La consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, representante del Partido Nacional, ha denunciado la persistencia de la violencia política y de género en Honduras, en un contexto marcado por tensiones y acusaciones dentro del ámbito electoral. López afirmó que estos actos violentos se perpetúan con impunidad, creando una atmósfera de temor e intimidación para las mujeres en la vida pública.
“La violencia política y violencia de género no cesan. Se creen más allá del bien y el mal, intocables e impunes”, expresó López, refiriéndose a lo que considera ataques sistemáticos dirigidos contra mujeres que participan activamente en la política. La consejera detalló que actualmente existen dos mujeres y madres que están siendo objeto de difamación y acusaciones infundadas, diseñadas para dañar su reputación y dignidad. “Siguen atacando la dignidad de dos mujeres y madres, inventando mentiras, sin ningún fundamento ni prueba y hablan desde el odio”, afirmó.
En relación con el reciente proceso electoral y los rumores que han circulado sobre la posible destrucción del material electoral, López desmintió categóricamente estas acusaciones. “El material electoral está perfectamente resguardado y no existe ningún proceso para su destrucción”, aclaró, enfatizando la importancia de la transparencia y la integridad del proceso electoral. Ante la preocupación por la seguridad del material, la consejera informó que se ha solicitado reforzar las medidas de protección para garantizar su custodia.
“Se ha pedido refuerzo para mayor cuidado, porque la experiencia demuestra que, en la política de los espejos, hay un sector que cada vez que acusa a otro de algo, es precisamente porque ellos lo están planeando”, manifestó López, sugiriendo que las acusaciones de destrucción de material electoral podrían ser un intento de desviar la atención de acciones similares planeadas por otros actores políticos.
La consejera también advirtió sobre las consecuencias legales de realizar acusaciones públicas sin pruebas, calificándolas como difamación. “Acusar pública y falsamente de comisión de delitos es difamar”, subrayó, cuestionando a aquellos que han recurrido a este tipo de tácticas para atacar a sus oponentes. López instó a la responsabilidad y al respeto en el debate político, recordando que la difamación puede tener graves consecuencias legales y sociales.
En su declaración, López recordó hechos ocurridos después de las elecciones del 30 de noviembre, cuando, según su versión, se intentaron actos violentos contra instalaciones del CNE y contra miembros de las fuerzas armadas. “Yo no olvido la noche después del 30 noviembre en que intentaban meterle fuego a Infop, atacaron militares y hasta sancionaron a quienes evitaron esos actos. De eso sí hay pruebas”, expresó, señalando que existen evidencias que respaldan sus afirmaciones.
López lanzó una advertencia a quienes continúan difundiendo acusaciones falsas, e hizo un llamado a la transparencia en el financiamiento político. “Si sigue mintiendo y difamando, vamos a tener que hablar los demás... a diferencia suya, a mí me encanta hablar con la verdad y lo que digo lo sostengo”, cuestionó, demostrando su determinación para defender su integridad y la del CNE.
Finalmente, la consejera hizo hincapié en la importancia de la transparencia en el financiamiento de las campañas políticas, instando a la publicación de la información sobre los fondos de campaña. “Hay que cuidar también el material de la Unidad de Política Limpia, importante que se publique quienes siguen sin reportar la realidad de sus fondos de campaña... porque dicho está: quien las usa se las imagina”, concluyó López, sugiriendo que algunos actores políticos podrían estar ocultando información sobre sus fuentes de financiamiento.
La denuncia de Cossette López pone de manifiesto la necesidad de abordar la violencia política y de género en Honduras, así como la importancia de garantizar la transparencia y la integridad del proceso electoral. Sus declaraciones también resaltan la importancia de la responsabilidad y el respeto en el debate político, y la necesidad de evitar la difamación y las acusaciones infundadas. La situación descrita por la consejera del CNE exige una respuesta firme y contundente por parte de las autoridades y de la sociedad en general, para proteger la dignidad de las mujeres en la vida pública y garantizar un proceso electoral justo y transparente.


