El Espacio Colón se ha convertido en la sede de una propuesta artística que busca interpelar la memoria colectiva y la identidad nacional uruguaya. Bajo el nombre de "Visibles", la exposición creada por la artista visual Rosana Greciet y el fotógrafo Ignacio Seimanas se presenta como un ejercicio de visibilización y reconocimiento de la ascendencia indígena en un territorio que, históricamente, ha tendido a invisibilizar estas raíces.
La muestra, cuya inauguración formal tuvo lugar el pasado jueves 14 de mayo, permanecerá abierta al público hasta el domingo 28 de junio. El proyecto no surge de una investigación puramente académica, sino de una inquietud personal y profunda de Rosana Greciet, quien encontró en su propia historia familiar la chispa para iniciar este camino.
Greciet relata que, durante su infancia, escuchó repetidamente de su madre que Uruguay era el único país de América Latina que no contaba con población indígena. Sin embargo, esta afirmación chocaba frontalmente con la realidad tangible de su entorno más cercano: su bisabuela era mitad guaraní, y sus rasgos físicos eran una evidencia clara de esa herencia. Esta contradicción entre el discurso recibido y la realidad visual quedó resonando en la artista, quien también comenzó a notar rostros con rasgos claramente indígenas mientras caminaba por las calles, reforzando la idea de que esa presencia, aunque negada, seguía existiendo.
Desde el punto de vista conceptual, la exposición "Visibles" se define como un intento de reparación de la trama social. Según explicó la propia Greciet en diálogo con HOY CANELones, la obra trabaja sobre la visibilización de una sociedad compuesta también por indígenas. La artista sostiene que existe un mensaje implícito de "seguimos estando acá", contraponiéndolo a un proceso histórico en el cual Uruguay buscó identificarse predominantemente como un país europeo, borrando en el camino parte fundamental de su composición social y étnica.
El proyecto tuvo sus inicios en el departamento de Canelones y ha experimentado un crecimiento sostenido a lo largo de los años. Un punto relevante en su trayectoria fue su paso por el Museo Arqueológico ‘Prof. Antonio Taddei’, en la ciudad de Canelones, durante el año 2020. En sus comienzos, la muestra contaba con unos pocos rostros fotografiados e impresos sobre una tela de gasa transparente. Con el tiempo, la obra ha evolucionado y se ha expandido; actualmente, la exposición cuenta con sesenta y siete rostros impresos, aunque los autores señalan que poseen una cantidad mayor de imágenes que aún no han sido plasmadas en el soporte físico.
Además de los retratos, la propuesta incluye una instalación textil que ha ido variando y adaptándose con el tiempo. La particularidad de utilizar gasas transparentes permite que la obra juegue con la superposición, sugiriendo que a través de un rostro se pueden vislumbrar otros, creando un diálogo visual entre las identidades representadas. Esta es la decimosexta vez que la muestra circula, habiendo recorrido ya diversos departamentos del país.
Más allá del impacto visual y social, el proceso de creación de "Visibles" implicó para Rosana Greciet una profunda interpelación personal. Al analizar su propia ascendencia, compuesta por raíces europeas (vascofrancesas) y guaraníes, la artista reflexionó sobre las jerarquías conceptuales que suelen asignarse a estas identidades. Greciet admitió que, en el pasado, sentía que su herencia vascofrancesa era un motivo de orgullo, mientras que la ascendencia indígena no ocupaba ese mismo lugar en su percepción.
Este proceso de trabajo la llevó a reconocer que existir en una composición donde una parte de la identidad está en "desventaja conceptualmente" afecta la manera en que el individuo se siente y se posiciona en el mundo. Para la artista, el desarrollo de la obra significó un cambio de perspectiva, permitiéndole situarse en un lugar distinto frente a su propia historia y la de sus ancestros.
La muestra "Visibles" se presenta así como un puente entre el pasado negado y el presente reconocido, invitando a los visitantes del Espacio Colón a reflexionar sobre la diversidad que compone el tejido social uruguayo y a cuestionar los mitos sobre la identidad nacional.

