 14 años, sino que también se convirtió en un espacio de denuncia sobre la situación actual de las políticas públicas destinadas a la protección de las mujeres y niñas.

Durante las concentraciones, los asistentes expresaron una fuerte preocupación por el contexto actual de ajustes presupuestarios que atraviesa el Estado. Según los reclamos presentados, estos recortes financieros impactan directamente en la capacidad de respuesta y prevención de la violencia de género. A esto se suman los cambios implementados en las políticas de género por parte de la administración nacional, lo que ha generado un clima de incertidumbre y malestar entre quienes consideran que se están debilitando las redes de contención y los mecanismos de seguridad para las víctimas.

Para dar un sustento fáctico a la urgencia de estas demandas, se han puesto sobre la mesa cifras alarmantes proporcionadas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Los datos revelan una realidad inquietante sobre la naturaleza de los feminicidios en el país. De acuerdo con las estadísticas oficiales de dicho organismo, en el 83% de los casos de feminicidio, la víctima fue asesinada por una persona conocida. Este porcentaje evidencia que la gran mayoría de los ataques letales no provienen de desconocidos, sino de individuos que forman parte del círculo social o familiar de la víctima.

Más detallando estas cifras, la Corte Suprema de Justicia de la Nación señala que, en 4 de cada 10 casos, la víctima convivía con su agresor al momento del crimen. Este dato es particularmente crítico, ya que resalta la vulnerabilidad extrema de las mujeres y adolescentes dentro de sus propios hogares, el lugar que teóricamente debería ser el espacio más seguro para cualquier persona. La convivencia con el agresor complica las dinámicas de denuncia y escape, aumentando el riesgo de desenlaces fatales.

La combinación de estos datos estadísticos y el reciente caso de Agustina Vega vuelve a poner el foco de la discusión pública sobre la violencia que ocurre en los entornos cercanos. La movilización convocada por Ni Una Menos subraya que el peligro no se encuentra únicamente en espacios públicos o situaciones fortuitas, sino que reside, en una proporción abrumadora, en el núcleo íntimo y cotidiano de las víctimas.

En conclusión, las jornadas de protesta en Buenos Aires y en el resto del país reflejan una tensión creciente entre los colectivos feministas y el Gobierno nacional. Mientras que el Estado avanza en una agenda de ajustes presupuestarios y modificaciones en la gestión de las políticas de género, la sociedad civil, impulsada por la tragedia de una adolescente de 14 años y respaldada por las cifras de la Corte Suprema, exige que la protección de la vida de las mujeres sea una prioridad absoluta y no esté sujeta a recortes económicos.

Cobertura en Video