El Organismo Legislativo de Guatemala se encuentra en una encrucijada para abordar el creciente impacto del alza en los precios de las gasolinas y el diésel en los consumidores. Tras una reunión a puerta cerrada este jueves 9 de abril entre los Jefes de Bloque, no se logró alcanzar un consenso sobre una propuesta unificada para mitigar la crisis. La discusión se centra en varias alternativas, incluyendo subsidios directos a los combustibles, la suspensión temporal de impuestos, y una combinación de ambas estrategias.
Entre las propuestas sobre la mesa, destaca la posibilidad de readecuar el presupuesto nacional para financiar subsidios a las gasolinas y el diésel. Otra opción considerada es la suspensión temporal del Impuesto a la Distribución del Petróleo y sus Derivados (IDP). Sin embargo, ha surgido una nueva propuesta híbrida que busca combinar ambas medidas, otorgando un subsidio únicamente al diésel. Esta última opción requeriría la presentación de una nueva iniciativa de ley.
La diputada Inés Castillo, de la bancada Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), reveló que la propuesta híbrida, que implica exonerar temporalmente el IDP a las gasolinas y subsidiar el diésel, está ganando terreno entre los Jefes de Bloque. Según Castillo, esta medida podría traducirse en una rebaja de Q4.70 por galón en la gasolina superior y de Q4.60 en la regular, mientras que el subsidio al diésel alcanzaría los Q8 por galón. La legisladora enfatizó la importancia de que la iniciativa final sea producto de un acuerdo político amplio, evitando así acusaciones de autoría individual.
Por su parte, Allan Rodríguez, del bloque Vamos, confirmó que el oficialismo continúa respaldando la propuesta de subsidio, aunque reconoció que la mayoría de los Jefes de Bloque se inclinan por la opción híbrida. Rodríguez instó a los representantes oficialistas a analizar detenidamente la propuesta mixta, con el objetivo de encontrar una solución que alivie el bolsillo de la población. Consideró que una combinación de ambas medidas sería más efectiva que una solución aislada. No obstante, Rodríguez propuso una variante del modelo híbrido, que incluiría la exoneración temporal del IDP para los tres combustibles (gasolina superior, regular y diésel), complementada con un subsidio al diésel.
La falta de acuerdo generalizado se evidenció en las declaraciones de Juan Carlos Rivera, de la bancada Victoria, quien lamentó la persistencia de posturas divergentes entre las diferentes bancadas. Rivera señaló que el subsidio propuesto por el Gobierno se financiaría mediante una readecuación presupuestaria, descartando la ampliación del presupuesto inicial. Identificó a las bancadas de UNE y Vamos como las principales impulsoras de la exoneración del IDP.
Juan Carlos Sanabria, también parlamentario, informó que el bloque oficialista propone continuar la búsqueda de consensos en torno a la iniciativa número 6742, que contempla un subsidio de Q8 por galón para el diésel y de Q5 para las gasolinas. Según Sanabria, el Ministerio de Finanzas apoya esta iniciativa, estimando un costo total de Q1 mil 300 millones. El parlamentario argumentó que el subsidio tiene un mayor impacto y beneficiaría a un mayor número de consumidores en comparación con la suspensión temporal de impuestos. Además, enfatizó la importancia de mantener la capacidad del Estado para responder a una posible prolongación de la crisis, evitando la reducción de los ingresos estatales.
Sonia Gutiérrez, de la bancada Winaq, expresó su preocupación por el punto de desgaste al que han llegado los diputados en la búsqueda de acuerdos políticos. Gutiérrez propuso una alternativa híbrida que combinaría Q1 mil millones en subsidios con Q300 millones provenientes de la suspensión del impuesto de distribución del petróleo y sus derivados.
La aprobación de cualquier medida requiere al menos 107 votos en el Pleno del Congreso. La incertidumbre persiste sobre la posibilidad de alcanzar este umbral, lo que podría resultar en el rechazo de cualquier propuesta. Los Jefes de Bloque han acordado retomar el diálogo el próximo lunes 13 de abril, con la esperanza de llegar a un acuerdo multipartidario que pueda ser sometido a votación en la sesión plenaria del martes 14 de abril. La urgencia de la situación ha llevado a algunos legisladores a proponer la convocatoria de una sesión extraordinaria para agilizar el proceso de aprobación.
La situación actual refleja la complejidad de encontrar una solución que satisfaga a todas las partes involucradas y que, al mismo tiempo, sea fiscalmente responsable y efectiva para mitigar el impacto del alza de los combustibles en la población guatemalteca. El debate continúa, y el futuro de los precios de la gasolina y el diésel en Guatemala pende de un hilo.












