El exministro de Finanzas durante la administración de Xiomara Castro, Roque Duarte, criticó duramente el Presupuesto General de la República aprobado por el Congreso Nacional, controlado por el Partido Nacional. Duarte acusó al gobierno de Nasry Asfura de mantener una lógica de improvisación en la gestión económica del país, trasladándola ahora al principal instrumento económico nacional.
En declaraciones reproducidas por el diario El Libertador, el economista denunció que el presupuesto, que asciende a 444 mil 265,8 millones de lempiras (aproximadamente 16 mil 701 millones de dólares), representa una reducción del 5,3 por ciento respecto a la propuesta inicial dejada por la administración anterior. Esta reducción, según Duarte, impacta desproporcionadamente a los sectores más vulnerables de la población.
Duarte fue enfático al señalar que la austeridad anunciada por el Ejecutivo se aplica selectivamente, recortando fondos de programas sociales esenciales mientras se mantienen estructuras de gasto vinculadas a intereses políticos y burocráticos. La Racha (como denominan al ejecutivo de Asfura) nos engañó a todos. Iniciaron improvisando y siguen improvisando, ahora ni más ni menos que con el Presupuesto General de la República , expresó el exministro.
El economista detalló que los recortes presupuestarios afectan áreas estratégicas para el desarrollo nacional, debilitando la capacidad del Estado para abordar problemas como la pobreza, el desempleo y la producción. Uno de los rubros más afectados es el de los subsidios, con una poda de siete mil millones de lempiras (263 millones de dólares) que impacta directamente el precio de la canasta básica, incluyendo combustibles, transporte y energía. Esto, según Duarte, se traduce en un aumento del costo de vida para la población.
En el ámbito de la protección social, se eliminaron cerca de tres mil 900 millones de lempiras (146,6 millones de dólares) destinados a bonos para adultos mayores, mujeres y personas con discapacidad. Duarte argumentó que esta medida debilita los mecanismos de asistencia para los sectores históricamente excluidos, profundizando la desigualdad social.
El sector salud tampoco se libró de los recortes, con una disminución de más de ocho mil millones de lempiras (300,7 millones de dólares). Esta reducción, según el exministro, afecta el abastecimiento de medicinas, el funcionamiento de clínicas especializadas y ha provocado el cierre de servicios esenciales, como el búnker oncológico del Hospital San Felipe en la capital.
Duarte enfatizó que el problema no radica únicamente en la magnitud de los recortes, sino en a quiénes se les aplica. Quitan recursos a los más pobres mientras mantienen privilegios para sectores de poder. Es, en esencia, un presupuesto de pobreza , afirmó.
El exministro de Finanzas calificó el presupuesto como corrupto y de persecución , argumentando que favorece a la burocracia del Partido Nacional y a las élites del país, en detrimento de la población más necesitada. Duarte concluyó que no es posible estar de acuerdo con un presupuesto que promueve la austeridad para los pobres, pero que al mismo tiempo mantiene los privilegios para los sectores de poder.
La crítica de Duarte se suma a las preocupaciones expresadas por diversos sectores de la sociedad civil, que han advertido sobre los posibles efectos negativos de los recortes presupuestarios en los servicios públicos y en la calidad de vida de la población hondureña. El debate sobre el Presupuesto General de la República continúa abierto, y se espera que genere tensiones entre el gobierno y la oposición en los próximos meses. La aprobación de este presupuesto marca un cambio significativo en la política económica del país, después de cuatro años de gobierno progresista bajo la administración de Xiomara Castro. La implementación de estas medidas será crucial para determinar el impacto real en la economía y en el bienestar de los ciudadanos hondureños.












