Un estudio internacional con más de 10.000 participantes europeos revela que el aislamiento social se asocia a un peor desempeño en las pruebas de memoria, pero este impacto no se mantiene a lo largo del tiempo. Investigadores de España, Suecia y Colombia analizaron datos de la encuesta Survey of Health, Ageing and Retirement in Europe (SHARE) durante un periodo de siete años, encontrando que, si bien las personas más solitarias presentaban peores resultados iniciales, la velocidad de deterioro de su memoria era similar a la de quienes no experimentaban soledad.
El estudio, publicado en la revista Aging & Mental Health, incluyó a personas de entre 65 y 94 años de 12 países europeos. Los participantes fueron evaluados en su capacidad para recordar información inmediatamente y tras un intervalo de tiempo, utilizando pruebas como recordar palabras de una lista. La soledad se midió a través de preguntas sobre la frecuencia con la que se sentían solos, excluidos o aislados.
Los resultados mostraron que los países del sur de Europa reportaron los niveles más altos de soledad (12%), mientras que los del norte registraron los más bajos (9%). Los investigadores señalan que la percepción de la soledad puede estar influenciada por las expectativas culturales y las relaciones familiares.
Luis Carlos Venegas-Sanabria, autor principal del estudio, destaca la bidireccionalidad de la relación entre aislamiento y memoria: Una persona puede tener un declive cognitivo debido a la soledad, o puede sentirse sola debido a su deterioro cognitivo .
El estudio excluyó a personas con antecedentes de demencia o con limitaciones en sus actividades diarias. Los autores enfatizan la importancia de evaluar y abordar la soledad en etapas tempranas de la vida para promover un envejecimiento saludable.
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