El futuro ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, ha definido los ejes centrales de su gestión, señalando que la prioridad fundamental de este nuevo periodo gubernamental será lograr que el crecimiento económico del Perú se traduzca de manera tangible en mejores oportunidades laborales, remuneraciones más competitivas y una optimización de los servicios públicos para la ciudadanía.
En declaraciones recientes realizadas en Lima el 27 de julio, Cuba manifestó haber aceptado la invitación para integrar el equipo de gobierno con altas expectativas y un firme compromiso para conducir el destino económico del país durante los próximos cinco años. Su visión se centra en cerrar la brecha existente entre los indicadores macroeconómicos positivos y la realidad cotidiana de la población peruana.
Uno de los puntos más críticos resaltados por el futuro titular de la cartera económica es la necesidad de implementar reformas económicas estructurales. Según Cuba, estas reformas han sido esperadas durante todo el siglo y son indispensables para que el Perú retome un camino de crecimiento sano. El objetivo de estas medidas no es solo el crecimiento numérico, sino la capacidad de generar empleos genuinos y aumentar los recursos tributarios.
El ministro explicó que el incremento en la recaudación tributaria tiene un propósito social y estratégico: permitir que el Estado peruano cuente con los fondos necesarios para invertirlos en la generación de igualdad de oportunidades y en el cierre de las brechas de infraestructura que aún persisten en diversas regiones. Para Cuba, este es el camino correcto para enrumbar el país hacia un desarrollo sostenible y equitativo.
Durante su intervención, el economista realizó un análisis sobre el estado actual de la economía nacional. Reconoció que el Perú ha logrado avances significativos, destacando específicamente la estabilidad macroeconómica, el mantenimiento de una inflación baja y una solvencia fiscal sólida. Sin embargo, fue enfático al subrayar que, a pesar de estos logros técnicos, la población general todavía no ha percibido los beneficios de dicho crecimiento en sus salarios ni en su bienestar general.
Ante este escenario, Cuba subrayó que la meta para los años venideros es garantizar que el crecimiento económico llegue a todos los rincones de la República bajo la forma de empleos de calidad, mejores sueldos y servicios públicos eficientes. El futuro ministro sostiene que la parte más difícil del proceso comienza ahora, ya que implica trasladar la estabilidad de las cifras a la calidad de vida del ciudadano.
En cuanto a la gestión de los fondos públicos, Elmer Cuba fue tajante al declarar que su administración será implacable con el uso de los recursos del Estado. Hizo hincapié en el esfuerzo que realizan todos los peruanos al pagar sus impuestos, mencionando específicamente el Impuesto General a las Ventas (IGV), el Impuesto a la Renta y el Impuesto Selectivo al Consumo de diversos productos. En ese sentido, afirmó que no es justo que el dinero proveniente de los contribuyentes sea dilapidado.
Finalmente, el futuro ministro adelantó que su gestión sumará esfuerzos coordinados para cerrar las brechas de infraestructura que limitan el desarrollo nacional. Asimismo, aseguró que se aplicará un rigor estricto en la lucha contra la corrupción en todo el territorio del país, entendiendo que la transparencia y la eficiencia en el gasto público son pilares fundamentales para alcanzar las metas de desarrollo y bienestar social propuestas para este nuevo ciclo gubernamental.


