Jhon Boretto ha consolidado su liderazgo al frente de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) tras obtener la reelección en el rectorado. Con un respaldo del 58% de los votos, Boretto logró mantenerse en la conducción de la principal casa de estudios del interior del país, superando a su principal contendiente, Pedro Pérez, quien obtuvo el 42% de las adhesiones.
El resultado, que se hizo oficial durante la madrugada de este viernes, fue anticipado por la tendencia irreversible que se percibía desde la noche del jueves. El espacio "Somos", liderado por Boretto, logró construir una alianza de carácter transversal que integró diversas corrientes políticas y académicas. Esta coalición estuvo compuesta por sectores del radicalismo, figuras independientes y peronistas universitarios que se encuentran alineados con la gestión del gobernador provincial, Martín Llaryora.
En la vereda opuesta se ubicó el frente "Vamos", encabezado por Pedro Pérez, decano de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FAMAF). El bloque opositor, identificado con el kirchnerismo, centró su estrategia en promover cambios en la conducción de la universidad y en cuestionar diversos aspectos relativos a la gestión administrativa y académica llevada adelante por el rectorado actual. Este sector buscaba recuperar el terreno que fue fuerte durante los mandatos previos de Carolina Scotto y Francisco Tamarit.
Sin embargo, el perfil moderado e institucionalista de Boretto logró imponerse en la pulseada electoral, bloqueando el intento de rearmado del kirchnerismo dentro de la institución. La campaña del oficialismo universitario estuvo fuertemente marcada por el contexto nacional, específicamente el conflicto presupuestario con la administración de Javier Milei. El discurso de Boretto se centró en la defensa irrestricta de la universidad pública y la urgencia de sostener el presupuesto educativo frente a las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno libertario.
La movilización electoral fue notable, con una participación cercana al 70% del padrón, que comprende un total de 300 mil personas habilitadas para votar. El electorado estuvo integrado por estudiantes, docentes, personal no docente y graduados. Esta alta concurrencia fue interpretada como un reflejo del interés y la preocupación de la comunidad académica ante el debate sobre el financiamiento de la educación pública.
En cuanto al proceso de escrutinio, aunque el avance fue lento, fuentes cercanas al rector adelantaron el triunfo basándose en los datos provisorios. El oficialismo reportó victorias sólidas en los sectores de docentes, no docentes y graduados. En el caso de los estudiantes, aunque los datos demoraron más debido a la masividad, se observó que Boretto se imponía con comodidad en facultades de gran peso como Derecho, Económicas y Médicas.
Cabe destacar que, si bien las proyecciones extraoficiales sugerían un cierre por encima de los 60 puntos, la cifra final se situó en el 57,9%. Este resultado, aunque contundente, representa una marca menor al 63% con el que Jhon Boretto llegó al rectorado hace cuatro años.
El trasfondo financiero de la institución añade una capa de complejidad a este resultado. Según los datos, la UNC recibe un presupuesto de $304.666.095.978 conforme a la Administración Nacional, lo que representa el 6,51% del global. La distribución de estos fondos revela una presión económica significativa: el 90% de dicha partida, equivalente a $281.791.208.682, se destina exclusivamente al pago de salarios. Esto implica que solo quedan disponibles $22.874.887.296 para cubrir todos los gastos de funcionamiento de la universidad.
Las jornadas electorales transcurrieron sin incidentes relevantes, registrándose una fuerte movilización en las diversas dependencias y facultades distribuidas en la ciudad de Córdoba. Un dato destacado fue la Facultad de Derecho, donde se registró un récord de participación por parte del electorado de graduados. Con este resultado, Jhon Boretto y Mariela Marchisio aseguran la continuidad de su proyecto político y académico en la UNC.


