El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile ha divulgado este viernes los resultados correspondientes a la medición de la tasa de desempleo para el trimestre que comprende los meses de febrero, marzo y abril de 2026. Según los datos oficiales proporcionados por el organismo, la tasa de desocupación en el país se situó en el 9,1%, reflejando una tendencia al alza en los indicadores del mercado laboral.
Al analizar la evolución a corto plazo, se observa que esta cifra representa un incremento de dos décimas en comparación con el periodo finalizado en el mes de marzo. Asimismo, al realizar la comparativa interanual, el dato revela un aumento de tres décimas respecto al mismo periodo del año anterior, consolidando así un repunte en el porcentaje de la población que se encuentra sin empleo y en búsqueda activa del mismo.
De acuerdo con el informe técnico del INE, el ascenso anual de la tasa de paro tiene su origen en una dinámica específica entre la fuerza de trabajo y la cantidad de personas ocupadas. Los datos indican que la fuerza de trabajo experimentó un avance del 1%, una cifra que resultó ser superior al crecimiento registrado en el número de personas ocupadas, el cual fue del 0,7%. Esta diferencia porcentual explica matemáticamente el incremento de la desocupación, ya que el mercado laboral no fue capaz de absorber la totalidad del crecimiento de la población activa.
En cuanto al volumen de personas desocupadas, el informe detalla que se produjo un repunte del 4,1%. Este incremento se desglosa en dos grupos principales: por un lado, quienes se encontraban en situación de cesantía, grupo que registró un aumento del 3,3%; y por otro lado, aquellas personas que buscaban insertarse en el mercado laboral por primera vez, sector que presentó el incremento más pronunciado con un alza del 11,6%.
Respecto a otros indicadores clave de la actividad laboral, el INE informó que tanto la tasa de participación como la tasa de ocupación se mantuvieron estables. La tasa de participación cerró el periodo en el 62,3%, mientras que la tasa de ocupación se ubicó en el 56,7%. En ninguno de los dos casos se registraron variaciones significativas, lo que indica una estabilidad en la proporción de la población que participa en el mercado laboral y en aquella que efectivamente posee un empleo.
El informe también pone el foco en la brecha de género existente en el mercado de trabajo chileno. Al desglosar la tasa de paro por sexo, se evidencia una disparidad en las cifras: la tasa de desempleo en las mujeres se situó en el 10,5%, mientras que, en el caso de los hombres, la tasa de desocupación fue inferior, ubicándose en el 8%.
Finalmente, el documento del Instituto Nacional de Estadísticas analiza la carga horaria del empleo. Se ha reportado que el número total de horas efectivas trabajadas sufrió una reducción del 0,2% en la comparativa a doce meses. Este descenso guarda coherencia con la caída registrada en el promedio de la jornada laboral, que retrocedió un 0,9%. Como resultado de esta contracción, la jornada laboral promedio se fijó en 36,2 horas.
En resumen, el escenario laboral para el trimestre febrero-abril de 2026 se caracteriza por una tasa de desempleo del 9,1%, impulsada principalmente por un crecimiento de la fuerza de trabajo que superó la creación de empleos. El aumento de los buscadores de primer empleo y la reducción ligera en las horas trabajadas completan el panorama estadístico presentado por el INE este viernes.

