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La Junta Nacional de Justicia (JNJ) ha puesto en marcha el concurso público de méritos para seleccionar al nuevo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), tras la renuncia de Piero Corvetto en medio de la reciente crisis electoral. Sin embargo, Bernardo Pachas Serrano, actual jefe interino, estará a cargo de la organización de las Elecciones Generales 2026, incluyendo la segunda vuelta presidencial.
La convocatoria, formalizada a través de una resolución publicada el 29 de abril en el diario oficial El Peruano, establece un proceso de selección que culminará con la juramentación del nuevo titular el 3 de julio. Este cronograma implica que el nuevo jefe de la ONPE asumirá el cargo después de la realización de la segunda vuelta electoral, enfocándose en la organización de las Elecciones Regionales y Municipales 2026, programadas para el 4 de octubre.
La decisión de la JNJ responde a la vacancia del cargo dejada por Corvetto, quien renunció el 21 de abril debido a las fallas logísticas y la falta de material electoral que marcaron las últimas elecciones. La Constitución peruana establece que la JNJ es responsable del nombramiento del jefe de la ONPE por un período renovable de cuatro años. Corvetto había sido elegido en agosto de 2020 y ratificado para un período adicional, extendiéndose su mandato hasta 2028.
El proceso de selección consta de cuatro etapas: evaluación de conocimientos (25%), evaluación curricular (20%), evaluación del plan de trabajo (20%) y una entrevista final de carácter público (35%). Todas las etapas son eliminatorias, requiriendo que los postulantes superen un umbral en cada una para avanzar. Además, se contempla una etapa de tachas ciudadanas tras la evaluación curricular.
La JNJ publicará un cuadro de méritos con las calificaciones obtenidas por los postulantes que aprueben todas las etapas. Posteriormente, el pleno de la JNJ votará nominalmente a los candidatos en orden de méritos, requiriendo al menos cinco votos (dos tercios del número legal de sus miembros) para la aprobación.
Entre los requisitos establecidos para los postulantes se destaca la necesidad de ser una persona reconocida por su probidad e integridad, con una trayectoria democrática intachable, profundos conocimientos de gestión pública y procesos electorales, así como una gran capacidad de articulación intersectorial y una sólida formación personal, ética y profesional. Los candidatos deberán someterse a pruebas psicológicas, patrimoniales y socioeconómicas, y autorizar el levantamiento de su secreto bancario.
Expertos consultados por El Comercio coinciden en que el nuevo jefe de la ONPE deberá ser un líder convocante y un buen comunicador, capaz de recuperar la confianza ciudadana en una institución que ha sido duramente golpeada por la reciente crisis electoral. Fernando Rodríguez Patrón, abogado especialista en materia electoral, destaca la importancia de contar con conocimiento del sistema electoral y experiencia previa en algún organismo electoral.
José Manuel Villalobos, especialista en derecho constitucional y derecho electoral, enfatiza la necesidad de una persona con experiencia, capacidad de comunicación, empatía y habilidad para generar consensos, dada la situación actual de la ONPE. Subraya que las elecciones regionales y municipales de 2026 serán aún más complejas que las recientes elecciones generales.
Natale Amprimo, excongresista y constitucionalista, sugiere que la JNJ podría haber considerado que, dado el contexto actual de proceso electoral en curso, sería más adecuado que el jefe interino, Bernardo Pachas, concluya el proceso antes de convocar a un nuevo concurso. En su opinión, la designación de un nuevo jefe de la ONPE debería realizarse una vez finalizado el proceso electoral para evitar cualquier interferencia.
Bernardo Pachas, por su parte, no se ha pronunciado públicamente tras la convocatoria de la JNJ. Sin embargo, la semana pasada ofreció una conferencia de prensa en la que anunció que se tomarán todas las medidas correctivas necesarias para esclarecer los hechos ocurridos el 12 de abril y llamó a mejorar los procedimientos en todas las oficinas descentralizadas de la institución, con el objetivo de brindar un servicio que restaure la tranquilidad y seguridad de la ciudadanía de cara a la segunda vuelta electoral. Pachas remarcó que ya existe un cronograma electoral aprobado para la segunda vuelta, programada para el 7 de junio.
El nuevo jefe de la ONPE, aunque no dirigirá una elección general inmediata (la siguiente está prevista para 2031), tendrá la responsabilidad de liderar la organización de las elecciones regionales y municipales de 2026, un proceso crucial para el futuro político del país. Su mandato, de cuatro años, podría ser renovado, dependiendo de su desempeño y de las necesidades de la institución. La selección de un candidato que cumpla con los requisitos técnicos, éticos y de liderazgo será fundamental para restaurar la credibilidad de la ONPE y garantizar la transparencia y la legitimidad de los procesos electorales futuros.










