El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, tiene previsto divulgar una lista de candidatos apoyados para las próximas elecciones de octubre. Esta medida busca contener las disputas internas dentro del Partido Liberal (PL) y proporcionar una orientación clara al movimiento bolsonarista en un momento crítico, ya que el exmandatario cumple actualmente una condena de prisión domiciliaria que le impide participar directamente en las campañas de sus aliados, según informa Folha de São Paulo.
La iniciativa tiene como objetivo principal indicar, al menos, a los precandidatos del PL para el Senado. Sin embargo, fuentes cercanas a Bolsonaro señalan que la relación podría extenderse a nombres para gobiernos estatales e incluso incluir a integrantes de otras formaciones políticas que hayan recibido el aval del expresidente. Hasta el momento, el PL ha consolidado alianzas en 22 estados, de acuerdo con la coordinación de la precampaña del senador Flávio Bolsonaro.
En el contexto de aislamiento político que atraviesa Jair Bolsonaro, sus aliados consideran que esta lista será una herramienta fundamental para organizar los palanques electorales, reducir los conflictos internos y definir con precisión qué nombres deben concentrar el apoyo del electorado identificado con el bolsonarismo. La estrategia intenta delimitar las opciones electorales y evitar que precandidatos de oposición, que no cuentan con el aval del clan Bolsonaro, se beneficien de la proximidad política con el exmandatario; personas a quienes un interlocutor de Bolsonaro ha calificado como “caroneiros” (oportunistas).
Dentro de la cúpula del PL, se ha establecido un acuerdo organizativo: Bolsonaro será el responsable de elegir a los candidatos de la sigla para el Senado, mientras que el presidente del partido, Valdemar Costa Neto, definirá los nombres para las gubernaciones estatales. Este proceso de selección comenzó durante la ventana partidaria en marzo y se espera que concluya durante las convenciones programadas entre julio y agosto.
El objetivo estratégico de Bolsonaro es ambicioso. En las elecciones de octubre se disputarán 54 de las 81 bancas del Senado, debido a que cada estado elegirá dos representantes. La meta del expresidente es lograr la elección de hasta 35 senadores aliados. Al sumar este grupo a los parlamentarios que permanecerán en sus mandatos, Bolsonaro aspira a formar una mayoría legislativa que le permita avanzar con solicitudes de impeachment contra ministros del Supremo Tribunal Federal (STF).
No obstante, su capacidad de articulación se ha visto severamente limitada por su situación judicial. La condena de más de 27 años por intento de golpe de Estado dificultó su labor en la coordinación electoral de Flávio Bolsonaro y el PL. Hasta finales de marzo, antes de pasar por la prisión domiciliaria, la Policía Federal y la Papudinha, Bolsonaro aún podía recibir visitas de aliados y precandidatos. En dichos encuentros, discutía los escenarios electorales estatales y señalaba sus preferencias. Tras ser internado por neumonía, el ministro Alexandre de Moraes, del STF, autorizó el cumplimiento de la pena en su domicilio, pero bajo condiciones de mayor aislamiento.
Actualmente, las reglas impuestas dictan que Bolsonaro solo puede mantener contacto con su esposa Michelle, sus hijos, sus médicos y sus abogados. Ante estas restricciones, la lista de apoyos se ha convertido en el medio oficial para hacer pública la voluntad política del exmandatario. Carlos Bolsonaro, precandidato al Senado por Santa Catarina, confirmó recientemente tras visitar a su padre que han conversado sobre articulaciones políticas y nombres de posibles senadores, asegurando que habrá novedades próximamente.
La lista es particularmente necesaria en estados con tensiones internas. En Santa Catarina, el PL inicialmente apoyaba a Carlos Bolsonaro y al senador Esperidião Amin (PP-SC). No obstante, Michelle Bolsonaro defendió la candidatura de la diputada Caroline de Toni (PL-SC), logrando convencer a su esposo de garantizar espacio para ella. Recientemente, Michelle también ha mostrado acercamientos hacia Amin, lo que refleja tensiones políticas entre la ex primera dama y sus hijastros.
En São Paulo, la polémica es mayor. El PL planea apoyar a Guilherme Derrite (PP) y André do Prado (PL) para el Senado, mientras que Ricardo Salles (Novo) intenta viabilizarse de forma independiente. La elección de André do Prado, preferida por Valdemar Costa Neto y el gobernador Tarcísio de Freitas, contó con el aval de Eduardo Bolsonaro, quien priorizó este nombre sobre alternativas más ideológicas. Debido a esto, Eduardo ha tenido que justificar la decisión en redes sociales, y el respaldo explícito de una lista firmada por Jair Bolsonaro es visto como la única forma de reducir las críticas internas, ya que el nombre preferido del expresidente era el viceprefecte de São Paulo, Ricardo Mello Araújo.
En Ceará, el PL se encamina hacia una alianza con Ciro Gomes (PSDB) para el gobierno estatal. Para el Senado, se barajan los nombres de Alcides Fernandes (PL) y Capitán Wagner (União Brasil), aunque Michelle Bolsonaro insiste en la candidatura de la vereadora Priscila Costa (PL), quien enfrenta resistencia de la dirección local del partido. En Mato Grosso do Sul, la disputa se centra en tres nombres del PL por dos vacantes: Marcos Pollon, Capitán Contar y Reinaldo Azambuja. Pollon cuenta con el apoyo de Michelle y posee una nota escrita por Bolsonaro donde el exmandatario resalta su carácter, honor y dedicación.
En definitiva, la divulgación de esta lista es interpretada por el PL como un esfuerzo por preservar la influencia de Jair Bolsonaro sobre el partido y el campo político bolsonarista, a pesar de las restricciones judiciales. El movimiento busca reorganizar las disputas entre Valdemar Costa Neto, Michelle, Flávio y Eduardo Bolsonaro, impactando directamente en la estrategia para ampliar la bancada del partido en el Senado.


