El mercado hipotecario español continúa mostrando signos de fortaleza, con un incremento del 16,3% en la firma de préstamos sobre viviendas en febrero de 2026, alcanzando las 45.563 operaciones en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este dato confirma un interés sostenido de las familias por la adquisición de vivienda, aunque a un ritmo más moderado tras el repunte observado en 2025, impulsado por la estabilización de los tipos de interés.
El coste medio de financiación para las nuevas hipotecas se situó en el 2,88%, manteniendo un nivel competitivo que atrae a los compradores. Este escenario de tipos relativamente estables, combinado con una economía en recuperación, ha contribuido a mantener el apetito por la inversión inmobiliaria. Sin embargo, los expertos advierten que no se espera un crecimiento explosivo, sino una normalización del sector.
La preferencia por la seguridad financiera se refleja claramente en la elección de los tipos de interés. Durante febrero, el 64,8% de las hipotecas firmadas optaron por un tipo fijo, mientras que el 35,2% se decantó por modalidades variables. Esta tendencia indica que las familias españolas priorizan la previsibilidad y la estabilidad en sus cuotas mensuales, buscando protegerse de posibles fluctuaciones en el mercado financiero.
La elección por el tipo fijo sigue siendo la opción mayoritaria. Las familias españolas priorizan asegurar una cuota estable a largo plazo, lo que demuestra una madurez financiera y una búsqueda de previsibilidad en un entorno global que, aunque más estable, sigue invitando a la prudencia , señala Laura Martínez, portavoz de iAhorro. Esta aversión al riesgo, según los analistas, es una característica distintiva del perfil del comprador español, que valora la seguridad por encima de la posibilidad de obtener mayores beneficios a corto plazo.
El importe medio de las hipotecas contratadas en febrero ascendió a 173.280 euros, lo que representa un aumento del 11% con respecto al año anterior. Este incremento refleja tanto la subida generalizada de los precios de la vivienda en algunas zonas del país, como una mayor capacidad de financiación de los compradores que están accediendo al mercado en la actualidad. La mejora de las condiciones laborales y el aumento de los ingresos disponibles han permitido a un mayor número de familias cumplir con los requisitos exigidos por las entidades financieras.
Por otro lado, el INE constató una disminución del 9,3% anual en el número de hipotecas que modifican sus condiciones registrales, como las novaciones o subrogaciones. Este dato sugiere que los hipotecados actuales se muestran satisfechos con sus préstamos vigentes y no encuentran incentivos suficientes para cambiar de entidad o modificar las condiciones de su contrato en el contexto actual. La estabilidad de los tipos de interés y la ausencia de ofertas significativamente más atractivas han contribuido a esta situación.
El crecimiento del mercado hipotecario no ha sido homogéneo en todo el territorio español. La Comunidad de Madrid lideró los aumentos en la tasa anual, con un incremento del 36,9%, seguida de Castilla-La Mancha (29,5%) y Andalucía (24,7%). Estas regiones han experimentado un mayor dinamismo en la actividad inmobiliaria, impulsado por factores como la concentración de la actividad económica, la llegada de nuevos residentes y la mejora de las infraestructuras.
En el lado opuesto, regiones como Extremadura, País Vasco y La Rioja registraron descensos en el número de operaciones durante el mismo periodo. Estas diferencias regionales reflejan las particularidades de cada mercado inmobiliario, así como las condiciones económicas y demográficas de cada comunidad autónoma.
Desde iAhorro se prevé que 2026 será un año de consolidación para el sector hipotecario. No estamos ante un escenario de crecimiento explosivo, sino ante una normalización del sector. Las entidades financieras continúan siendo rigurosas en la concesión de crédito y los compradores mantienen un perfil solvente. Mientras los tipos de interés se mantengan en estos niveles, seguiremos viendo un volumen de firmas saludable, pero lejos de los récords del pasado , concluye Martínez.
La clave para mantener la estabilidad del mercado hipotecario en los próximos meses residirá en la evolución de los tipos de interés, la situación económica general y la confianza de los consumidores. Las entidades financieras deberán seguir siendo prudentes en la concesión de crédito, evitando la acumulación de riesgos y garantizando la sostenibilidad de los préstamos. Los compradores, por su parte, deberán analizar cuidadosamente sus posibilidades financieras y optar por productos hipotecarios que se ajusten a sus necesidades y capacidad de pago. La combinación de estos factores será fundamental para asegurar un crecimiento ordenado y sostenible del mercado inmobiliario español.












