El precio de la vivienda en España continúa su escalada imparable, alcanzando niveles no vistos desde 2007, según el último informe de Tinsa by Accumin. En el primer trimestre de 2026, el encarecimiento interanual se situó en un alarmante 14,3%, duplicando el registrado en el mismo periodo del año anterior y situando el precio medio del metro cuadrado en 1.987 euros, peligrosamente cerca de los 2.000 euros que marcaron el pico de la burbuja inmobiliaria. Este incremento generalizado plantea serias dudas sobre la sostenibilidad del mercado y el acceso a la vivienda para miles de ciudadanos.
El informe revela una situación especialmente crítica en Baleares, donde el metro cuadrado se vende a 3.743 euros, casi el doble de la media nacional. Los hogares de este archipiélago deben destinar el 54,3% de sus ingresos disponibles al pago de la hipoteca, superando en más de 20 puntos porcentuales la media española (32,5%). Esta cifra evidencia la extrema dificultad que enfrentan los residentes para acceder a una vivienda en la región.
Madrid también se encuentra en una situación preocupante, liderando el crecimiento de los precios entre principios de 2025 y 2026 con un aumento del 19,2%. La capital es la segunda ciudad más cara de España, con un metro cuadrado que alcanza los 4.600 euros, solo superada por San Sebastián (4.975 euros). Para comprar una vivienda en Madrid, sus habitantes deben comprometer el 60,2% de sus ingresos, el porcentaje más alto de todo el país. La cercanía de Toledo agrava la situación, ya que esta provincia ha experimentado el mayor incremento de precios en el último año, con un aumento del 23,2%, demostrando que la crisis de acceso a la vivienda se extiende rápidamente.
A pesar de este panorama generalizado, existen algunas zonas donde la vivienda sigue siendo relativamente asequible. Palencia (1.256 euros/m ), Zamora (1.270 euros/m ) y Lugo (1.282 euros/m ) son las capitales de provincia que ofrecen las opciones más económicas. A nivel provincial, Ciudad Real (776 euros/m ), Zamora (881 euros/m ), Cuenca (893 euros/m ), Cáceres (955 euros/m ) y Badajoz (977 euros/m ) presentan precios por debajo de los 1.000 euros. Extremadura es la única comunidad autónoma con precios medios por debajo de esta barrera (968 euros/m ).
Sin embargo, incluso estas zonas más asequibles no están exentas de riesgos. Castilla-La Mancha, considerada un refugio para quienes buscan precios más bajos, ha experimentado un crecimiento del 18,8% en el último año, siendo la tercera comunidad con mayor aumento de precios, después de Madrid y la Comunidad Valenciana. Albacete, en particular, ha visto un encarecimiento de las viviendas superior al 10% en solo tres meses.
El informe de Tinsa revela que 30 capitales de provincia han experimentado un crecimiento de los precios a doble dígito en el último año, un aumento significativo en comparación con las 20 ciudades que registraban esta tendencia a finales de 2025. Santander y Albacete se acercan al 21% de crecimiento interanual, mientras que Pontevedra, Sevilla y Madrid superan el 18%. Solo Palencia ha experimentado una ligera disminución de los precios (-1%) en el primer trimestre de 2026.
La tasadora destaca que el acceso a la vivienda en España continúa siendo un desafío, reflejado en el aumento del "esfuerzo teórico de compra", que ha pasado del 33,3% al 33,9% de los ingresos disponibles. Este porcentaje supera el umbral del 30% establecido por la Ley Estatal de Vivienda como límite para considerar una vivienda asequible, aunque aún se encuentra dentro de lo que la tasadora considera un nivel de "accesibilidad razonable" (hasta el 35%).
No obstante, 15 capitales provinciales superan este umbral, y con la excepción de Zaragoza (33,8%), todas son grandes ciudades. Madrid, Barcelona (59,9%), San Sebastián (59,2%), Palma (51,7%) y Cádiz (49,3%) se encuentran en una situación de "accesibilidad crítica" (más del 45%). Sevilla, Valencia, Bilbao, Santander, Alicante, Granada, Girona, Pamplona y Vitoria se sitúan entre el 35% y el 45% de esfuerzo adicional.
La concentración de la crisis de acceso a la vivienda en las grandes ciudades también se evidencia en los datos por distritos. En el centro de Barcelona (Ciutat Vella) y Madrid, una familia debe destinar alrededor del 78% de sus ingresos al pago de la hipoteca, lo que hace que la compra sea prácticamente imposible sin ayuda externa. Todas las zonas de Madrid y Barcelona, así como una parte importante de Málaga y Sevilla, superan el umbral crítico, con la excepción de Sarri -Sant Gervasi (44,3%).
La situación actual exige una reflexión profunda sobre las políticas de vivienda y la necesidad de implementar medidas que faciliten el acceso a una vivienda digna y asequible para todos los ciudadanos. La escalada de precios amenaza con convertir la compra de una vivienda en un sueño inalcanzable para una parte cada vez mayor de la población.










