Las pernoctaciones en establecimientos hoteleros españoles experimentaron un notable aumento del 5,4% en marzo, superando los 23,6 millones de estancias, según los últimos datos provisionales de la Coyuntura Turística Hotelera publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este incremento consolida la recuperación del sector turístico y refleja una creciente demanda tanto a nivel nacional como internacional.
El impulso al crecimiento provino de ambos frentes: los viajeros residentes en España aumentaron sus pernoctaciones en un 5,2%, mientras que los turistas no residentes registraron un incremento aún mayor, del 5,5%. Este comportamiento dual indica una sólida base de demanda interna complementada por un atractivo continuo para los visitantes extranjeros.
En el acumulado del primer trimestre de 2026, la tendencia positiva se mantiene, con un incremento general del 3,4% en las pernoctaciones en comparación con el mismo período del año anterior. Las pernoctaciones de residentes aumentaron un 2,1%, y las de no residentes un 4,2%, confirmando la contribución de ambos segmentos al crecimiento global.
El sector hotelero también experimentó un aumento en sus ingresos. El Índice de Precios Hoteleros (IPH) registró una subida del 4,5% en tasa anual, lo que indica una mayor capacidad de los hoteles para ajustar sus precios en respuesta a la demanda. La Rioja lideró el aumento de precios con un incremento del 7,1%, mientras que Aragón fue la única comunidad autónoma que experimentó un descenso, del -1,8%.
En términos de rentabilidad, la facturación media de los hoteles por cada habitación ocupada (ADR) se situó en 117,8 euros en marzo, lo que representa un aumento del 3,7% interanual. Este incremento sugiere una mejora en la calidad de los servicios ofrecidos y una mayor disposición de los turistas a pagar por experiencias de mayor valor.
El ingreso medio diario por habitación disponible (RevPAR), un indicador clave de la rentabilidad hotelera que tiene en cuenta tanto la ocupación como el ADR, alcanzó los 75 euros, un 3,8% más que en marzo de 2025. Este aumento refleja una combinación de mayor ocupación y precios más altos, lo que se traduce en una mejora general de la rentabilidad del sector.
La segmentación por categorías hoteleras revela diferencias significativas en la facturación. Los hoteles de cinco estrellas lideraron el ranking con una facturación media de 282,8 euros por habitación ocupada, considerablemente superior a los 120,3 euros de los hoteles de cuatro estrellas y los 88,2 euros de los hoteles de tres estrellas. Esta disparidad refleja la mayor demanda y los precios más altos que caracterizan al segmento de lujo.
En cuanto a los destinos preferidos, Andalucía, Cataluña y la Comunitat Valenciana se destacaron como los principales destinos para los viajeros nacionales en marzo. Sin embargo, los turistas extranjeros mostraron una preferencia diferente, optando mayoritariamente por Canarias, que concentró el 37,7% del total de sus pernoctaciones, seguida de Andalucía y Cataluña.
A nivel de zonas turísticas, la isla de Tenerife lideró el volumen de estancias con más de 2,2 millones, consolidándose como un destino turístico de primer orden. Barcelona, Madrid y San Bartolomé de Tirajana también se posicionaron como puntos turísticos con una alta afluencia de visitantes.
El origen de los turistas internacionales también es relevante. Reino Unido y Alemania se mantuvieron como los principales mercados emisores, concentrando el 23,4% y el 18,6% de las pernoctaciones de no residentes, respectivamente. Les siguieron Francia (6,5%), Estados Unidos (5,4%) e Italia (4,4%), lo que demuestra la diversificación de los mercados de origen.
El grado de ocupación por plazas aumentó un 1,5% en marzo, situándose en el 53,7%. Durante el fin de semana, esta cifra se elevó hasta el 59,3%, lo que indica una mayor demanda de alojamiento durante los períodos de ocio.
Canarias se destacó como la comunidad autónoma con el mayor grado de ocupación por plazas, alcanzando el 74,9%. Dentro de Canarias, el sur de Gran Canaria (79%) y el municipio de Mogán (80,4%) registraron los niveles más altos de ocupación en toda España, lo que demuestra el atractivo de estas zonas para los turistas.
Estos datos confirman la fortaleza del sector turístico español y su capacidad para adaptarse a las cambiantes condiciones del mercado. El aumento de las pernoctaciones, los ingresos y la rentabilidad indican una recuperación sólida y sostenible, que contribuye significativamente al crecimiento económico del país. La diversificación de los mercados de origen y la segmentación por categorías hoteleras también son factores clave para garantizar la competitividad y la resiliencia del sector a largo plazo.












