La Jefatura de Policía de Río Negro ha iniciado una investigación exhaustiva tras reportarse una estafa perpetrada contra un hombre de 90 años en la ciudad de Fray Bentos. La víctima fue blanco de una modalidad delictiva ampliamente conocida como el "cuento del tío", en la cual el perpetrador utilizó el engaño y la manipulación emocional para obtener una suma considerable de dinero a través de un préstamo bancario.
De acuerdo con la información policial a la que se tuvo acceso, el hecho fue denunciado formalmente por el afectado este miércoles. En su declaración, el hombre detalló que la secuencia delictiva comenzó el martes, aproximadamente a las 14:30 horas, cuando recibió una llamada telefónica. Al otro lado de la línea se encontraba una persona que se identificó falsamente como su nieto. Durante la conversación, el estafador manipuló a la víctima asegurándole que era necesario concurrir al Banco República (BROU) para realizar el cambio de su dinero, bajo el argumento engañoso de que próximamente saldría una nueva moneda en circulación.
Al seguir las instrucciones y presentarse en el mostrador de la entidad bancaria, el hombre descubrió que solo contaba con 288 pesos disponibles para retirar, una cifra insuficiente para los propósitos que el supuesto familiar le había planteado. Sin embargo, el engaño no terminó allí. Poco tiempo después, el estafador volvió a contactarlo telefónicamente para darle una nueva instrucción: el hombre debía regresar al banco, pero en esta ocasión para solicitar un préstamo financiero.
Bajo la presión y la confianza depositada en quien creía era su nieto, la víctima cumplió con la solicitud y logró que la institución le otorgara un préstamo por un monto de 46.000 pesos. Una vez que el hombre regresó a su domicilio con el dinero en su poder, se encontró con que el estafador lo estaba esperando personalmente. En ese momento, el delincuente se apoderó de la totalidad del dinero obtenido a través del préstamo del BROU. Este encuentro final quedó registrado por una cámara de seguridad, y las imágenes del hecho fueron difundidas posteriormente por el medio de comunicación Impacto Noticias. Actualmente, el caso se encuentra bajo la responsabilidad de la Unidad de Investigaciones de la Jefatura de Policía de Río Negro.
Ante la recurrencia de estos delitos, se enfatiza que conocer los esquemas de estafa es la herramienta de prevención más efectiva. En relación con esto, la compañía de software de ciberseguridad ESET ha identificado los cinco esquemas más utilizados por los delincuentes para engañar a las personas. Para aquellos casos en los que un adulto mayor ya ha sido víctima de un fraude, la empresa recomienda tomar medidas inmediatas y coordinadas.
Entre las acciones urgentes sugeridas por ESET se encuentra el congelamiento inmediato de las cuentas bancarias y la notificación a la entidad financiera correspondiente para bloquear cualquier transferencia fraudulenta adicional. Asimismo, es fundamental documentar minuciosamente toda la evidencia disponible, incluyendo los números de teléfono utilizados, los correos electrónicos recibidos y las capturas de pantalla que permitan reconstruir cómo se produjo el engaño. Posteriormente, es imperativo reportar el hecho ante las autoridades competentes y congelar cualquier línea de crédito abierta.
Más allá de las medidas técnicas y legales, el apoyo emocional al adulto mayor es crítico. Sobre este punto, la neuropsicóloga Valeria Francia ha resaltado que es vital validar las emociones de la víctima y evitar a toda costa minimizarlas. Según la especialista, escuchar sin juzgar es la clave para la recuperación, utilizando frases como "esto puede pasarle a cualquiera" o "hiciste lo mejor que pudiste con la información que te dieron", lo cual ayuda a reducir la angustia y evita que la persona se sienta aislada.
La experta advirtió específicamente sobre la importancia de evitar los reproches. Francia señaló que el miedo a "quedar como incapaz" provoca que muchas personas mayores oculten que han sido estafadas; si los familiares reaccionan con enojo, este silencio se refuerza. Por ello, sugiere revisar lo ocurrido en conjunto para ayudar al adulto mayor a comprender el modo de operación del estafador y reconocer patrones similares en el futuro.
Finalmente, se alertó que las consecuencias de una estafa pueden trascender lo económico. Algunas personas mayores pueden desarrollar cuadros de ansiedad, insomnio o un miedo persistente al uso de tecnologías como el teléfono o la computadora. En los casos donde estos síntomas persistan, la recomendación es buscar una consulta psicológica profesional para procesar el evento traumático y recuperar la confianza perdida.

