La reciente encuesta de CB Global Data revela un panorama diverso en la percepción de los líderes latinoamericanos. El sondeo, realizado en 18 países de la región con muestras de entre 2.000 y 2.700 personas mayores de 18 años, ofrece una radiografía de la aprobación y desaprobación de 18 mandatarios, incluyendo a diez de Suramérica, algunos de Centroamérica y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. El margen de error se sitúa entre el 1,9% y el 2,2%, con un nivel de confianza del 95%.
Nayib Bukele, presidente de El Salvador, encabeza el ranking con un contundente 70,1% de imagen positiva, contrastando con un 26,3% de imagen negativa. Le sigue de cerca Claudia Sheinbaum, la mandataria mexicana, con un 69,8% de aprobación y un 26,8% de desaprobación. El tercer lugar lo ocupa Rodrigo Chaves, con un 59,5% de imagen favorable.
Luis Abinader, de República Dominicana, se posiciona en el cuarto lugar con un 57,3% de imagen positiva, mientras que Rodrigo Paz, de Ecuador, alcanza el 52,9%. Daniel Ortega, de Nicaragua, completa el sexto puesto con un 51,8% de popularidad.
El top 10 lo completan figuras como Luis Inácio Lula da Silva, de Brasil, con un 48,4%; José Antonio Kast, de Chile, con un 45,1%; Santiago Peña, de Paraguay, con un 43,2%; y Yamandú Orsi, de Uruguay, con un 41,7% de imagen positiva.
En cuanto a Gustavo Petro, presidente de Colombia, se ubica como el séptimo líder más impopular de la región, registrando un 38,2% de imagen positiva. Esta cifra representa una disminución con respecto a la medición de marzo, que arrojó un 39,7%. El desglose de la percepción sobre su gestión revela que un 21,5% de los encuestados califica su administración como buena, mientras que un 16,7% la considera muy buena. Por otro lado, un 32,5% tiene una imagen muy mala del presidente Petro, y un 25% simplemente mala.
A pesar de su posición en el ranking, Petro supera en popularidad a Bernardo Arévalo, de Guatemala, y a dos de sus principales oponentes políticos en la región: Javier Milei, de Argentina, y Daniel Noboa, de Ecuador. Los mandatarios con menor imagen positiva son José Raúl Mulino, de Panamá; Delcy Rodríguez, de Venezuela; y José Balcázar, de Perú.
La consultora CB Global Data realiza estos estudios mensuales para analizar el clima social y proyectar escenarios electorales en los diferentes países de Latinoamérica. La encuesta de abril de 2024 ofrece una valiosa herramienta para comprender las tendencias de opinión y evaluar el desempeño de los líderes regionales.
La situación de Petro refleja un panorama complejo en Colombia, donde las expectativas generadas durante su campaña han enfrentado desafíos en la implementación de políticas y la gestión de la economía. La disminución en su imagen positiva sugiere una creciente insatisfacción entre la población, que podría estar relacionada con factores como la inflación, la inseguridad y la percepción de falta de resultados concretos.
El contraste entre la alta popularidad de Bukele y Sheinbaum, y la posición más modesta de Petro, pone de manifiesto la diversidad de contextos políticos y sociales en Latinoamérica. Bukele, por ejemplo, ha ganado apoyo gracias a su política de mano dura contra las pandillas, mientras que Sheinbaum se beneficia de la continuidad del proyecto político de Andrés Manuel López Obrador.
La encuesta de CB Global Data también destaca la importancia de la imagen pública en la gobernabilidad de los países latinoamericanos. Un líder con alta popularidad puede contar con mayor respaldo para implementar sus políticas, mientras que uno con baja aprobación puede enfrentar dificultades para avanzar en su agenda.
En el caso de Colombia, la situación de Petro exige una estrategia de comunicación efectiva y una mayor capacidad para conectar con las necesidades y preocupaciones de la población. La recuperación de su imagen positiva dependerá de su habilidad para generar confianza y demostrar resultados tangibles en áreas clave como la economía, la seguridad y la justicia social.
La consultora continuará monitoreando la evolución de la percepción sobre los líderes latinoamericanos en los próximos meses, ofreciendo análisis y proyecciones que permitan comprender mejor los desafíos y oportunidades que enfrenta la región. La información recopilada será crucial para los actores políticos, los analistas y la ciudadanía en general, que buscan entender las dinámicas de poder y las tendencias de opinión en Latinoamérica.







