El gobierno nacional avanzó este martes con la privatización de Transener, la principal empresa de transporte eléctrico del país, revelando a los tres oferentes finales que competirán por el paquete accionario en manos del Estado. Según fuentes del mercado, la asociación entre Genneia, liderada por Jorge Brito, y el Grupo Edison de los hermanos Neuss, emerge como el principal candidato para quedarse con la estratégica compañía.
La operación, que incluye la venta de la participación estatal en Citelec, controlante de Transener, se enmarca en una política más amplia de desregulación y privatización del sector energético impulsada por la administración actual. La apertura de ofertas técnicas marcó el primer hito del proceso, dejando fuera a la mayoría de los interesados iniciales.
Los tres grupos que superaron el filtro son Central Puerto, controlada por Nicky Caputo; Edenor, liderada por José Luis Manzano; y la mencionada asociación entre Genneia y el Grupo Edison. La rápida expansión de este último, desde la asunción del gobierno de Javier Milei, ha generado atención y controversia en el sector.
De acuerdo con información exclusiva obtenida por LPO, los Neuss, tras adquirir distribuidoras eléctricas en el norte del país y represas en el sur, buscan ahora controlar Transnoa y Transener para lograr una integración vertical completa y consolidarse como el principal grupo eléctrico de Argentina. La llegada de Milei a la Casa Rosada, según fuentes consultadas, facilitó la adquisición de activos estratégicos de valor incalculable para la familia Neuss, lo que podría asegurar su riqueza a largo plazo.
La privatización está a cargo de Toto Caputo, responsable del área de Energía, y se ofrece el paquete accionario a un precio que ha generado críticas en el mercado. El gobierno busca obtener apenas USD 200 millones por su participación en Transener, lo que implica una valuación de alrededor de $3.000 por acción, muy por debajo de los valores actuales de mercado, que rondan los $4.000 y superan los $4.800 según el balance de la empresa. Operadores del mercado lo describen como un "remate".
Transener opera más de 12.600 kilómetros de líneas de transmisión en 500 kV y su red transporta cerca del 86% de la electricidad consumida en el país. La adquisición de la compañía por parte de un único grupo podría generar preocupaciones sobre la concentración del poder en el sector y el impacto en la competencia.
El 52,65% de Transener está en manos de Citelec, que se divide en partes iguales entre Enarsa y Pampa Energía. La venta de la participación estatal dejará a Pampa Energía, el holding de Marcelo Mindlin, como el otro accionista mayoritario, con capacidad de influir en el futuro de la empresa.
La asociación entre Genneia y el Grupo Edison cuenta con el respaldo de importantes actores del mundo empresarial, como Guillermo Stanley y Rubén Cherñajovsky, dueño de Newsan, quien ha pasado de financiar campañas políticas de corte sciolista a mostrar entusiasmo por el gobierno libertario.
La estrategia de los Neuss se ha visto reforzada por su estrecha relación con Damián Sanfilippo, subsecretario de Energía. Desde 2025, a través de Edison Energía, han sumado a su portafolio activos estratégicos como la transportista Litsa, la hidroeléctrica Cempsa, la represa Potrerillos, el complejo Cerros Colorados y las distribuidoras Edet y Ejesa. La adquisición de Transener completaría su dominio sobre el sistema eléctrico argentino, abarcando generación, distribución y transporte.
La competencia en la licitación parece limitada. Edenor, controlada por José Luis Manzano, Daniel Vila y Edgardo Filiberti, y Central Puerto, la mayor generadora eléctrica del país, liderada por Nicky Caputo, asociado con Guillermo Reca, la familia Miguens-Bemberg y Eduardo Escassany, son los otros dos contendientes.
El proceso de selección se inició con doce interesados, pero solo tres ofertas lograron la aprobación técnica, lo que sugiere un diseño que favorece a los grupos con mayor capacidad financiera y conexiones políticas. Circulan versiones sobre modificaciones en el pliego de licitación que beneficiarían al Grupo Edison, incluyendo cambios en los requisitos técnicos y financieros.
La creación de Edison Transmisión, una nueva sociedad jurídica constituida hace poco más de un mes, para canalizar la oferta por los activos de transporte eléctrico, también ha llamado la atención en el sector. Se interpreta como una estrategia cuidadosamente planificada para asegurar la adquisición de Transener.
La rápida expansión de los Neuss desde el cambio de gobierno ha generado interrogantes sobre la transparencia del proceso de privatización y el posible favoritismo hacia determinados grupos económicos. La concentración del control del sistema eléctrico en manos de una sola empresa podría tener consecuencias negativas para la competencia y la calidad del servicio.












