ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • jueves, 16 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Bolivia en crisis: Bloqueos y protestas exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz

Las protestas callejeras y los bloqueos de carreteras liderados por sindicatos campesinos, obreros y seguidores del expresidente de Bolivia Evo Morales, que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, se mantienen este miércoles, en medio de dos iniciativas distintas que buscan establecer diálogos para resolver los conflictos.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Bolivia en crisis: Bloqueos y protestas exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz
Puntos clave

Bolivia se encuentra sumida en una crisis política y social profunda con intensas protestas y bloqueos de carreteras que exigen la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz. Con 70 puntos de bloqueo en seis regiones, el país enfrenta un desabastecimiento crítico de combustible, alimentos e insumos médicos, mientras que las ciudades de La Paz y El Alto permanecen cercadas desde hace 22 días. Mientras el Gobierno intenta canalizar una salida mediante dos mesas de diálogo paralelas, la tensión en las calles aumenta con huelgas indefinidas de transporte y movilizaciones sociales. Ante la gravedad del escenario, el mandatario ha promulgado una ley que habilita la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, dejando la declaración de un estado de excepción como último recurso.

Bolivia atraviesa una jornada de intensa tensión política y social este miércoles, marcada por la persistencia de protestas callejeras y bloqueos de carreteras en diversas regiones del país. Las movilizaciones, lideradas por sindicatos campesinos, sectores obreros y seguidores del expresidente Evo Morales, mantienen una demanda central y tajante: la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz, quien encabeza el Gobierno desde hace poco más de seis meses.

En medio de este clima de inestabilidad, se han puesto en marcha dos iniciativas paralelas de diálogo que buscan desactivar el conflicto, aunque operan desde enfoques y espacios distintos. El primer espacio ha sido convocado por el vicepresidente Edmand Lara, quien además preside la Asamblea Legislativa y se ha posicionado como un opositor al Gobierno. En este encuentro participan los jefes de bancada de las fuerzas con representación parlamentaria, junto a representantes de algunos de los sectores sociales que se encuentran en conflicto.

Este espacio de interlocución cuenta además con el acompañamiento de mediadores civiles y organismos de control, destacando la presencia de representantes de la Iglesia católica, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de la ciudad de El Alto y el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya. Por parte del Poder Ejecutivo, el Gobierno ha enviado a los ministros de la Presidencia, José Luis Lupo, y de Educación, Beatriz García. A través de sus redes sociales, el ministro Lupo expresó que el Gobierno acude a esta convocatoria del Legislativo con la esperanza y convicción de que el diálogo constituye la única vía viable para encontrar soluciones a la crisis actual.

Simultáneamente, el presidente Rodrigo Paz ha impulsado una vía alterna de resolución instalando, en el sur de La Paz, el Consejo Económico y Social. Este organismo ha sido convocado con diversos sectores sociales con el objetivo de iniciar el debate sobre la agenda nacional que el Gobierno considera urgente atender, además de socializar los planes y estrategias de su administración.

Mientras los intentos de diálogo avanzan en las mesas técnicas, la presión en las calles no amaina. En la ciudad de La Paz, los sindicatos campesinos han vuelto a marchar exigiendo la salida del mandatario. Estas movilizaciones han sido encabezadas por mujeres aimaras que portan "cacerolas vacías" como símbolo de la precariedad económica. Virginia Antiñapa, dirigente de la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa de La Paz, denunció que el Gobierno de Rodrigo Paz ha discriminado y marginado a las organizaciones sociales, asegurando que, a diferencia de gestiones anteriores, este administration no ha coordinado con los sectores sociales para garantizar su gobernabilidad y ha incumplido las promesas realizadas a los campesinos.

La crisis se ha agravado significativamente en el ámbito del transporte y el abastecimiento. Los sindicatos de conductores en La Paz, sede del Gobierno y del Legislativo, han iniciado una huelga indefinida acompañada de bloqueos callejeros. Esta medida responde al crítico desabastecimiento de combustible, una consecuencia directa de los bloqueos de carreteras que impiden el flujo normal de suministros. Esta situación ha obligado a los ciudadanos a trasladarse a pie o a enfrentar largas filas en las estaciones de teleférico para poder movilizarse por la ciudad.

El impacto geográfico y logístico es severo. Las ciudades de La Paz y El Alto han permanecido cercadas por bloqueos durante 22 días consecutivos. Desde la semana pasada, estas interrupciones se han extendido a otras regiones, provocando una escasez crítica de alimentos, combustible e insumos médicos esenciales, resaltando la falta de oxígeno medicinal, especialmente en la región andina de Oruro y en las ciudades mencionadas.

Según los registros de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), para este miércoles se contabilizan 70 puntos de bloqueo distribuidos en seis de las nueve regiones de Bolivia. La mayor concentración de estas interrupciones se localiza en los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba.

Ante este escenario, el presidente Rodrigo Paz ha tomado medidas legales preventivas. En la madrugada de este miércoles, el mandatario promulgó una ley que anula las restricciones previas para la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos. No obstante, el Gobierno ha aclarado que la declaración de un estado de excepción sigue siendo la "última opción", la cual solo se ejecutaría en caso de que los esfuerzos de diálogo no prosperen.

Cobertura en Video