Bajo la premisa de que el arte puede servir como un puente para generar vínculos afectivos, surge Pinturellis, un emprendimiento dedicado a la creación de piezas artesanales únicas. El proyecto, fundado por Jennifer Fisher Ulloa, nació en el contexto crítico de la pandemia de 2020, transformando la adversidad del confinamiento en una oportunidad creativa. Actualmente, la iniciativa se ha consolidado a través de una presencia activa en redes sociales y la participación constante en ferias, posicionando su sello distintivo: “Vive la experiencia Pinturellis”.
El concepto central de Pinturellis se resume en la frase “Pintadas a mano. Arte con propósito que conecta y emociona”. Esta filosofía se materializa en una oferta de productos diversos donde destacan los tazones intervenidos artísticamente, las chaquetas de jeans recicladas y otros objetos que son transformados mediante el trabajo manual. El objetivo principal de la emprendedora es desarrollar artículos personalizados que no sean meros objetos decorativos, sino herramientas que logren conectar emocionalmente con las personas que los reciben.
Dentro de su catálogo, Jennifer Fisher Ulloa ha identificado que los tazones con frases divertidas, algunas de ellas acompañadas de garabatos, son los productos que generan mayor interés y preferencia entre el público. No obstante, la propuesta no se limita al humor; también existen diseños enfocados específicamente en el bienestar emocional, buscando brindar un mensaje de apoyo o tranquilidad al usuario. Un aspecto fundamental de Pinturellis es la exclusividad de cada pieza. Según detalla la emprendedora, debido a que todo el proceso es manual, cada producto mantiene un carácter único; incluso en los casos donde se repiten las frases, la ejecución artística varía, asegurando que no existan dos piezas idénticas.
El proceso de producción de estas obras es meticuloso y está sujeto a diversas variables. La elaboración de cada pieza depende directamente del tipo de encargo, la fuente de inspiración de la autora y la disponibilidad de tiempo. Técnicamente, los productos deben atravesar etapas críticas de secado y horneado, procesos indispensables para garantizar la durabilidad de la intervención artística. Estos tiempos técnicos influyen directamente en los plazos de entrega. Al respecto, Fisher Ulloa señala que su organización depende de su inspiración y de la urgencia de los pedidos, estableciendo generalmente un margen mínimo de siete días para aquellos trabajos que requieren personalización.
Para hacer frente a la demanda en fechas especiales o temporadas de alta concurrencia, el emprendimiento ha implementado una estrategia de adaptación. Consciente de que muchos clientes buscan regalos de última hora, la emprendedora mantiene un stock de productos ya finalizados y listos para la entrega inmediata. Esta gestión de inventario le permite responder con agilidad a las solicitudes urgentes, evitando que la rigidez de los tiempos de horneado sea un impedimento para concretar la venta.
La evolución de Pinturellis tras la pandemia estuvo marcada por el fortalecimiento institucional y la visibilidad pública. Un pilar fundamental en este crecimiento fue el trabajo conjunto con el Centro de Negocios de Sercotec. Esta alianza permitió a Jennifer Fisher Ulloa formalizar su emprendimiento, otorgándole una estructura legal y administrativa, además de brindarle el apoyo necesario para escalar su desarrollo empresarial.
Paralelamente, la participación en ferias ha sido una herramienta estratégica para la expansión de la marca. Para la emprendedora, el valor de estos espacios reside en el contacto directo con el consumidor. La interacción personal en el punto de venta, donde ella misma invita al público a conocer las tazas pintadas a mano y sus frases divertidas, ha facilitado una conexión más efectiva con potenciales compradores. Asimismo, este entorno ha permitido la creación de redes colaborativas con otras emprendedoras, fomentando el intercambio de experiencias e información valiosa para el crecimiento mutuo.
En la actualidad, la gestión comercial de Pinturellis se concentra principalmente en canales digitales, utilizando Instagram y WhatsApp como las vías principales para recibir consultas y coordinar pedidos. Sin embargo, el proyecto se encuentra en una nueva fase de expansión tecnológica, ya que la emprendedora está desarrollando la implementación de una plataforma de venta digital en Falabella. Esta acción busca diversificar los canales de comercialización y fortalecer la presencia de la marca en el ecosistema del comercio electrónico.


