Alemania ha implementado una nueva regulación que exige a los hombres de entre 17 y 45 años obtener permiso previo para estancias en el extranjero que superen los tres meses. La medida, que entró en vigor el 1 de enero como parte de la Ley de Modernización del Servicio Militar, busca fortalecer las defensas del país en respuesta a las crecientes tensiones geopolíticas, especialmente a raíz de la invasión rusa de Ucrania.
Un portavoz del Ministerio de Defensa alemán confirmó a la BBC que todos los hombres mayores de 17 años deberán solicitar aprobación antes de viajar al extranjero por períodos prolongados. Si bien el proceso exacto para otorgar estas aprobaciones aún está en desarrollo, la ley actual establece que deben ser concedidas. La aplicación de la norma en caso de incumplimiento aún no está clara.
La existencia de este requisito pasó relativamente desapercibida hasta que el periódico Frankfurter Rundschau lo publicó el viernes. El Ministerio de Defensa justificó la medida como un medio para garantizar un sistema de registro militar fiable y significativo . Según el comunicado, en caso de una emergencia, debemos saber quién puede permanecer en el extranjero durante un período prolongado .
El Ministerio reconoce que la nueva regulación podría tener consecuencias significativas para los jóvenes alemanes y que se están elaborando regulaciones para establecer exenciones, con el objetivo de evitar una burocracia excesiva. La base legal para esta exigencia se encuentra en la Ley de Conscripción de 1956, que ha sido modificada en varias ocasiones, siendo la última en diciembre pasado.
Antes de la enmienda más reciente, la obligación de informar sobre estancias prolongadas en el extranjero solo se aplicaba en situaciones de defensa nacional o movilización. Un funcionario del Ministerio de Defensa señaló que una disposición similar estuvo vigente durante la Guerra Fría, pero que en la práctica no tuvo relevancia.
La Ley de Modernización del Servicio Militar tiene como objetivo aumentar el personal activo de las fuerzas armadas alemanas de 180.000 a 260.000 efectivos para el año 2035. En diciembre, el Parlamento alemán aprobó la introducción del servicio militar voluntario, lo que implica que a partir de enero se enviará un cuestionario a todos los jóvenes de 18 años para evaluar su interés en unirse a las fuerzas armadas.
Además, a partir de julio de 2027, todos los jóvenes deberán someterse a una evaluación de aptitud para determinar su elegibilidad para el servicio militar en caso de una escalada de tensiones o conflicto. Si bien el servicio militar voluntario es el plan actual, la posibilidad de implementar una forma de servicio militar obligatorio se mantendrá sobre la mesa si la situación de seguridad empeora o si el número de voluntarios es insuficiente.
La aprobación de la ley ha generado protestas por parte de jóvenes alemanes, quienes expresan su oposición a la idea de un mayor compromiso con el servicio militar. En redes sociales, un organizador de las manifestaciones escribió: No queremos pasar medio año de nuestras vidas encerrados en cuarteles, entrenándonos en ejercicios y obediencia, y aprendiendo a matar .
Alemania, al igual que otros países europeos, redujo significativamente sus fuerzas armadas durante los años de paz posteriores a la Guerra Fría. Durante la Guerra Fría, el ejército alemán contaba con aproximadamente medio millón de efectivos.
El servicio militar obligatorio en Alemania fue abolido en 2011 bajo el gobierno de la entonces canciller Angela Merkel. Sin embargo, el actual gobierno alemán, liderado por el canciller Friedrich Merz, se ha comprometido a reconstruir la Bundeswehr (las fuerzas armadas alemanas) para convertirla en el ejército convencional más importante de Europa, en respuesta a lo que consideran un entorno de seguridad más peligroso en el continente. La nueva ley representa un paso significativo en esa dirección, buscando preparar a Alemania para enfrentar posibles amenazas futuras y reafirmar su papel como un actor clave en la seguridad europea. La implementación de esta medida y su impacto en la libertad de movimiento de los jóvenes alemanes serán objeto de un seguimiento cercano en los próximos meses.











