A partir del día de mañana, la Ciudad de México será el escenario de diversas movilizaciones magisteriales encabezadas por la sección 22 de Oaxaca. Esta decisión surge luego de que, en una asamblea estatal, el magisterio oaxaqueño acordara no esperar hasta el próximo 1 de junio para dar inicio a un paro indefinido de labores, adelantando así sus acciones de protesta en la capital del país.
Este movimiento se produce a pesar de que la Asamblea Nacional Representativa (ANR) de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que funge como el máximo órgano de decisión de la organización, había establecido un acuerdo el pasado 16 de mayo. En dicho encuentro, se determinó que todos los contingentes del magisterio disidente deberían estallar una huelga nacional de manera coordinada el 1 de junio, fecha en la cual también se tenía previsto instalar un plantón en el Zócalo capitalino.
De acuerdo con los resolutivos difundidos por el magisterio de Oaxaca, la estrategia de movilización para este 25 de mayo contempla que un 20 por ciento de los aproximadamente 80 mil maestros que integran la sección 22 se concentren en la Ciudad de México. El 80 por ciento restante de los agremiados permanecerá en la entidad oaxaqueña para llevar a cabo las acciones correspondientes en su estado.
Esta determinación fue aprobada previamente en una asamblea estatal celebrada el 15 de mayo. Durante dicha reunión, los profesores oaxaqueños adscritos a la CNTE realizaron una consulta a sus bases para validar la movilización anticipada al día 25 de este mes. Asimismo, el magisterio estatal manifestó su respaldo total a la profesora Yenny Aracely Pérez Martínez, secretaria general de la sección 22, y a la Comisión Política. El objetivo primordial de estas acciones es exigir la instalación de una mesa tripartita que permita dar solución a las demandas específicas del magisterio oaxaqueño.
Por su parte, la Asamblea Nacional Representativa (ANR) había indicado en sus resolutivos que se brindaría respaldo a aquellas secciones y contingentes que decidieran realizar jornadas estatales previas en atención a sus propios pliegos petitorios. No obstante, en los acuerdos nacionales no se especificaba si dichas jornadas previas incluirían movilizaciones o acciones directas en la capital del país.
A pesar de las acciones anticipadas por Oaxaca, el llamado general de la CNTE a nivel nacional persiste: todos los contingentes deben sumarse al estallamiento de la huelga nacional el 1 de junio. Esta medida busca presionar para alcanzar una solución a sus demandas centrales, destacando entre ellas la abrogación de la Ley del Issste 2007. Para marcar el inicio de esta etapa, han convocado a una marcha masiva el primer día de junio, la cual partirá desde el Ángel de la Independencia con destino al Zócalo, donde se establecerá el plantón nacional.
En cuanto a la estrategia de negociación, los acuerdos establecen que todos los contingentes deben priorizar la instalación de una mesa nacional de diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Este paso se considera fundamental y debe ocurrir antes de plantear la creación de mesas tripartitas. Adicionalmente, se informó que el plan de acción detallado para la jornada de lucha se definirá en la sesión de la ANR programada para la tarde del mismo 1 de junio.
Finalmente, la sección 7 de Chiapas ha sumado su postura a este conflicto. En su asamblea estatal celebrada recientemente, ratificaron el acuerdo de impulsar la huelga nacional, enfatizando la exigencia de la abrogación de la Ley del Issste 2007 y la reforma educativa. Los docentes chiapanecos hicieron un llamado a la unidad de todo el magisterio nacional para fortalecer las demandas presentadas ante las autoridades.

