La libertad de prensa y la libertad de empresa en Ecuador se encuentran en una encrucijada, según un reciente editorial del diario EXPRESO. La publicación advierte sobre una preocupante tendencia de persecución contra medios de comunicación, específicamente contra Diario EXPRESO y Diario EXTRA, que podría tener consecuencias devastadoras para todo el sector productivo y la seguridad jurídica del país.
El editorial argumenta que las acciones del poder político, que incluyen presiones externas y acoso institucional, no solo atentan contra el derecho a informar, sino que también socavan los cimientos de una economía libre y justa. Se señala que la intervención del Estado en la estructura de compañías privadas, el cuestionamiento de transferencias legítimas y la presión a anunciantes para que retiren su publicidad por motivos políticos representan una amenaza directa a la libre empresa.
La preocupación central radica en que, si se permite que el Estado decida qué empresas prosperan y cuáles deben ser castigadas, la democracia misma se ve amenazada. El editorial enfatiza que la lógica de persecución, si no se detiene, podría extenderse más allá de los medios de comunicación, poniendo en riesgo el patrimonio de cualquier emprendedor o ciudadano que haya construido su bienestar a través del trabajo honesto.
Bajo esta lógica de persecución, ningún patrimonio está a salvo , afirma el editorial, subrayando la gravedad de la situación. Se advierte que la vulneración de una casa editorial hoy podría significar que mañana el perjudicado sea cualquier persona que haya invertido y trabajado para construir un futuro mejor.
El editorial de EXPRESO no se limita a denunciar la situación, sino que también hace un llamado a la acción. Se insta a la ciudadanía a no ceder al miedo y a ejercer presión sobre las autoridades para detener la arbitrariedad. Se destaca que la defensa efectiva del Estado de derecho y la seguridad jurídica es una responsabilidad compartida por todos los ecuatorianos que aspiran a operar sus negocios y vivir de acuerdo con sus convicciones sin el temor de ser despojados por el poder de turno.
La publicación resalta que la libertad de prensa y la libertad de empresa no son conceptos aislados, sino que están intrínsecamente ligados. Cuando se ataca a uno de estos pilares, se debilita el otro, creando un ambiente de incertidumbre y desconfianza que perjudica a toda la sociedad.
El editorial de EXPRESO se produce en un contexto de creciente preocupación por la situación de la libertad de prensa en Ecuador. Organizaciones internacionales y locales han denunciado en repetidas ocasiones casos de acoso, intimidación y censura contra periodistas y medios de comunicación. La situación actual, según el editorial, representa una alerta máxima para todo el sector productivo y exige una respuesta contundente por parte de la sociedad civil y las autoridades competentes.
La defensa de la libertad de prensa, según el editorial, no es solo una cuestión de proteger el derecho a informar, sino también de garantizar la transparencia y la rendición de cuentas del poder político. Un medio de comunicación libre e independiente es esencial para que los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas y participar activamente en la vida democrática del país.
El editorial concluye con un mensaje de esperanza y determinación. Se afirma que la presión ciudadana es el único freno contra la arbitrariedad y que la defensa del Estado de derecho y la seguridad jurídica es una responsabilidad de cada ecuatoriano que aspira a un futuro mejor. Se invita a los lectores a suscribirse a EXPRESO para seguir leyendo noticias sin restricciones y a unirse a la lucha por la defensa de la libertad de prensa y la libre empresa en Ecuador.
La situación de Diario EXPRESO y Diario EXTRA se ha convertido en un símbolo de la lucha por la libertad de prensa y la seguridad jurídica en Ecuador. El editorial de EXPRESO es un llamado de atención a la sociedad ecuatoriana y a la comunidad internacional sobre la gravedad de la situación y la necesidad de tomar medidas urgentes para proteger estos valores fundamentales. La defensa de la libertad de prensa y la libre empresa no es solo una cuestión de proteger los intereses de los medios de comunicación y los empresarios, sino de garantizar el futuro de la democracia y el bienestar de todos los ecuatorianos.










