La expresidenta de la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, Gloria Arizabaleta, ha proporcionado nuevos y detallados testimonios sobre una investigación que adelantó contra Andrés Felipe Marín, conocido bajo el alias de "Pipe Tuluá". El señalado criminal, quien se desempeñaba como el máximo líder de la banda criminal La Cordillera, dejó un rastro de pruebas antes de ser extraditado a los Estados Unidos, las cuales apuntan a la entrega de dineros ilegales destinados a la campaña presidencial de 2022 del actual mandatario Gustavo Petro, presuntamente a través de su hermano, Juan Fernando Petro.
El caso ha cobrado un nuevo impulso tras una entrevista concedida por Arizabaleta a la revista SEMANA, en la cual la congresista, actualmente suspendida por la Procuraduría General de la Nación, compartió pormenores sobre el material probatorio que llegó a sus manos. El origen de este escándalo se remonta a un audio de despedida que Andrés Felipe Marín difundió a través de la periodista Vicky Dávila previo a su salida del país. En dicha grabación, el líder criminal advirtió sobre la existencia de un nuevo escándalo relacionado con el financiamiento de la campaña presidencial de 2022.
En el audio mencionado, Pipe Tuluá fue tajante al señalar la presunta compra de funcionarios y dirigió un mensaje directo al presidente Gustavo Petro, afirmando que tenían pruebas de haber entregado sumas considerables de dinero a su hermano para apoyar el proyecto político de aquel año. Esta declaración sentó las bases para que la Comisión de Acusación de la Cámara iniciara un proceso de indagación, el cual fue liderado por Arizabaleta antes de su suspensión.
Durante su intervención, la expresidenta de la Comisión explicó que la grabación difundida por Vicky Dávila resultó ser una pieza fundamental para el trabajo de la Comisión de Acusación. Asimismo, reveló que fue contactada en enero de 2026 por el abogado defensor de Pipe Tuluá, quien se acercó a ella con el objetivo de mostrarle diversas pruebas que respaldarían las acusaciones del criminal extraditado. Según Arizabaleta, el material presentado era "muy importante" y "realmente delicado".
No obstante, la representante suspendida aclaró que existió un impedimento jurídico para incorporar formalmente estas evidencias al proceso. Explicó que, debido a que las pruebas no fueron solicitadas directamente por un organismo judicial, no podía aportarlas legalmente. Arizabaleta subrayó que existe una diferencia de percepción jurídica, señalando que en los Estados Unidos se considera a la Comisión de Acusación como una parte integrante del Congreso y no necesariamente como un ente judicial autónomo, lo que limitó la capacidad de procesar dicha información en el marco legal vigente.
Respecto al contenido de las pruebas, la congresista detalló que el abogado le mostró conversaciones y fotografías. Según su testimonio, en los chats se podían leer coordinaciones específicas entre Juan Fernando Petro, hermano del presidente, y Pipe Tuluá, incluyendo la participación de otros miembros de la banda criminal La Cordillera. Arizabaleta afirmó que en estas comunicaciones se detallaba la logística de las entregas de dinero, especificando los lugares y la metodología utilizada para realizar los pagos. Ante esto, manifestó su esperanza de que las autoridades competentes logren establecer la veracidad y existencia de estos videos y conversaciones.
Finalmente, el punto más crítico de las revelaciones se centró en el material fotográfico. Al ser interrogada sobre una imagen difundida previamente por la periodista Vicky Dávila, en la que se observa a Juan Fernando Petro en una comunicación virtual, Arizabaleta confirmó que el abogado le aseguró que la persona al otro lado de la pantalla era, efectivamente, Pipe Tuluá. Sin embargo, la expresidenta de la Comisión fue más allá, asegurando que vio otras fotografías adicionales que, según su criterio, eran "un poco más comprometedoras" que la imagen ya hecha pública.


