ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 28 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

PLAZOS FIJOS EN CAÍDA: Rendimientos por debajo de la inflación

Con mayor liquidez en pesos, las entidades recortaron los rendimientos de las colocaciones a plazo - LA NACION

PLAZOS FIJOS EN CAÍDA: Rendimientos por debajo de la inflación

Las tasas de interés en pesos han experimentado una baja en la última semana, situándose nuevamente por debajo del nivel de inflación. Esta reducción impactó directamente en los rendimientos de los plazos fijos a 30 días, uno de los instrumentos financieros más sensibles a estos movimientos, con disminuciones que oscilan entre uno y cuatro puntos porcentuales.

El Banco Nación, considerado un referente para el resto del mercado, fue uno de los primeros en ajustar sus tasas. El viernes 13 de marzo ofrecía una tasa del 24,5% para las colocaciones a plazo, pero una semana después, esta se redujo al 23% de tasa nominal anual (TNA).

La tendencia a la baja se extendió a otras entidades bancarias. Banco Macro disminuyó su rendimiento del 26% anual al 24%, una diferencia de dos puntos porcentuales. Grupo Financiero Galicia también siguió esta línea, reduciendo su TNA del 23% al 21% anual. Santander, por su parte, realizó un ajuste más moderado, pasando del 23% al 22% anual.

En algunas entidades financieras de menor tamaño, la reducción fue aún más pronunciada. Bica, por ejemplo, pasó de ofrecer una tasa del 31% a una del 28%, una disminución de tres puntos porcentuales. Banco Mariva experimentó una caída de cuatro puntos, pasando del 29% interanual al 25%. Bibank también se sumó a esta tendencia, reduciendo su TNA del 28% al 24%, según el relevamiento diario del Banco Central (BCRA).

Desde Quantum Finanzas explican que este reacomodamiento de tasas se debe principalmente a la caída estacional en la demanda de dinero, un fenómeno esperable. Sin embargo, también podrían estar influyendo el aumento de la mora bancaria y la expectativa de una menor actividad económica, lo que reduciría los incentivos de los bancos para prestar al sector privado.

Para ilustrar el impacto de esta baja de tasas, si un cliente invierte $1.000.000 en un plazo fijo con una tasa del 23% anual, recibirá un rendimiento de $18.904 después de 30 días. Si este dinero se reinvierte mensualmente, la tasa efectiva anual ascenderá a 23,59%.

La reducción de tasas no se limitó a los plazos fijos. Fernando Marull, economista de FMyA, señaló que la tasa de las Lecaps cortas recortó al 2%-2,2% mensual, mientras que las Lecaps largas se ubican entre 2,3% y 2,4%. Los adelantos para empresas también se vieron afectados, con una tasa del 2,4% mensual, y las tasas interbancarias descendieron al 1,7%. A pesar de estos cambios, el dólar no ha mostrado una reacción significativa, ni ante la guerra ni ante la disminución de las tasas de interés, que ahora se sitúan en el 23% anual.

Es importante destacar que todos estos valores se encuentran por debajo de la inflación de los últimos dos meses, que fue del 2,9% mensual tanto en enero como en febrero. Esto implica que, en términos reales, estos instrumentos financieros están operando en terreno negativo, lo que podría generar presión para que los ahorristas cambien sus posiciones en pesos por dólares.

La situación también podría afectar los rendimientos futuros. Según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), se espera que el índice de precios al consumidor se ubique en 2,5% en marzo, baje al 2,2% en abril y recién en mayo alcance un 1,9% mensual.

Desde la consultora económica Ecolatina señalan que, desde la salida parcial del cepo en abril de 2025, se ha estado analizando la compensación que enfrenta el Gobierno en el manejo de la tasa de interés. Una tasa más alta podría ayudar a contener las presiones cambiarias, pero frenaría el crédito. Por el contrario, una tasa baja y estable podría impulsar el crédito, pero aumentaría la demanda de dólares debido a los bajos rendimientos en pesos. Sin embargo, esta compensación parece haberse disipado en las últimas ruedas, ya que el tipo de cambio no ha reaccionado al alza frente a la baja de tasas. El secreto de esta dinámica podría estar en una mayor oferta de divisas y una menor demanda.

Cobertura en Video