La Casa Rosada fue el escenario este martes de una nueva reunión de la mesa política del Gobierno, un encuentro que se produjo tras una serie de gestos públicos orientados a mitigar las tensiones internas que atraviesan las filas del oficialismo. En esta oportunidad, la conducción de la reunión estuvo a cargo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien asumió el liderazgo del encuentro ante la ausencia del presidente Javier Milei. La intención de la funcionaria es retomar la iniciativa política en un momento donde el clima de desconfianza parece haberse instalado entre los diversos sectores que integran La Libertad Avanza.
El encuentro tuvo lugar en el despacho de Manuel Adorni, donde se sentaron a la misma mesa figuras centrales del esquema gubernamental, incluyendo al asesor Santiago Caputo y a los dirigentes Martín y Eduardo “Lule” Menem. La convivencia entre estos actores atraviesa actualmente un periodo crítico, marcado por una relación deteriorada a raíz del escándalo provocado por la cuenta de X denominada “Rufus Periodista”. Según los datos disponibles, el entorno de Santiago Caputo vincula directamente el manejo de dicha cuenta con el titular de la Cámara de Diputados, lo que ha profundizado la brecha entre los sectores.
A pesar de que en los últimos días se intentó proyectar una imagen de unidad mediante la escenificación de saludos cordiales, la tensión subyacente persiste y se manifiesta en gestos simbólicos. Recientemente, se viralizaron imágenes donde se observa a Santiago Caputo limpiándose la mano en su sobretodo inmediatamente después de saludar a “Lule” Menem, un hecho que fue interpretado como una señal clara del malestar existente. En este marco de fricciones, figuras como Agustín Laje han ratificado que las sospechas sobre el origen de estas cuentas anónimas y la posibilidad de que existan casos de espionaje interno siguen vigentes dentro del núcleo duro del oficialismo.
Sin embargo, más allá de las disputas personales y los conflictos de ego que marcan la agenda interna, la reunión tuvo como objetivo central la coordinación técnica y política para la defensa de los nuevos proyectos enviados al Congreso. El Ejecutivo ha oficializado el envío de cuatro iniciativas clave, las cuales requieren de una estrategia coordinada para lograr su aprobación legislativa. La mesa política busca alinear los discursos y las acciones para garantizar que estas propuestas avancen en el Parlamento.
Sumado a estas iniciativas, el oficialismo mantiene la expectativa sobre el tratamiento de la denominada Ley Hojarasca, así como las reformas impulsadas por Federico Sturzenegger. Estas últimas incluyen modificaciones significativas en la ley de cabotaje y cambios en materia de defensa de la competencia, puntos neurálgicos para la agenda económica y regulatoria del Gobierno.
De cara al calendario legislativo futuro, el grupo político se ha fijado la meta de que la reforma electoral obtenga media sanción durante el mes de julio. Para ello, se están evaluando diversas alternativas respecto al funcionamiento de las PASO, buscando optimizar el sistema electoral actual.
No obstante, la reunión también dejó en evidencia que persisten diferencias de fondo en temas territoriales y de alianzas estratégicas, particularmente en lo que respecta a la construcción política en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras que algunos sectores dentro de la mesa política reclaman una mayor nitidez y claridad en los acuerdos con los gobernadores para asegurar la gobernabilidad, Karina Milei ha mantenido una postura firme en este punto. La secretaria general de la Presidencia descartó, por el momento, la posibilidad de concretar una alianza con Jorge Macri, marcando así una hoja de ruta diferenciada para la gestión en la capital.
En resumen, la jornada en la Casa Rosada reflejó la dualidad del Gobierno actual: la necesidad imperiosa de avanzar con una agenda legislativa ambiciosa y reformas estructurales, mientras intenta gestionar internamente una crisis de confianza y disputas personales que amenazan la cohesión de su núcleo político.


