En el marco del 76° aniversario de la creación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Gobierno nacional presentó los nuevos lineamientos de la política nuclear argentina. El documento busca ordenar estratégicamente el sector, redefinir prioridades y aprovechar el renovado interés mundial por la energía nuclear, funcionando como una hoja de ruta para posicionar al país en el escenario internacional.
El acto tuvo lugar en la sede de la CNEA, en el barrio porteño de Núñez, y contó con la presencia de los principales referentes del ecosistema nuclear del país. Entre los asistentes se destacaron Federico Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares; Martín Porro, presidente de la CNEA; Juan Martín Campos, presidente de Nucleoeléctrica Argentina (NASA); Darío Guissi, CEO de INVAP; Rodolfo Kramer, CEO de CONUAR; y Leonardo Sobehart, presidente de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), junto a representantes de Cancillería, IMPSA y Dioxitek.
Durante la jornada, el mensaje central fue la necesidad de transformar el capital tecnológico y las capacidades científicas —únicas en la región y escasas a nivel mundial— en una plataforma industrial y exportadora competitiva. Federico Ramos Napoli, secretario de Asuntos Nucleares, instó a realizar un balance sincero sobre la trayectoria del sector, reconociendo que, si bien Argentina desarrolló ciencia y técnica de nivel internacional, no logró convertir esa producción en una industria equivalente en la misma proporción.
Ramos Napoli señaló que el país cuenta con un plexo de activos enorme cuya capitalización ha quedado incompleta. En este sentido, criticó ciertos mecanismos de gestión históricos, afirmando que durante años el sector sustituyó la rendición de cuentas por la invocación de su importancia estratégica y la disciplina comercial por la expectativa de un financiamiento estatal indefinido. Para el funcionario, la modernización requerida no afecta la base científica, sino que implica actualizar los modelos de gestión, operación y comercialización.
La formalización de los nuevos Lineamientos de la Política Nuclear Argentina constituye el anuncio más relevante del evento. Este documento, elaborado por la Secretaría de Asuntos Nucleares, no establece un plan de gestión o cronograma de obras, sino que consolida el marco conceptual, los objetivos y los criterios para evaluar proyectos e inversiones. La iniciativa busca establecer principios comunes para organismos, empresas públicas, privadas y mixtas.
Entre las prioridades definidas para los próximos 18 meses, se destacan la operación segura de las centrales nucleares, la extensión de vida de Atucha I, la puesta en marcha del reactor multipropósito RA-10, el fortalecimiento del ciclo del combustible nuclear, la modernización regulatoria manteniendo la independencia de la ARN, la formación de recursos humanos y la consolidación del liderazgo regional.
El Reactor Argentino Multipropósito RA-10, ubicado en el Centro Atómico Ezeiza, es una pieza clave en esta estrategia. Diseñado por la CNEA y construido con INVAP, permitirá ampliar la producción de radioisótopos para uso médico e industrial. Ramos Napoli aclaró que el desafío actual es operativo y logístico, ya que la vida útil del producto exige una distribución rápida. Asimismo, adelantó que la CNEA no operará directamente el reactor, sino que se buscará una empresa especializada para maximizar la producción de radioisótopos, el dopaje de silicio y los servicios de ensayo de combustibles.
Respecto a la central Atucha I, el Gobierno confirmó que el objetivo es completar la extensión de vida del proyecto para julio de 2027. Juan Martín Campos, presidente de Nucleoeléctrica Argentina, subrayó que el contexto internacional ofrece oportunidades, ya que entidades como el Banco Mundial ven con buenos ojos los proyectos de extensión de vida por su menor duración y asegurar décadas adicionales de operación. Campos sostuvo que la experiencia argentina en este proceso puede transformarse en un servicio de gestión de proyectos exportable.
En el plano internacional, el sector nuclear atraviesa un momento favorable debido a la búsqueda de soluciones para la descarbonización y la seguridad energética. Ramos Napoli advirtió que Argentina debe integrarse ahora en las alianzas globales para no quedar al margen de las decisiones de las próximas décadas. Por su parte, Martín Porro, presidente de la CNEA, destacó que los procesos de revamping están mejorando la competitividad económica de la energía nuclear frente a otras fuentes.
Otro eje estratégico es el fortalecimiento del ciclo del combustible. El Gobierno busca avanzar desde la extracción de uranio hacia productos con mayor valor agregado. En esta línea, se destacó la transformación de Dioxitek para exportar hexafluoruro de dióxido de uranio y otros productos. Además, se identificó al torio como una oportunidad estratégica debido a que las capacidades de procesamiento global son limitadas y Argentina posee conocimientos competitivos en ese segmento.
Finalmente, se abordó el desarrollo de los reactores modulares pequeños (SMR). Ramos Napoli mencionó el creciente interés de organismos como el Banco Mundial, la CAF y el BID para financiar proyectos nucleares. Jorge Salcedo Hernández, presidente de IMPSA, señaló que Argentina es una alternativa geográfica atractiva para desarrollar la cadena de valor de componentes críticos para SMR, mencionando el interés de organismos estadounidenses como EximBank y la DFC, cuya comitiva visitará el país próximamente. Desde CONUAR, Rodolfo Kramer confirmó que ya trabajan en la fabricación de combustibles para plataformas SMR y tecnologías PWR.


