Ciudad de México En las filas de Morena se anticipa un cambio en la dirigencia nacional, actualmente encabezada por Luisa Alcalde, quien asumiría la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional en septiembre de 2024 y estaría preparando su renuncia. La noticia ha generado movilización en la Secretaría del Bienestar, donde se prevé la salida de su titular, Ariadna Montiel, quien se integraría a la dirección del partido.
Fuentes internas del partido han revelado que Alcalde está preparando un mensaje para anunciar formalmente su decisión. En caso de confirmarse su renuncia, Carolina Rangel Gracida, secretaria general del CEN, asumiría la dirección del partido de manera provisional, con el objetivo de convocar al Consejo Nacional, el órgano facultado para elegir a la nueva dirigencia nacional.
La posible salida de Alcalde y la llegada de Montiel a la dirigencia de Morena se dan en un contexto de reajuste interno dentro del partido, tras la elección de Claudia Sheinbaum como Presidenta de México. La transición busca fortalecer la estructura del partido y alinearla con las nuevas prioridades del gobierno.
Hasta el momento, ni Morena ni las secretarías involucradas han emitido comunicados oficiales al respecto. Sin embargo, la información ha cobrado fuerza entre los militantes y ha generado especulaciones sobre los posibles candidatos a la dirigencia nacional.
La única publicación realizada por Luisa Alcalde en su cuenta de redes sociales este martes se centró en el último episodio del podcast semanal del instituto político. En ella, destacó los avances en materia de seguridad pública durante la actual administración, comparando los niveles de violencia con los registrados durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
En 2018, después de los gobiernos de @FelipeCalderon y @EPN, el país estaba sumido en una cruda violencia: 100 homicidios al día. A 7 años del inicio de la Cuarta Transformacion y, a poco más de un año de gobierno de la Presidenta @Claudiashein, esa cifra se ha reducido a la mitad. Datos duros. Hechos, no palabras , escribió Alcalde en su publicación.
La falta de comentarios oficiales por parte del partido ha alimentado la incertidumbre y la expectativa ante un posible anuncio en las próximas horas. Algunos morenistas sugieren que la formalización de estos cambios podría ocurrir pronto, buscando dar estabilidad a la estructura del partido y facilitar la transición hacia una nueva etapa.
En la Secretaría del Bienestar, los funcionarios preparan informes de entrega-recepción ante la posible salida de Ariadna Montiel. Esta medida preventiva busca agilizar el proceso de transición y garantizar la continuidad de los programas sociales implementados por la dependencia.
La posible llegada de Montiel a la dirigencia de Morena podría implicar un cambio en la estrategia del partido, enfocándose en fortalecer la vinculación con las bases sociales y promover la participación ciudadana en la toma de decisiones. Su experiencia en la gestión de programas sociales podría ser un activo importante para el partido en el contexto de la implementación de las políticas públicas de la nueva administración.
La renuncia de Alcalde, de concretarse, marcaría un punto de inflexión en la historia reciente de Morena, obligando al partido a redefinir su estrategia y a buscar un nuevo liderazgo que pueda enfrentar los desafíos que se presentan en el nuevo escenario político. La elección de la nueva dirigencia nacional será un proceso clave para el futuro del partido y su capacidad para consolidar los logros alcanzados en los últimos años.
La expectativa se centra ahora en el anuncio oficial de Luisa Alcalde y en la respuesta del Consejo Nacional de Morena ante la necesidad de elegir a su sucesor. La decisión que se tome en las próximas semanas tendrá un impacto significativo en la política nacional y en el rumbo del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Los analistas políticos coinciden en que la salida de Alcalde y la posible llegada de Montiel a la dirigencia de Morena podrían fortalecer la relación entre el partido y el gobierno, facilitando la implementación de las políticas públicas y la consolidación de la Cuarta Transformación. Sin embargo, también advierten sobre la importancia de mantener la autonomía del partido y evitar la concentración de poder en manos de un solo grupo político.
La situación actual en Morena refleja la dinámica interna de un partido en el poder, donde la búsqueda de equilibrios y la adaptación a los nuevos desafíos son constantes. La transparencia y la participación democrática serán fundamentales para garantizar la legitimidad del nuevo liderazgo y fortalecer la confianza de la ciudadanía en el partido.











