La provincia de Santa Fe registra hasta la semana epidemiológica 11 de 2026 un total de 1.149 casos sospechosos de dengue, con un único caso confirmado correspondiente a un residente del departamento San Cristóbal. El paciente, según informó el Ministerio de Salud provincial, presenta un antecedente de viaje reciente a Maldivas, lo que lo clasifica como un caso importado. A pesar de la baja circulación del virus en el territorio santafesino, las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de mantener y reforzar las medidas preventivas ante el contexto climático y regional favorable a la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad.
El Ministerio de Salud provincial detalló que, tras la confirmación del caso en San Cristóbal, se activaron de inmediato los protocolos de bloqueo sanitario. Estas acciones incluyeron la realización de controles exhaustivos en la zona circundante al domicilio del paciente y la búsqueda activa de posibles contactos estrechos que pudieran haber contraído el virus. Hasta el momento, las investigaciones no han revelado nuevos contagios relacionados con este caso importado, lo que sugiere que la rápida respuesta y las medidas implementadas fueron efectivas para contener la posible propagación del dengue.
La situación epidemiológica a nivel nacional refleja una tendencia similar a la observada en Santa Fe, con una baja cantidad de casos confirmados en relación con el número de sospechosos. Se han contabilizado 28 casos positivos a nivel país, provenientes de un total de más de 14.000 casos sospechosos. No obstante, las autoridades sanitarias nacionales advierten que el dengue es una enfermedad estacional, con un aumento en la circulación del virus durante los meses más cálidos del año.
En este sentido, el período comprendido entre la primavera y el otoño es considerado de mayor riesgo epidemiológico, ya que las temperaturas elevadas y las lluvias frecuentes crean las condiciones ambientales ideales para la reproducción del mosquito Aedes aegypti. Este mosquito se reproduce en recipientes que acumulan agua estancada, como neumáticos en desuso, macetas, floreros, tanques de agua sin tapa y cualquier otro objeto que pueda contener líquido.
Ante este panorama, el Ministerio de Salud provincial reitera que la principal herramienta para combatir el dengue es la prevención, tanto a nivel individual como comunitario. Se recomienda encarecidamente a la población eliminar cualquier posible criadero de mosquitos en sus hogares y alrededores, prestando especial atención a los recipientes que puedan acumular agua. Además, se aconseja el uso de repelente de mosquitos, especialmente durante las horas de mayor actividad del Aedes aegypti, que suelen ser al amanecer y al atardecer.
Entre las recomendaciones más importantes que difunde la cartera sanitaria se encuentran:
* Vaciar y cepillar regularmente los recipientes que puedan acumular agua, como floreros, bebederos de animales y neumáticos en desuso.
* Mantener los tanques de agua y cisternas debidamente tapados.
* Desagotar los platos de las macetas y eliminar cualquier objeto que pueda acumular agua estancada.
* Utilizar mosquiteros en puertas y ventanas, así como repelente de mosquitos en la piel expuesta.
* Aplicar insecticida en áreas donde se detecten criaderos de mosquitos.
Asimismo, se destaca la importancia de consultar de forma temprana a un médico ante la aparición de síntomas compatibles con el dengue, como fiebre alta, dolores musculares intensos, dolor detrás de los ojos, erupciones en la piel y, en algunos casos, sangrado de encías o nariz. La detección temprana y el tratamiento adecuado son fundamentales para evitar complicaciones graves y reducir el riesgo de mortalidad.
El Ministerio de Salud provincial continúa monitoreando de cerca la situación epidemiológica del dengue en todo el territorio santafesino, y se encuentra trabajando en coordinación con los centros de salud y los municipios para fortalecer las acciones de prevención y control. Se insta a la población a colaborar activamente con las autoridades sanitarias, informando sobre la presencia de posibles criaderos de mosquitos y adoptando las medidas preventivas recomendadas.
La prevención del dengue es una responsabilidad compartida que requiere el compromiso de todos los ciudadanos. Al eliminar los criaderos de mosquitos y protegerse contra las picaduras, se contribuye a reducir el riesgo de contagio y a proteger la salud de la comunidad. La vigilancia epidemiológica constante y la rápida respuesta ante la detección de casos sospechosos son también elementos clave para controlar la propagación del virus y minimizar su impacto en la población.


