Moise s Absalo n Pastora, una figura marcada por el cambio de bando y la controversia, ha sido apartado del gobierno nicarag ense tras un enfrentamiento con miembros de la familia Ortega-Murillo, según fuentes recientes. Su trayectoria, descrita como la de un camaleón político y un propagandista sin escru pulos , lo ha llevado de ser un opositor a la revolución sandinista en los años 80 a convertirse en un ferviente defensor del régimen de Daniel Ortega.
En la década de 1980, Pastora se destacó como parte de la contrarrevolución nicarag ense, operando desde el exilio. Sin embargo, su accionar no se limitó a la lucha armada. Se le atribuye la práctica de llamar a las radios oficiales imitando la voz de Toma s Borge, un prominente líder sandinista, con el objetivo de desinformar y generar confusión. Esta táctica, evidenciada por la fuente, revela una temprana inclinación hacia la manipulación y la falta de principios ideológicos sólidos.
La vida de Pastora dio un giro violento en 1991, cuando participó en una asonada contra Radio Corporacio n, un medio de comunicación independiente. Durante este incidente, se le acusa de haber matado a un joven sandinista. Este hecho, lejos de marcar el fin de su carrera política, parece haber sido un punto de inflexión que lo acercó progresivamente al gobierno que antes combatía.
Su posterior adhesión al sandinismo fue gradual, culminando en su rol como vocero del gobierno de Daniel Ortega. Esta transformación radical ha generado críticas y desconfianza, incluso entre antiguos compañeros de la contrarrevolución. Luis Fley, excomandante de la contra, lo describe con dureza: Es una prostituta política . Esta declaración refleja la profunda decepción y el resentimiento que siente un sector de la oposición hacia Pastora, a quien acusan de traición y oportunismo.
La fuente no especifica los detalles del reciente encontronazo que provocó su purga por parte de Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua y una figura clave en el gobierno. Sin embargo, se menciona que la disputa fue con uno de los herederos de la dinasti a de El Carmen , en referencia a la familia Ortega-Murillo, lo que sugiere una lucha de poder interna dentro del régimen.
El caso de Moise s Absalo n Pastora ilustra la complejidad y la volatilidad de la política nicarag ense, así como la capacidad de adaptación y supervivencia de algunos de sus actores. Su trayectoria, marcada por la contradicción y la falta de escrúpulos, lo convierte en un personaje controvertido y emblemático de la historia reciente de Nicaragua. Su reciente remoción del gobierno, aunque no se detallan las razones específicas, confirma que incluso los más leales colaboradores pueden ser descartados en un régimen caracterizado por el autoritarismo y la concentración de poder. La fuente original no ofrece información adicional sobre el futuro político de Pastora, dejando abierta la posibilidad de nuevas sorpresas y giros inesperados en su ya turbulenta carrera. Su historia sirve como un recordatorio de las dinámicas de poder y las alianzas cambiantes que caracterizan a la política en contextos de conflicto y autoritarismo.










