El presidente Javier Milei reaccionó con dureza al nuevo dato de inflación (3,4%), pero instó a la calma y defendió las políticas de su gobierno, asegurando que "tarde o temprano las cosas van a estar bien". El mandatario realizó estas declaraciones al cerrar el encuentro anual de la AmCham, en un contexto de cuestionamientos a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por una investigación de presunto enriquecimiento ilícito.
Milei comenzó su discurso reconociendo que el dato de inflación no le gustó y me repugna, odio la inflación . Sin embargo, justificó la situación argumentando que Argentina ha enfrentado dos shocks descomunales y que la oposición intentó romper el equilibrio fiscal sin éxito. Argentina no solo no voló por los aires, sino que además recibimos un fuerte respaldo en las urnas , afirmó, destacando la voluntad popular de no retornar al pasado.
El presidente insistió en que su gobierno está convencido de que la inflación disminuirá hacia adelante, a pesar del reciente aumento. Explicó que la relación entre la tasa de interés y el tipo de cambio es clave, señalando que cuando una sube, la otra baja. En este sentido, recordó que durante el segundo semestre del año las tasas de interés se dispararon y la demanda de dinero cayó, lo que anticipaba una aceleración de la inflación.
Milei atribuyó el salto en la tasa de inflación a la estacionalidad de marzo y al impacto de la guerra, aunque aclaró que la política monetaria no ha cambiado y que el gobierno mantiene el rumbo hacia el equilibrio de largo plazo. Anticipó que, una vez superados los efectos de la educación, la guerra y el precio de la carne, la inflación comenzará a caer.
El mandatario enfatizó la importancia de acomodar los precios relativos y advirtió contra la desesperación, ya que esta puede llevar a la toma de malas decisiones. En contraste, anunció una buena noticia: la demanda de dinero ha comenzado a crecer.
Milei se mostró optimista respecto a la situación económica general del país, asegurando que se están registrando récords de PBI, consumo y exportaciones. Además, indicó que se está comenzando a recomponer el capital de trabajo. La inflación se va a derrumbar y va a volver a valores previos al ataque de la política , prometió.
El presidente criticó duramente la idea de que la inflación es necesaria para el crecimiento económico, calificándola de inmunda . Apuntó al círculo rojo y advirtió que si generar inflación generara crecimiento, Argentina ya sería una potencia mundial. Cuando llegamos al poder íbamos camino a ser Cuba o Venezuela , expresó.
Milei fue categórico al afirmar que el camino de la inflación no lleva a ningún lado más que al infierno y que la emisión monetaria es una estafa . Rechazó las presiones para que su gobierno se desvíe del camino del ajuste fiscal y la desregulación, asegurando que no cederá un ápice .
En este contexto, anunció que la motosierra no se detiene y que ha dado la orden expresa de seguir recortando el gasto público para bajar los impuestos, que calificó de robo . También anticipó que continuarán con la desregulación y la apertura de la economía.
El presidente reafirmó su compromiso de no eternizarse en el poder, sino de escribir la mejor página de la historia argentina . Advirtió que, una vez cumplido su objetivo, la gente podrá elegir otro camino, pero será responsabilidad de los argentinos.
Finalmente, Milei hizo referencia a los valores judeocristianos como eje central de su política de Estado, afirmando que no se correrá un centímetro de ellos. Nos acompañen o no. Si no lo hacen, nos volvemos a casa sin ningún problema , concluyó.
La presencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el evento fue interpretada como un nuevo gesto de apoyo por parte del Presidente, en medio de las controversias generadas por la investigación sobre su patrimonio. El gobierno busca mostrar unidad frente a las críticas y reafirmar su rumbo en materia económica.












