Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, ha señalado que las expectativas de inflación a largo plazo parecen estar controladas, aunque el banco central continúa monitoreando de cerca el impacto de la guerra en Medio Oriente. Esta postura sugiere una reticencia a modificar las tasas de interés en el corto plazo, a pesar de las tensiones económicas globales y las presiones internas sobre el mercado laboral. Powell realizó estas declaraciones durante un evento en la Universidad de Harvard, ofreciendo una visión detallada de la estrategia de la Fed ante un panorama económico complejo.
Analistas de Sailing Inversiones interpretaron el mensaje de Powell como una clara indicación de que los recortes de tasas no son inminentes. Subrayaron que la inflación actual en Estados Unidos está impulsada principalmente por los precios del petróleo, un factor que la política monetaria de la Fed tiene limitada capacidad para influir. La Fed puede fijar el costo del crédito, pero no puede producir un solo barril de petróleo más , explicaron, argumentando que, ante un shock de oferta como el actual, la política monetaria no es la herramienta adecuada. Por lo tanto, aquellos que anticipaban reducciones de tasas en los próximos meses deberían ajustar sus expectativas. Mientras el conflicto en Medio Oriente continúe presionando al alza los precios de la energía, la Fed se enfrenta a un margen limitado para flexibilizar su política sin comprometer su credibilidad.
El mandato dual de la Fed, que exige mantener el desempleo por debajo del 4,5% y la inflación anual en torno al 2%, presenta un desafío constante para la autoridad monetaria. Gustavo Martin, economista de Balanz, destacó la tensión inherente a este mandato, señalando el riesgo a la baja en el empleo, que sugiere mantener las tasas bajas, frente al riesgo al alza en la inflación, que apunta a mantenerlas estables. Sin embargo, descartó la posibilidad de una estanflación, una combinación de estancamiento económico y alta inflación.
Martín Cordeviola, analista de Portfolio Personal Inversores (PPI), enfatizó que Powell reiteradamente subraya el objetivo dual de la Fed, lo que sugiere una creciente preocupación por el mercado laboral. Señaló que en los últimos seis meses se han perdido 6.000 puestos de trabajo, lo que podría llevar a un cambio de tono en la próxima reunión de la Fed si los datos de empleo de marzo, que se publicarán esta semana, muestran una reactivación en la creación de empleos. En caso contrario, es probable que la Fed mantenga su retórica actual.
Powell también abordó la situación del mercado laboral juvenil, reconociendo los desafíos que enfrentan los jóvenes que ingresan al mundo laboral, con una tasa de desempleo del 7,4% para el grupo de 20 a 24 años. No obstante, se mostró optimista sobre las oportunidades a largo plazo gracias al dinamismo de la economía y al posible impacto positivo de la inteligencia artificial (IA) en la productividad.
Además de la inflación y el empleo, la Fed también está prestando atención al segmento del "private credit", un tipo de crédito privado entre empresas que opera fuera del sistema bancario tradicional. Powell describió este segmento como una parte relativamente pequeña del conjunto de activos, pero reconoció que lo están vigilando de cerca, al igual que todos los demás aspectos del sistema financiero. En los últimos meses, los fondos de crédito privado han experimentado retiros multimillonarios por parte de los inversores minoristas, lo que ha obligado a los gestores de esos fondos, como BlackRock, a imponer restricciones a los retiros para preservar la liquidez.
La Fed está recabando información de las organizaciones que dirigen estos fondos y de los supervisores bancarios para evaluar la exposición de los bancos al riesgo de contagio. Por el momento, no se han detectado conexiones significativas con el sistema bancario que puedan generar una crisis sistémica. Powell describió la situación como una corrección en curso, en la que algunas personas podrían perder dinero, pero no parece tener los ingredientes de un evento más amplio.
La atención también se centra en las propuestas del gobierno de Donald Trump para regular el crédito privado y permitir su uso como inversión por parte de los fondos de retiro norteamericanos, un mercado de 14,2 billones de dólares. La Fed ha sido objeto de diversos ataques por parte de la administración Trump en el pasado.
En un momento de la conferencia, Powell fue consultado sobre la postura de su posible sucesor, Kevin Warsh, quien ha abogado por recortar las tasas de interés una vez que asuma la presidencia de la Fed, si es aprobado por el Congreso. Powell se negó a responder directamente a esta pregunta. Sin embargo, al ser consultado sobre el consejo que le daría a su sucesor, respondió que es crucial "abocarse a las funciones asignadas".
Finalmente, Powell cerró su discurso con una reflexión que, según Sailing Inversiones, no es casualidad y tiene múltiples interpretaciones en el contexto político actual: "Es muy difícil construir grandes instituciones democráticas, pero mucho más fácil destruirlas". Esta declaración, interpretada como un dardo dirigido a la administración Trump, subraya la importancia de preservar la independencia y la integridad de las instituciones democráticas, especialmente en tiempos de incertidumbre política y económica. La Fed, bajo la dirección de Powell, se mantiene firme en su compromiso de mantener la estabilidad económica y financiera, a pesar de los desafíos internos y externos que enfrenta.


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