El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa con una sólida tendencia de acumulación de divisas, registrando compras netas en 57 ruedas cambiarias consecutivas, una situación que no se observaba desde 2007. Solo en la jornada de este lunes, la entidad incorporó 208 millones de dólares, elevando el total adquirido en lo que va de 2026 a más de 4.000 millones de dólares.
Desde el inicio de la cuarta fase del esquema monetario actual en enero, el BCRA ha sumado 4.245 millones de dólares, lo que representa más del 42% del objetivo anual fijado por el equipo económico. La compra de este lunes fue la segunda más importante del año, superada únicamente por los 214 millones de dólares del 11 de febrero.
Para mantener este ritmo de acumulación, el Central ha optado por aumentar la emisión de pesos, sin absorber el excedente a través de los instrumentos tradicionales. En paralelo, el Tesoro Nacional ha recurrido a colocaciones de deuda en el mercado local para retirar parte de esa liquidez, con el objetivo de controlar la cantidad de pesos en circulación, la base monetaria, la inflación y la cotización del dólar.
Las proyecciones oficiales indican que las compras netas de divisas podrían situarse entre 10.000 y 17.000 millones de dólares en 2026, dependiendo de la demanda de pesos y la disponibilidad de dólares en el mercado. Santiago Bausili, presidente del BCRA, ha señalado que el ritmo de acumulación de reservas responderá a la demanda de moneda local y al flujo de divisas. Hasta el momento, lo adquirido equivale al 39% de la meta anual.
Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales se ubicaron en 43.381 millones de dólares, tras una disminución diaria de 331 millones de dólares. La entidad monetaria explicó que esta reducción se debe al inicio de los movimientos propios de fin de mes y al pago de deuda a organismos internacionales por 180 millones de dólares.
A finales del mes pasado, las reservas habían alcanzado los 46.905 millones de dólares, el nivel más alto en seis años y el más elevado desde el comienzo de la actual administración, cuando se situaban en 47.448 millones de dólares. Las variaciones recientes se explican por los pagos de compromisos externos y las fluctuaciones en la valuación de activos.
La acumulación de reservas se ha visto limitada por las necesidades del Tesoro, que ha requerido dólares al BCRA para afrontar pagos de deuda, reduciendo el margen de crecimiento. Una parte importante de los ingresos de divisas provino de las exportaciones agropecuarias y de las emisiones de deuda realizadas por empresas y provincias. Tras las elecciones legislativas de octubre de 2025, las colocaciones de bonos y obligaciones negociables superaron los 11.000 millones de dólares.
En la jornada de este lunes, el dólar mayorista cerró en 1.398 pesos, tras un aumento de 15,50 pesos o 1,1%, marcando su mayor valor desde el 13 de marzo. El volumen de operaciones en el segmento de contado alcanzó los 405,4 millones de dólares. En abril, el tipo de cambio oficial acumula un alza de apenas un peso y, en lo que va de 2026, registra una baja de 57 pesos, equivalente a un retroceso de 3,9 por ciento.
El Banco Central estableció un límite superior de 1.653,70 pesos en su esquema de bandas cambiarias para la jornada, por lo que la cotización mayorista se mantiene 255,70 pesos (18,3%) por debajo de ese tope para la libre flotación.
Esta distancia respecto al techo de la banda permite al Banco Central continuar sumando reservas en el mercado de contado, sin generar una presión significativa sobre el precio del dólar. El contexto coincide con el inicio de la mayor oferta de divisas por parte del sector agrícola, que suele incrementarse durante esta etapa del año. La estrategia combinada de emisión de pesos controlada y colocación de deuda por parte del Tesoro busca equilibrar la acumulación de reservas con la estabilidad macroeconómica, en un contexto donde la inflación sigue siendo un desafío central para la economía argentina. La evolución de los flujos de capitales y la demanda de pesos serán factores clave para determinar si el BCRA podrá mantener este ritmo de compras de divisas a lo largo del año.








