La fiscal general y jefa del Ministerio Público (MP), María Consuelo Porras Argueta, presentó este viernes 15 de mayo su cuarto informe anual de labores, correspondiente al periodo 2025-2026. Este acto oficial se llevó a cabo un día antes de que finalice formalmente su gestión y realice la entrega del cargo que ha desempeñado desde el año 2018 a su sucesor, Gabriel García Luna.
La ceremonia, destinada a exponer los resultados del trabajo institucional, contó con la presencia de diversas autoridades del ente investigador. Entre los asistentes se encontraron fiscales regionales y los titulares de las distintas unidades investigativas. Asimismo, la actividad integró a miembros del equipo de transición del jefe electo del Ministerio Público.
El evento tuvo lugar en la sede central de la entidad, ubicada en la zona 1 de la capital, bajo la implementación de fuertes medidas de seguridad. Estas restricciones impactaron inicialmente el acceso de los medios de comunicación, quienes tuvieron una entrada limitada al espacio. En una situación similar se encontró el diputado José Chic, quien se presentó al lugar argumentando que el evento contenía información pública que debería estar disponible para la población en general.
Durante más de media hora tras el inicio del acto, el acceso al lobby fue denegado a los periodistas. Sin embargo, tras la llegada del legislador Chic y la realización de una serie de diálogos, tanto los comunicadores como el parlamentario lograron finalmente incorporarse a la actividad.
El secretario general del MP, Ángel Pineda, fue el primero en hacer uso de la palabra. Pineda enfatizó que, a lo largo de los ocho años de gestión, se trabajó incansablemente en la atención a las víctimas. Destacó que la administración deja como legado modelos especializados diseñados para brindar una respuesta efectiva a la población, además de otros elementos de fortalecimiento institucional.
El funcionario sostuvo que la actual administración no cedió ante presiones que, según su exposición, surgieron incluso de los propios sindicados. A juicio de Pineda, estas personas atacaron el trabajo del Ministerio Público por razones evidentes. No obstante, subrayó que tales situaciones no lo doblegaron y que prevalecieron la legalidad y la institucionalidad. En sus palabras, Guatemala necesitaba firmeza y el MP actuó bajo esa premisa. Pineda añadió que, mientras algunos impulsaban narrativas, la administración se enfocó en fortalecer fiscalías especializadas, modernizar sistemas tecnológicos y digitalizar procesos, asegurando que dicha transformación es tangible, documentada y verificada, concluyendo que la historia recordará los resultados y no los ataques.
Por su parte, María Consuelo Porras brindó un discurso centrado en el fortalecimiento del Ministerio Público durante sus ocho años de gestión, agradeciendo a la población guatemalteca por la confianza depositada en la institución. La fiscal hizo referencia a los retos enfrentados en sus dos periodos y mencionó la existencia de narrativas desinformadoras que buscaron deslegitimar la labor de la entidad.
Porras calificó su gestión como histórica y con resultados comprobables, afirmando que enfrentaron múltiples obstáculos y que intentaron callar, desacreditar y demeritar su trabajo. Aseguró que, gracias a la capacidad, compromiso, profesionalismo y la visión clara de funcionarios honestos y responsables, el trabajo pudo salir adelante. En la víspera de dejar el cargo, aseguró que en este periodo siempre reinó la luz y no la oscuridad, y que la verdad prevalecerá sobre la mentira, pues Guatemala merece instituciones fuertes y firmes al servicio de los ciudadanos.
La fiscal enfatizó que la institución se mantuvo firme y avanzó con calidad y calidez a pesar de las presiones y señalamientos. Afirmó que cada decisión fue tomada con responsabilidad institucional, apego a la ley y compromiso hacia el pueblo. Convicción e integridad fueron los pilares que, según Porras, permitieron que ningún obstáculo detuviera el trabajo. Finalmente, hizo un llamado a las autoridades entrantes para garantizar que la ley se cumpla con absoluta determinación y firmeza, sin privilegios ni excepciones. Concluyó su intervención asegurando que se retira con la frente en alto y la certeza de haber cumplido una misión histórica, declarando el deber cumplido por los guatemaltecos.
Durante la ceremonia se proyectó un video con los resultados del periodo comprendido entre el 1 de abril de 2025 y el 31 de marzo de 2026. En términos estadísticos, se informó que de los 1 millón 266 mil 637 expedientes recibidos en 2018, para el cierre de la gestión en 2026 se logró resolver el 99.88%. Asimismo, de los 3 millones 694 mil 097 casos nuevos ingresados en los últimos ocho años, se registra un porcentaje de resolución del 98%.
Consuelo Porras dirigió el ente investigador desde 2018, cumpliendo dos periodos consecutivos tras ser reelecta en 2022. Aunque se postuló nuevamente para el cargo, no obtuvo el respaldo necesario en la fase final del proceso. Su gestión estuvo marcada por cuestionamientos sobre el actuar selectivo en las investigaciones, señalamientos de persecución política y la criminalización de periodistas, pueblos indígenas y operadores de justicia. Además, diversas organizaciones nacionales e internacionales rechazaron su búsqueda de una segunda reelección, citando sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea que la vinculan con presunta corrupción y actos contra la democracia.

