La situación financiera actual de Argentina se encuentra marcada por la convergencia de dos factores determinantes: una abundancia estacional de divisas en el mercado y un sólido superávit comercial. Mientras que la oferta de dólares presiona las cotizaciones a la baja —siendo sostenidas principalmente por las compras oficiales—, el saldo positivo en el comercio exterior, impulsado especialmente por el ascenso del petróleo, actúa como soporte para las subas en la Bolsa porteña.
En el mercado de cambios, la oferta firme se manifestó con la operación de USD 512,8 millones en el segmento de contado. Esta dinámica contribuyó a que el dólar mayorista registre una nueva baja, recortando 7,50 pesos (0,5%) para situarse en $1.389,50, marcando así su piso desde el pasado 12 de mayo. En relación con el techo establecido por el Banco Central para las bandas cambiarias, fijado en $1.742,24, el tipo de cambio oficial se ubica ahora a $352,74, lo que representa una brecha del 25,4%. Esta es la diferencia más amplia registrada desde el 13 de mayo de 2025, cuando se situó en 25,9%.
La tendencia bajista también alcanzó a los dólares al público. Tras cuatro jornadas de estabilidad, el dólar oficial para la venta, según la referencia del Banco Nación, cayó diez pesos (0,7%) hasta los $1.410. En sintonía, el dólar blue registró una disminución de cinco pesos, cerrando en $1.425 para la venta.
Por su parte, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha logrado encadenar 92 ruedas consecutivas con saldo favorable en el mercado de cambios, gracias a acuerdos con entidades bancarias, empresas privadas y organismos del Estado. Durante la jornada del jueves, la entidad sumó USD 145 millones, elevando el acumulado anual por encima de los 8.800 millones de dólares. Específicamente, desde el inicio del esquema monetario en enero, el BCRA acumuló USD 8.851 millones, de los cuales USD 1.696 millones corresponden al mes de mayo. Este resultado implica que la entidad ya ha alcanzado el 88,51% de su meta de adquisiciones fijada para todo el año.
En cuanto a las reservas internacionales, estas ascendieron a USD 46.751 millones tras un incremento diario de USD 168 millones. Esta cifra posiciona al BCRA muy cerca del máximo registrado durante la gestión de Javier Milei, el cual se alcanzó en febrero con USD 46.905 millones, un nivel que no se observaba desde el año 2018.
Un dato fundamental en el escenario actual es el saldo de la balanza comercial. En abril, Argentina registró un histórico superávit de USD 2.711 millones, impulsado por un fuerte incremento en las exportaciones y una nueva caída en las importaciones. Con este resultado, el país suma 29 meses consecutivos de superávit en el intercambio de bienes. Las ventas al exterior escalaron un 33,6%, alcanzando los USD 8.914 millones, mientras que las importaciones retrocedieron un 4% hasta los USD 6.204 millones, debido a una menor demanda de cantidades.
Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, destacó que el sector energético consolidó un hito histórico en abril con un superávit comercial de USD 1.402 millones, resultado de la combinación de un salto en las ventas externas y una caída drástica en las compras. Morales precisó que las exportaciones de combustibles subieron un 85,9% interanual, sumando USD 1.554 millones, impulsadas principalmente por el petróleo, que duplicó sus despachos debido al alza de los precios globales provocada por el conflicto en Medio Oriente.
En el ámbito bursátil, el índice S&P Merval de la Bolsa porteña avanzó un 3,1%, llegando a los 2.877.438,50 puntos. En Wall Street, los ADR y acciones argentinas cotizadas en dólares registraron incrementos de hasta el 8,8%, con el sector bancario a la cabeza. En paralelo, los títulos soberanos (Bonares y Globales) subieron un 0,5% en promedio, y el riesgo país calculado por JP Morgan descendió once puntos, situándose en 515 unidades, influenciado también por el ascenso en las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense.
A nivel internacional, Wall Street cerró con leves subas en una jornada volátil. La incertidumbre aumentó tras la orden del líder supremo de Irán de no enviar al extranjero uranio enriquecido próximo al nivel militar, lo que puso en duda las negociaciones de paz con Estados Unidos. Mientras tanto, el crudo cerró con una baja marginal del 0,2%, manteniéndose cerca de los USD 100 por barril.
Finalmente, el Indec informó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) rebotó en marzo un 5,5% interanual y creció un 3,5% en la medición desestacionalizada respecto a febrero. Iván Cachanosky, economista Jefe de la Fundación Libertad y Progreso, señaló que el acumulado del primer trimestre cierra en +1,7% interanual, revirtiendo la tendencia negativa del bimestre enero-febrero. Cachanosky subrayó que lo más significativo es que 14 de los 15 sectores crecieron interanualmente, rompiendo el patrón previo donde solo minería y agro impulsaban la economía. El economista concluyó que, con la inflación cediendo y sin ruido electoral, la demanda de pesos se normaliza y comienza a reactivarse el consumo.

