La familia de Carlos Slim, el hombre más rico de América Latina, ha obtenido ganancias significativas este año gracias a la venta de acciones en empresas petroleras estadounidenses, en un contexto de aumento en los precios de la gasolina impulsado por las tensiones en Medio Oriente. Control Empresarial de Capitales, el brazo inversor de la familia, ha desinvertido aproximadamente 497 millones de dólares en acciones de PBF Energy, reduciendo su participación en más de un tercio. Esta operación se realizó mientras las acciones de la refinadora casi se duplicaban debido al conflicto geopolítico.
Adicionalmente, la familia Slim obtuvo cerca de 40 millones de dólares por la venta parcial de su participación en Talos Energy, compañía con sede en Houston que ha visto el precio de sus acciones alcanzar máximos de tres años. Arturo Elías Ayub, yerno de Slim y portavoz familiar, explicó que la venta se debió a que su posición en las empresas había crecido demasiado, pero aclaró que no representa un cambio en la estrategia de inversión.
Carlos Slim, con un patrimonio estimado en 130 mil millones de dólares, ha incrementado su exposición al sector de petróleo y gas en los últimos años, convirtiéndose en un importante inversionista privado en energía en México. Las acciones de Talos y PBF han subido más de 30 por ciento este año, beneficiándose del impacto del conflicto en Medio Oriente en las cadenas de suministro globales.
La familia Slim adquirió acciones de PBF durante la pandemia, aprovechando la caída en la demanda de gasolina, y obtuvo ganancias sustanciales en 2022 con la recuperación económica. Las ventas recientes de PBF se realizaron a precios hasta 268 por ciento superiores a los de 2025. A pesar de estas ventas, la familia Slim sigue siendo un accionista relevante en ambas compañías, con participaciones valuadas en más de 1 mil 300 millones de dólares. En lo que va del año, la fortuna de Slim ha aumentado en aproximadamente 19 mil millones de dólares. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











