El mercado de vehículos de alta gama en Colombia experimentó un crecimiento significativo durante el primer trimestre de 2026, con un aumento superior al 32% en comparación con el mismo período del año anterior. Según datos de Andemos, se matricularon 2.208 vehículos de lujo, consolidando el mejor inicio de año para el sector desde 2012, en un contexto donde el total de vehículos nuevos matriculados alcanzó las 73.659 unidades, según el informe conjunto de Andi y Fenalco.
Este repunte en la demanda de automóviles de alta gama se evidencia en el desempeño de las principales marcas. BMW lidera el segmento con 619 unidades vendidas, lo que representa un crecimiento del 62,5% respecto a las 381 unidades comercializadas en el primer trimestre de 2025. Le sigue de cerca Mercedes Benz con 527 matrículas nuevas, y Cupra, que se posiciona en el tercer lugar con 330 unidades. Volvo y Audi completan el top cinco con 291 y 228 matrículas nuevas, respectivamente.
Otras marcas que también registraron ventas notables en el segmento de alta gama incluyen Mini (135), Porsche (53), Lexus (13), Land Rover (7), Cadillac (3), Jaguar (1) y Ferrari (1), sumando un total de 2.208 matrículas nuevas frente a las 1.668 unidades vendidas en el mismo período del año anterior.
El modelo más vendido dentro de la gama alta fue el Cupra Formentor, con 203 unidades nuevas, seguido por el Volvo EX30 con 166 matrículas y el Cupra Terramar en tercer lugar con 127 vehículos vendidos. Los vehículos utilitarios fueron los más demandados dentro del segmento de alta gama, con un total de 1.838 unidades comercializadas, superando a los automóviles particulares, que alcanzaron las 370 matrículas.
En cuanto a la tecnología, los vehículos híbridos no enchufables fueron los más populares, con 1.185 unidades vendidas, seguidos por los eléctricos (473), los híbridos enchufables (276) y los de gasolina (274). Esta tendencia refleja una creciente preferencia por opciones más eficientes y respetuosas con el medio ambiente.
La llegada de Tesla al mercado colombiano también ha tenido un impacto significativo, con el Model Y convirtiéndose en la línea más vendida en marzo, alcanzando 1.791 unidades y una participación de mercado del 6,4%. Este logro marca un hito en la dinámica reciente del sector automotriz nacional.
Si bien el segmento de alta gama muestra un crecimiento robusto, el mercado general de vehículos en Colombia sigue siendo liderado por modelos más accesibles. El Kia Picanto se posicionó como el vehículo más vendido en el primer trimestre, con 2.990 unidades, seguido por el Renault Duster (2.509), el Kia K3 (2.499), el Foton BJ (2.400) y el Mazda CX-30 (2.057). Este comportamiento indica una preferencia sostenida por vehículos compactos y utilitarios deportivos, impulsada por marcas tradicionales que mantienen un alto volumen de ventas.
El crecimiento del mercado de alta gama, en contraste con la preferencia por vehículos más económicos en el volumen total de ventas, sugiere una polarización en las preferencias de los consumidores colombianos. Mientras que una parte importante del mercado busca opciones prácticas y asequibles, un segmento creciente de compradores está dispuesto a invertir en vehículos de lujo con características avanzadas y un mayor prestigio de marca.
Este fenómeno podría estar relacionado con factores como el aumento de la riqueza en ciertos sectores de la población, la creciente demanda de vehículos con tecnologías innovadoras y la búsqueda de una experiencia de conducción más sofisticada. Además, la disponibilidad de una gama más amplia de modelos de alta gama y la mejora de las condiciones de financiación también podrían estar contribuyendo a este crecimiento.
En resumen, el primer trimestre de 2026 ha sido un período de crecimiento significativo para el mercado de vehículos de alta gama en Colombia, impulsado por el aumento de la demanda, el buen desempeño de las principales marcas y la llegada de nuevos competidores como Tesla. Este comportamiento refleja una tendencia positiva para el sector automotriz nacional, que se beneficia de la diversificación de la oferta y la creciente sofisticación de los consumidores.









