Javier Milei y su hermana Karina enfrentan crecientes críticas internas, esta vez provenientes de una fuente inesperada: la ministra Sandra Pettovello. En una semana, Pettovello ha puesto en evidencia al gabinete completo respecto a los créditos del Banco Nación, la corrupción en ANDIS y el vaciamiento del PAMI, generando un clima de tensión y desconfianza dentro del gobierno nacional.
Mientras Milei y Karina atribuyen las críticas a operaciones orquestadas en su contra, la ministra Pettovello ha actuado con una independencia que ha sorprendido a observadores y analistas políticos. La semana pasada, despidió a su jefe de gabinete por haber obtenido un crédito del Banco de la Nación, una medida que ningún otro ministro replicó con sus propios equipos, a pesar de que otros funcionarios también se beneficiaron de estos créditos.
Este lunes, Pettovello fue aún más explícita al declarar que ni el ANDIS ni el PAMI se encuentran bajo su responsabilidad, atribuyendo su gestión a Mario Lugones, ministro de Salud. Además, se espera que la ministra se pronuncie sobre el aumento de más del 130% aprobado por el propio Milei para sus funcionarios, un incremento que ha generado controversia y cuestionamientos sobre la austeridad prometida.
Estoy viendo cosas que deben preocuparle mucho al Gobierno , confió un consultor, señalando la creciente desconexión entre las acciones del gobierno y las expectativas de la población. El consultor, experto en comportamiento social, observó que las discusiones en redes sociales y en la opinión pública reflejan un creciente malestar y desconfianza hacia el gobierno.
Un intendente, conocido por su escepticismo ante los mensajes de la opinión pública, reconoció que el cierre de una empresa en su distrito representa un duro golpe para la actividad económica y la recaudación. Así le será muy difícil. Se nos cae la actividad, la recaudación y nadie quiere enterrar un peso , graficó el intendente, reflejando la preocupación de los funcionarios locales por el impacto de las políticas económicas en sus comunidades.
El desencanto se extiende incluso entre los votantes más leales de Milei, aquellos que se identifican como voto duro . Estos votantes, que inicialmente se sintieron representados por el discurso radical y anti-establishment del presidente, ahora reaccionan con indiferencia ante los temas de actualidad, mostrando una pérdida de entusiasmo y compromiso.
Milei, con su estilo agresivo y confrontacional, logró conectar con un electorado frustrado y cansado de la política tradicional. Su promesa de romper la casta y utilizar una motosierra para eliminar el gasto público resonó en aquellos que se sentían marginados y olvidados por el sistema. Sin embargo, tras dos años de mandato, ese estilo ha perdido efectividad y ha generado rechazo incluso entre sus propios seguidores.
Hugo Equiza, el concejal libertario que le entregó la motosierra a Milei, fue dado de baja como coordinador en Ituzaigó, lo que sugiere una posible purga interna y la formación de una corriente disidente dentro del partido.
La reacción de Milei ante las críticas no se ha hecho esperar. El presidente reapareció en las redes sociales para denunciar una campaña de desprestigio por parte de los periodistas, acusándolos de ser operadores y carroñeros . Esta actitud, que recuerda a las estrategias de Cristina Fernández de Kirchner, ha generado comparaciones y críticas por parte de la oposición y de algunos sectores de la prensa.
El caso de Manuel Adorni, jefe de Gabinete, ha añadido más combustible al fuego. Se reveló que Adorni adquirió un costoso pasaje en avión para su esposa durante un viaje presidencial, y que nunca había adquirido propiedades hasta su nombramiento como funcionario público. Adriana Nevechenko, la escribana de confianza de Adorni, confirmó que el jefe de Gabinete realizó estas compras desde que asumió su cargo.
En medio de la crisis, Karina Milei fue acompañada por Diego Santilli en la sesión por los Glaciares, mientras que se la fotografió con Sebastián Pareja en su despacho, buscando apoyo y visibilidad en un momento delicado.
El gobierno, sin embargo, encuentra aliados inesperados en la oposición. La marcha programada por la CGT para el 30 de abril, en conmemoración del 1 de mayo, se presenta como una oportunidad para desviar la atención de los problemas internos y movilizar a la base peronista.
La gente, sin embargo, percibe que su padecimiento no se debe a los errores del pasado, sino a la política de ajuste radical implementada por Milei. Guillermo Oliver, ex legislador frepasista, advirtió que el gobierno tiene una sola herramienta en su caja, la motosierra, y que si esta no funciona, no sabe qué otra utilizar.
La ofensa a los periodistas no es gratuita, y refleja la creciente paranoia y desconfianza del gobierno. Mientras las nuevas generaciones se informan a través de las redes sociales, Milei sigue insistiendo en la idea de una conspiración mediática en su contra.
La dirigencia política, que rápidamente salió en defensa de Milei durante la campaña presidencial, también ha brindado su apoyo en este momento de crisis. Sin embargo, la mayoría de los referentes de los medios de comunicación, que inicialmente se mostraron cautelosos con el nuevo gobierno, ahora cuestionan sus políticas y su estilo de liderazgo.
La diferencia entre Cristina Kirchner y Milei radica en la seriedad con la que se deben tomar sus advertencias. Mientras que la ex presidenta utilizaba un lenguaje sarcástico y denigrante, Milei se muestra furioso y confrontacional, lo que ha generado desconfianza y rechazo incluso entre sus propios funcionarios.
El presidente se enoja y se siente traicionado por aquellos que lo critican, incluso por personas cercanas a su hermana Karina o a Santiago Caputo. La situación es compleja y volátil, y el futuro del gobierno de Milei pende de un hilo.











