Un cargamento de dinero presuntamente falso fue hallado en una encomienda que llegó al Terminal Terrestre de Carcelén, en el norte de Quito, el 13 de abril de 2026. El paquete, enviado desde Ibarra en un cartón, contenía miles de billetes de 20 dólares, además de papel moneda sin impresión completa, según información proporcionada por fuentes militares y policiales.
El operativo se llevó a cabo como parte de una operación del Ejército, alertado por personal de Inteligencia Militar sobre una posible actividad ilícita relacionada con el transporte de este material. La intervención fue realizada por la Primera División de Ejército Shyris , a través de la 33 Brigada de Caballería Blindada, en coordinación con la Aduana, dentro de un bus de una cooperativa interprovincial que se encontraba en el terminal terrestre.
Durante la revisión de una caja de cartón color café, las autoridades encontraron 2.527 billetes falsos de 20 dólares, lo que equivale a 50.540 dólares, además de 2.501 papeles moneda de 20 dólares, con un valor nominal de 50.020 dólares. El decomiso total asciende a 100.560 dólares falsos.
El incidente comenzó cuando uniformados del Distrito La Delicia acudieron al terminal tras una disposición de la Central de Radio Patrulla 911 para verificar un presunto caso de contrabando de dinero falso. En el lugar, los policías se coordinaron con personal de la Aduana, quienes indicaron que habían llegado al terminal con el objetivo de revisar mercadería de contrabando, basándose en información de inteligencia.
Fue durante este procedimiento que se detectó la caja sospechosa con papeles que presentaban características similares a billetes falsos. Ante esta situación, se solicitó la presencia de unidades especializadas y personal de la Policía Judicial, quienes asumieron el control del procedimiento. Posteriormente, el material incautado, junto con personal aduanero, fue trasladado a las oficinas de la Policía Judicial, ubicadas en las calles Isla Pinzón y Tomás de Berlanga, para la contabilización y verificación de las evidencias.
El reporte militar señala que esta operación habría afectado a una red delictiva con capacidad de acopio, ocultamiento y transporte, la cual presuntamente utilizaba canales logísticos legales para mover material ilícito. Las autoridades investigan actualmente quiénes son los responsables del envío del dinero falso desde Ibarra y cuál era el destino final de este cargamento.
Además, se indicó que el hallazgo permitió neutralizar una posible fuente de perjuicio económico para la ciudadanía, ya que este tipo de billetes falsos podría haber terminado en circulación, afectando a comerciantes y usuarios. La detección temprana de esta operación ha evitado potencialmente un impacto negativo en la economía local.
Las autoridades competentes continúan con las investigaciones para determinar el alcance de esta red delictiva y desarticularla por completo. Se están analizando las rutas de transporte utilizadas, así como los posibles cómplices involucrados en el envío y recepción del dinero falso. Se espera que en los próximos días se puedan dar a conocer nuevos detalles sobre este caso.
La colaboración entre el Ejército, la Policía y la Aduana ha sido fundamental para el éxito de esta operación. La coordinación entre estas instituciones ha permitido detectar y neutralizar una amenaza para la seguridad económica del país. Las autoridades han reiterado su compromiso de seguir trabajando en conjunto para combatir el crimen y proteger a la ciudadanía.
Este incidente pone de manifiesto la importancia de mantener altos niveles de vigilancia y control en los terminales terrestres y otros puntos estratégicos del país. Las autoridades han anunciado que se reforzarán los controles en estos lugares para prevenir el ingreso y la circulación de dinero falso y otros productos ilícitos.
La investigación se centra ahora en identificar a los responsables de la falsificación de los billetes y en determinar cómo lograron introducir este cargamento en el sistema de transporte interprovincial. Se están revisando las cámaras de seguridad del terminal y se están interrogando a los empleados de la cooperativa de transporte para obtener más información sobre el caso.
Las autoridades han pedido a la ciudadanía que esté atenta a cualquier actividad sospechosa y que denuncie cualquier información que pueda ser útil para la investigación. Se recuerda que la posesión y el uso de dinero falso son delitos penados por la ley.
El decomiso de este cargamento de dinero falso representa un golpe importante para las organizaciones criminales que se dedican a esta actividad ilícita. Las autoridades han advertido que no tolerarán este tipo de acciones y que continuarán trabajando para desmantelar estas redes y llevar a los responsables ante la justicia.










