El presidente de la Confiep, Jorge Zapata Ríos, declaró este domingo que su sector no ha encontrado evidencia de un fraude intencional en las elecciones del 12 de abril, aunque sí reconoce la existencia de irregularidades en el proceso. Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión política y desconfianza en el sistema electoral peruano, a pocas semanas de la segunda vuelta.
En una entrevista en el programa Punto Final, Zapata Ríos enfatizó que, a pesar de las irregularidades observadas, no se pueden afirmar categóricamente que haya existido una intención deliberada de manipular los resultados. Nosotros no encontramos elementos como para afirmar que haya habido una cosa intencional o una intención de fraude. Han habido irregularidades, producto de una mala gestión evidentemente y eso todos los hemos visto, pero no podemos afirmar que haya habido un fraude con los elementos que en estos momentos tenemos , explicó.
La Confiep, que agrupa a las principales gremiales empresariales del país, ha seguido de cerca el desarrollo de las elecciones y ha expresado su preocupación por las denuncias de irregularidades que han surgido en las últimas semanas. Sin embargo, la postura de Zapata Ríos busca evitar alimentar la polarización y la desestabilización política, al tiempo que subraya la necesidad de fortalecer la institucionalidad y la transparencia del sistema electoral.
Ante la creciente desconfianza ciudadana, el presidente de la Confiep reiteró la importancia de realizar una auditoría internacional al sistema electoral. Considera que esta auditoría es fundamental para restablecer la confianza de la población de cara a la segunda vuelta, que se espera sea decisiva para el futuro del país. Es necesario realizar una auditoría internacional al sistema electoral con el objetivo de restablecer la confianza ciudadana de cara a la segunda vuelta ante el manto de duda que existe tras los comicios , afirmó.
Zapata Ríos saludó positivamente el anuncio del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de llevar a cabo una auditoría, pero criticó la falta de comunicación y transparencia por parte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Considera que la ONPE debería ser más proactiva en la comunicación de información y en la refutación de las acusaciones que circulan en los medios de comunicación y en las redes sociales.
La ONPE debería estar más activo, debería hacer conferencias de prensa sino es todos los días, por lo menos cada dos o tres días, explicando cada situación que se presenta en la televisión o redes sociales, argumentando para desmontar toda esta narrativa que se está formando y es sumamente peligrosa , manifestó Zapata Ríos. En su opinión, el silencio de la ONPE solo contribuye a alimentar la desconfianza y la especulación.
El llamado a la transparencia y a la comunicación efectiva se extiende también a los actores políticos. Zapata Ríos hizo un llamado a los distintos sectores políticos a tranquilizar el proceso electoral y a evitar acciones que puedan afectar la democracia y la estabilidad del país. Subrayó la importancia de respetar los resultados de la auditoría y de aceptar el veredicto de las urnas.
La postura de la Confiep se enmarca en un contexto de incertidumbre política y económica en el Perú. Las elecciones del 12 de abril estuvieron marcadas por denuncias de irregularidades, protestas y acusaciones de fraude, lo que ha generado un clima de tensión y desconfianza. La segunda vuelta, que enfrentará a Dina Boluarte y Pedro Castillo, se espera sea aún más reñida y polarizada.
La Confiep, como representante del sector empresarial, tiene un interés directo en la estabilidad política y económica del país. Sus declaraciones buscan contribuir a un clima de diálogo y de confianza, que permita superar la crisis actual y avanzar hacia un futuro más próspero. La auditoría internacional al sistema electoral, en este sentido, se presenta como una oportunidad para fortalecer la institucionalidad y para garantizar la transparencia y la legitimidad de los resultados.
La falta de una comunicación clara y efectiva por parte de las autoridades electorales, especialmente de la ONPE, ha sido uno de los principales factores que han contribuido a la desconfianza ciudadana. La Confiep insta a la ONPE a tomar cartas en el asunto y a adoptar una postura más proactiva en la comunicación de información y en la refutación de las acusaciones.
En resumen, la Confiep no ve indicios de un fraude intencional en las elecciones del 12 de abril, pero reconoce la existencia de irregularidades y subraya la necesidad de realizar una auditoría internacional al sistema electoral para restablecer la confianza ciudadana. Asimismo, hace un llamado a los actores políticos a tranquilizar el proceso electoral y a evitar acciones que puedan afectar la democracia y la estabilidad del país. La transparencia y la comunicación efectiva son fundamentales para superar la crisis actual y avanzar hacia un futuro más próspero.











