El dólar en Colombia cerró al alza este martes, superando los $3.678,11, un aumento de $13,7 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM) que se ubicó en $3.664.41. La jornada registró 1.517 movimientos por un valor de US$913 millones. Este comportamiento del mercado cambiario está estrechamente ligado a la creciente tensión geopolítica en Oriente Medio y a la expectativa de importantes datos económicos que se publicarán en Estados Unidos en los próximos días.
La guerra en la región y el cierre del estrecho de Ormuz han provocado un aumento significativo en los precios de la energía, lo que a su vez ha impulsado al dólar como refugio seguro, especialmente en Asia. Si bien la esperanza de un posible acuerdo o avance frenó nuevas compras de dólares durante la Semana Santa, los mercados permanecen nerviosos ante la fecha límite impuesta por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que Irán reabra el estrecho al tráfico marítimo.
Según Brent Donnelly, presidente de Spectra Markets, el mercado mantiene posiciones largas en el dólar ante una posible escalada del conflicto. Sin embargo, otros factores, como el buen desempeño de las bolsas, el oro y el yuan chino (CNH), están limitando las ganancias del dólar. Analistas del Commonwealth Bank of Australia señalan que el dólar podría debilitarse ligeramente a corto plazo si se percibe optimismo sobre una posible resolución del conflicto, pero enfatizan que la clave para la economía mundial y las divisas es la reapertura del estrecho de Ormuz, independientemente de la retirada de Estados Unidos del conflicto.
Los precios del petróleo también han experimentado un aumento considerable. Los futuros del crudo Brent LCOc1 subieron US$1,74, o 1,6%, hasta US$111,51 por barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate de EE.UU. CLc1 avanzaron US$3,45, o 3,1%, hasta los US$115,86. Esta subida se debe a las amenazas de Trump de desatar el "infierno" sobre Teherán si no cumple con el plazo para reabrir el estrecho, por el que transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
La situación se agrava por el rechazo de Irán a la propuesta de alto el fuego de Estados Unidos, lo que ha mantenido la tensión en niveles elevados. Priyanka Sachdeva, analista de mercados de Phillip Nova, advierte que el riesgo en el campo de batalla ya no es teórico, ya que los ataques contra activos energéticos y de transporte marítimo continúan, y los operadores temen que los daños a la infraestructura puedan dejar fuera de juego los barriles durante meses.
Las exportaciones de varios productores del Golfo Pérsico ya se han desplomado debido a las restricciones de tráfico a través del estrecho de Ormuz, que de facto fue cerrado por las fuerzas iraníes tras el inicio de los ataques estadounidenses e israelíes el 28 de febrero. Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade, destaca que la espera del ultimátum de Trump está jugando un papel crucial en los mercados petroleros, incluso más que los fundamentos del mercado.
Aunque la posibilidad de un acuerdo de alto el fuego podría desencadenar un movimiento a la baja de alivio, las preocupaciones persistentes sobre el suministro debido al cuello de botella de Ormuz y a las instalaciones energéticas dañadas están sosteniendo los precios. Se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU vote este martes una resolución para proteger el tráfico comercial en el estrecho de Ormuz, aunque en una versión suavizada tras la oposición de China, que cuenta con derecho de veto y se opone a autorizar el uso de la fuerza.
Paralelamente, el mercado está a la espera de la publicación de importantes datos económicos de Estados Unidos. El miércoles se conocerán los inventarios de petróleo de la AIE y las minutas de la FED. El jueves se revelarán los precios del gasto de consumo personal, las nuevas peticiones de subsidios por desempleo y el PIB del cuarto trimestre. El viernes se publicará el dato más importante de la semana: la cifra de inflación. Estos datos económicos podrían influir en la trayectoria del dólar y en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.
La combinación de la tensión geopolítica en Oriente Medio y la incertidumbre económica en Estados Unidos está generando volatilidad en los mercados financieros globales. Los inversores están atentos a cualquier señal que pueda indicar una posible escalada del conflicto o una mejora en las perspectivas económicas, y están ajustando sus posiciones en consecuencia. La situación sigue siendo fluida y es probable que continúe generando turbulencias en los mercados en los próximos días.











