La ciudad de Tegucigalpa enfrenta una compleja situación en materia de servicios básicos, marcada por el desabastecimiento de agua potable y denuncias de sabotaje a la infraestructura municipal. Eliseo Castro Pavón, regidor y presidente de la Comisión de Agua y Saneamiento de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), ha revelado que las cisternas destinadas al abastecimiento de agua en las zonas altas de la capital fueron encontradas en condiciones críticas al asumir la actual administración.
Según las declaraciones del funcionario, los vehículos cisternas presentaban daños estructurales graves y deliberados. Castro Pavón enfatizó que todas las unidades se encontraban desactivadas y fueron halladas abandonadas en un parqueo. El regidor calificó estos daños como "sospechosos", argumentando que no existe una justificación técnica o accidental que explique por qué el chasís de cada una de las unidades se quebró de manera sistemática.
Esta situación ha tenido un impacto directo en la prestación del servicio de entrega de agua a la población capitalina, especialmente en aquellos sectores más vulnerables. Ante este escenario, Castro Pavón cuestionó severamente la gestión de los recursos municipales durante las administraciones anteriores, señalando que hubo un manejo deficiente de los fondos que pertenecen a los ciudadanos. El funcionario subrayó que la falta de mantenimiento preventivo y correctivo de la infraestructura ha provocado que sean los contribuyentes, quienes pagan sus impuestos, los principales afectados por la falta de respuesta institucional.
A pesar de los daños estructurales encontrados, el regidor informó que se han realizado esfuerzos para mitigar el desabastecimiento. Hasta el momento, se han reactivado 12 cisternas que han sido distribuidas en diversas rutas estratégicas. Estas unidades están atendiendo a las familias que no cuentan con grifos en sus viviendas, pero que disponen de medios de almacenamiento como tanques o barriles para recibir el vital líquido. El funcionario aseguró que, aunque la situación es crítica, el problema se está resolviendo de manera progresiva.
Más allá del problema de las cisternas, el regidor del Partido Liberal señaló que la problemática de la infraestructura en la capital es más amplia. Denunció la paralización inexplicable de proyectos clave por parte de la administración anterior. Entre los proyectos detenidos destacó la represa San José, una obra de gran envergadura que requiere una inversión de centenares de millones de dólares. Asimismo, mencionó que el paso a desnivel que conecta hacia Mateo también fue paralizado, lo que continúa generando complicaciones en el tráfico vehicular de la zona.
El balance negativo de la gestión anterior se extendió también al manejo de los desechos sólidos. Castro Pavón indicó que se interrumpió el traslado de la basura hacia los sitios de disposición final, una falla logística que ha contribuido significativamente a los niveles de contaminación en la ciudad.
En cuanto al estado actual del recurso hídrico, la capital se encuentra bajo una declaratoria de emergencia hídrica. El regidor detalló que los niveles de los embalses han caído drásticamente: la represa Los Laureles se encuentra al 34 % de su capacidad, mientras que la represa La Concepción registra un 40 %. No obstante, Castro Pavón advirtió que la cifra de Los Laureles es engañosa, ya que una parte considerable de ese porcentaje corresponde a sedimento y lodo, y no a agua aprovechable.
Ante esta crisis, el funcionario hizo un llamado a la ciudadanía para que comprendan la situación actual de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), la cual está realizando esfuerzos máximos para abastecer a la población. Si bien la llegada de la temporada lluviosa o el "invierno" genera esperanzas para la recuperación de los niveles de las represas, el regidor manifestó su preocupación por los riesgos asociados, como los posibles deslizamientos e inundaciones en los barrios y colonias más vulnerables de Tegucigalpa y Comayagüela.
Finalmente, se informó que la UMAPS continúa trabajando en la rehabilitación de tuberías colapsadas con el objetivo de reducir las pérdidas de agua en la red de distribución y optimizar la llegada del servicio a los hogares capitalinos.


