Los precios del petróleo experimentaron una fuerte volatilidad este lunes, tras superar brevemente los US$114 por barril el crudo estadounidense, para luego retroceder, en medio de la escalada de tensiones provocada por el ultimátum del presidente Donald Trump a Irán. El mandatario exige la reapertura del Estrecho de Ormuz antes del martes, bajo la amenaza de ataques militares contra instalaciones iraníes.
La advertencia de Trump, expresada en una publicación en redes sociales con lenguaje agresivo, donde anticipó que Irán viviría en el infierno si no restablecía el libre tránsito por la vía marítima, fue seguida por un escueto mensaje: ¡Martes, 8:00 p.m., hora del Este! . Esta falta de detalles adicionales ha incrementado la incertidumbre en los mercados energéticos globales.
El Estrecho de Ormuz, crucial para el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico hacia los mercados mundiales, permanece efectivamente cerrado tras una serie de ataques a buques tanqueros atribuidos a Irán. Antes del conflicto, aproximadamente el 20% del suministro global de crudo transitaba por esta ruta estratégica.
El conflicto ha restringido severamente el flujo de petróleo y gas natural a través del estrecho de Ormuz, reduciendo la oferta mundial en aproximadamente una quinta parte. Esta interrupción lleva más de un mes y ha generado una crisis energética global , afirmó Liza Salinas, Branch Business Director de Liberty Finance.
En un discurso nacional la semana pasada, Trump estimó que el conflicto podría prolongarse durante dos o tres semanas más. En este contexto, el crudo WTI cerró la jornada con una baja del 2% a US$ 109,7 por barril, mientras que el Brent descendió un 1% hasta los US$ 108,3 por barril.
Las pérdidas acumuladas de suministro alcanzan niveles significativos. TD Securities estima que, para fines de mes, se habrán perdido cerca de 1.000 millones de barriles, incluyendo hasta 600 millones de barriles de crudo y aproximadamente 350 millones de barriles de productos refinados.
Con el conflicto que ahora se espera dure al menos hasta bien entrado abril, la aritmética de los barriles se vuelve cada vez más sombría , señaló Ryan McKay, estratega sénior de materias primas de TD Securities, en declaraciones a CNBC.
Rapidan Energy proyecta una pérdida neta total de 630 millones de barriles de petróleo y derivados hacia fines de junio, una vez considerados los flujos redirigidos a través de oleoductos, las liberaciones de reservas de emergencia y la reducción de inventarios.
Ante esta situación, los ocho miembros de la OPEP+ acordaron el domingo aumentar la producción en 206.000 barriles por día durante mayo. Sin embargo, persiste la duda sobre cómo llegará ese petróleo a los mercados globales mientras el Estrecho de Ormuz permanezca cerrado. Los países que integran la OPEP+ son Arabia Saudita, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán.
La crisis se agudizó aún más tras el reporte de Kuwait Petroleum Corporation sobre ataques con drones a varias de sus instalaciones operativas el domingo, que causaron daños considerables.
La OPEP+ advirtió que la reparación de la infraestructura energética afectada por los ataques iraníes es costosa y requiere mucho tiempo, lo que afecta la disponibilidad global de suministro . La incertidumbre sobre la duración del conflicto y la capacidad de respuesta de la OPEP+ mantienen a los mercados en vilo, anticipando posibles nuevas fluctuaciones en los precios del petróleo y un impacto significativo en la economía global. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de tensiones en el Golfo Pérsico, temiendo una confrontación militar de consecuencias impredecibles.











