Moisés Tambini del Valle, a sus 91 años, se ha convertido en el candidato más longevo de las presentes elecciones generales peruanas, generando interrogantes sobre sus motivaciones para lanzarse a una campaña electoral en esta etapa de su vida. El reconocido abogado y excongresista aprista no evade las preguntas y, en una extensa entrevista, expone su visión sobre la profunda crisis que atraviesa el Perú, su larga trayectoria política y las controversias que la han acompañado.
Tambini explica que su decisión de postular a la senaduría por el Partido Aprista Peruano (PAP), con el número 10 en la lista, responde a la invitación y exigencia de sus compañeros, ante la gravedad de la crisis política, social, parlamentaria, ejecutiva y judicial que, según su criterio, afecta al país. Con la experiencia legislativa que tengo, porque he sido diputado de 1985 a 1990 y he producido códigos, como el código penal, código procesal penal, la ley orgánica del Poder Judicial, me he dedicado a mi labor. Yo entré al Congreso para servir al Perú. No he ingresado al Congreso para servirme del Congreso y sacar algún beneficio personal para mí , afirma con convicción.
Su vínculo con el APRA se remonta a sus años universitarios en la Universidad Nacional de Trujillo en 1956, donde se incorporó al Movimiento Universitario Reformista, de orientación aprista. La lectura de El antiimperialismo y el APRA de Víctor Raúl Haya de la Torre marcó su adhesión a los principios del partido, heredados también de su padre, compañero de estudios de Ramiro Prialé. Desde entonces, asegura, nunca se ha apartado de la militancia aprista, a pesar de las invitaciones recibidas de otras agrupaciones políticas.
Ante la pregunta sobre si se arrepiente de algo en su extensa trayectoria, Tambini responde sin dudar: No me arrepiento absolutamente de nada . Atribuye su formación moral y ética a la influencia de su madre y a los principios inculcados en su hogar. Destaca haber defendido a figuras como Alan García Pérez y el general Morales Bermúdez, así como haber formado a miles de alumnos en la Facultad de Derecho de la Universidad San Martín de Porres y otras instituciones. Todas las decisiones que he tomado han estado dentro del marco de la ley , enfatiza.
Sin embargo, reconoce que su pasado, especialmente su relación con figuras controversiales como Alan García, podría jugar en su contra en la campaña electoral. Yo sé que juegan en contra. Pero soy una persona que está tranquila. No necesito dinero, tengo todos los reconocimientos académicos; quiero estar en el Congreso para servir a mi país. Creo que puedo aportar mucho con mi experiencia , declara.
La crítica más contundente de Tambini se dirige al actual Congreso de la República, al que califica de el peor de todos y el más inmoral de la historia peruana . No duda en denunciar la presencia de mochasueldos, nepotistas y la conversión del Parlamento en un burdel . Aboga por la derogación de las leyes procrimen y la necesidad de una legislación más ajustada a la realidad del país, responsabilizando al Congreso actual por el terrorismo urbano que, según su opinión, se está viviendo.
Rememorando un episodio de su pasado, relata cómo su hermano, Augusto Tambini del Valle, juez en los años 60, ordenó la ejecución de Pichuzo , un personaje criminal de la época. Mi hermano se hizo famoso porque se hizo justicia , afirma. Contrasta esa época con la actual, lamentando la falta de ética y escrúpulos en la política peruana.
En cuanto a la inestabilidad política que ha caracterizado al Perú en los últimos años, Tambini atribuye el problema a un error de forma en la postulación de Pedro Castillo, quien presentó una plancha presidencial incompleta. Subraya la importancia de una buena educación cívica y el desconocimiento de las leyes como factores que han contribuido a la crisis.
Al ser consultado sobre la masacre del sur del país en 2022-2023, Tambini exige que los responsables rindan cuentas ante la justicia, insistiendo en que la ley debe ser igual para todos.
Sobre figuras políticas como Keiko Fujimori y César Acuña, expresa su escepticismo sobre sus posibilidades de éxito electoral, cuestionando la ética de ambos.
En relación a la situación interna del APRA, Tambini reconoce la existencia de debates y controversias, pero destaca la disciplina del partido, heredada de Víctor Raúl Haya de la Torre.
Finalmente, Tambini comparte una experiencia personal conmovedora: su lucha contra el Covid-19 durante la pandemia, durante la cual estuvo entubado y al borde de la muerte. Relata haber recibido un milagro de San Martín de Porres, lo que lo impulsó a seguir viviendo y sirviendo a su país. Estoy en el mejor momento de mi vida , concluye, reafirmando su compromiso con el Perú y su deseo de dejar un legado positivo en la historia del país.












