Los activos argentinos mostraron un comportamiento disparado en la apertura de la semana, con el S&P Merval en dólares en baja, retrocesos en los bonos soberanos y un riesgo país que superó los 570 puntos básicos este lunes. La cautela imperante en los mercados globales, influenciada por la incertidumbre en torno al conflicto en Medio Oriente y las expectativas sobre las próximas decisiones de los bancos centrales en materia de tasas de interés, condicionó la rueda.
El índice S&P Merval, medido en pesos, experimentó un aumento del 0,9%, alcanzando los 2.866.257,12 puntos. Sin embargo, su equivalente en dólares reflejó una tendencia contraria, con una caída del 0,5% que lo situó en 1.519,09 puntos. Esta divergencia subraya la volatilidad y la complejidad del panorama financiero argentino.
Entre los títulos más negociados, se destacaron las bajas del Bonar 2035 (-1,8%) y el Global 2041 (-1,3%). El riesgo país, calculado por J.P. Morgan, se elevó a 582 puntos básicos, confirmando la persistencia de una percepción de riesgo elevada sobre los activos soberanos argentinos. Esta situación dificulta el acceso a financiamiento externo y encarece el costo del endeudamiento para el país.
La deuda argentina continúa careciendo de un impulsor local sólido que permita consolidar una mejora sostenida en las cotizaciones. Los inversores se mantienen atentos a la evolución del frente externo y a la capacidad del Banco Central (BCRA) para seguir acumulando reservas internacionales. La acumulación de reservas es crucial para fortalecer la posición financiera del país y reducir la vulnerabilidad ante shocks externos.
En cuanto a la licitación de deuda que se llevará a cabo mañana, analistas de Puente destacaron que la estrategia del Ministerio de Economía se centra en aprovechar la abundante liquidez y las curvas de rendimientos favorables para continuar con el proceso de estiramiento de los plazos de la deuda en moneda local. Esta estrategia busca aliviar la presión sobre las finanzas públicas a mediano y largo plazo.
El Tesoro ofrecerá un menú diversificado de instrumentos, que incluye opciones de corto plazo como una Lecap a 43 días y una Lelink a septiembre de 2026, así como alternativas de mayor duración, como bonos CER y Dollar Linked a 2028, y un nuevo bono dual a 2029. Esta variedad de opciones busca atraer a diferentes tipos de inversores y optimizar los resultados de la licitación.
En el mercado de Nueva York, los ADRs (American Depositary Receipts) operaron con resultados mixtos. Cresud lideró las subas, con un aumento de hasta el 1,5%, mientras que Loma Negra encabezó las bajas, con una caída del 2,9%. Esta disparidad refleja la heterogeneidad de las expectativas sobre las empresas argentinas que cotizan en el mercado estadounidense.
Dentro del mercado local, los papeles locales avanzaron hasta un 3,1% en el caso de Cresud, seguidos por Bolsas y Mercados Argentinos (2,2%) y Banco Macro (1,9%). En contraste, Transener sufrió una fuerte caída del 4,8%. Estas fluctuaciones reflejan la sensibilidad de los precios de las acciones a factores específicos de cada empresa y a las condiciones generales del mercado.
La falta de definiciones concretas en el ámbito internacional y la incertidumbre sobre las políticas económicas internas contribuyen a mantener un clima de cautela entre los inversores. La evolución de la situación en Medio Oriente y las decisiones de los bancos centrales sobre las tasas de interés son factores clave que podrían influir en el comportamiento de los mercados financieros en los próximos días.
El gobierno argentino enfrenta el desafío de generar confianza entre los inversores y de implementar políticas económicas que promuevan la estabilidad y el crecimiento sostenible. La capacidad del BCRA para acumular reservas y la estrategia del Ministerio de Economía para gestionar la deuda pública son elementos fundamentales para lograr este objetivo.
La licitación de deuda de mañana será una prueba importante para evaluar la confianza de los inversores en la capacidad del gobierno para cumplir con sus obligaciones financieras. Los resultados de la licitación podrían tener un impacto significativo en la percepción de riesgo sobre los activos argentinos y en las condiciones de financiamiento del país.
En resumen, la apertura de la semana se caracterizó por la disparidad en los mercados argentinos, con una combinación de factores internos y externos que generaron cautela entre los inversores. La evolución de la situación en Medio Oriente, las decisiones de los bancos centrales y la capacidad del gobierno argentino para implementar políticas económicas sólidas serán determinantes para el futuro de los activos argentinos.











