La Habana, Cuba – En medio de una creciente tensión con Estados Unidos, el viceministro de Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossío, reveló este domingo que las fuerzas armadas de la isla se están preparando para una posible agresión militar estadounidense. La declaración, realizada durante una entrevista en el programa ‘Meet the Press’ de NBC News, subraya la preocupación del gobierno cubano ante las recientes amenazas y acciones del gobierno de Donald Trump.
Fernández de Cossío enfatizó que Cuba siempre ha mantenido una postura de preparación ante cualquier eventualidad, pero reconoció que en los últimos tiempos se ha intensificado la planificación defensiva. “Nuestras fuerzas armadas siempre están preparadas y, de hecho, estos días se están preparando para la posibilidad de una agresión militar”, afirmó el viceministro. Sin embargo, también matizó que la probabilidad de una intervención militar es considerada “lejana”, aunque insistió en que sería “ingenuo” no prepararse para tal escenario.
El funcionario cubano argumentó que no existe ninguna justificación para una acción militar contra Cuba, calificando a la isla como un país “pacífico” que no representa “ninguna amenaza” para Estados Unidos. A pesar de esta postura, el gobierno cubano se mantiene firme en su derecho a defenderse y proteger su soberanía. “Tenemos la necesidad y el derecho de protegernos, pero estamos dispuestos a sentarnos a dialogar”, declaró Fernández de Cossío, reiterando la disposición de Cuba a mantener una relación respetuosa y constructiva con Washington.
Las tensiones entre Cuba y Estados Unidos se han intensificado significativamente en los últimos meses, especialmente tras la crisis política en Venezuela. En enero pasado, tras el intento fallido de derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro, tanto el presidente Trump como el senador Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, emitieron advertencias sobre la posibilidad de una intervención militar estadounidense en Cuba. Rubio llegó a declarar que, si fuera parte del gobierno cubano, estaría “preocupado”.
Trump, por su parte, fue aún más explícito, afirmando que sería un “honor tomar” Cuba y tener la libertad de hacer con la isla lo que quisiera. Estas declaraciones, consideradas por muchos como beligerantes e irresponsables, han generado una gran inquietud en la isla y han reforzado la percepción de una amenaza real por parte de Estados Unidos.
Además de las amenazas directas, el gobierno de Trump ha intensificado las sanciones económicas contra Cuba, incluyendo la imposición de aranceles a los países que suministran petróleo a la isla. Esta política, combinada con el corte en el envío de crudo venezolano, ha provocado una grave crisis energética en Cuba, con apagones generalizados que afectan a todos los sectores de la economía y la vida cotidiana de la población.
Fernández de Cossío describió la situación como “muy grave” y criticó el “boicot” estadounidense, expresando la esperanza de que esta política no se mantenga indefinidamente. El viceministro también destacó el impacto devastador del bloqueo petrolero en el sector estatal cubano, que se ha visto paralizado en gran medida, afectando a hospitales, transporte público, fábricas y oficinas públicas.
La situación económica de Cuba se ha visto aún más agravada por la pandemia de COVID-19, que ha golpeado duramente al sector turístico, una de las principales fuentes de ingresos del país. A pesar de estas dificultades, el gobierno cubano ha mantenido su compromiso con la protección de la salud pública y ha implementado medidas para mitigar el impacto económico de la crisis.
En cuanto a las relaciones bilaterales, Fernández de Cossío reiteró la disposición de Cuba a mantener un diálogo constructivo con Estados Unidos, buscando una solución pacífica y mutuamente beneficiosa a los conflictos existentes. El viceministro también expresó su interés en explorar oportunidades de cooperación económica y comercial, argumentando que una relación respetuosa y basada en el beneficio mutuo sería apoyada por la mayoría de los estadounidenses.
Mientras tanto, el Departamento de Estado de EE.UU. ha sido contactado por CNN para obtener comentarios sobre las declaraciones del viceministro cubano, pero aún no ha emitido una respuesta. La comunidad internacional observa con atención la evolución de la situación, temiendo una escalada de las tensiones que podría tener consecuencias impredecibles para la región.
La posibilidad de una intervención militar estadounidense en Cuba sigue siendo un tema de debate y preocupación, especialmente entre los analistas políticos y los expertos en seguridad. Algunos argumentan que Trump podría estar utilizando la amenaza de la fuerza como una táctica de presión para forzar a Cuba a realizar concesiones políticas y económicas, mientras que otros temen que la retórica beligerante pueda llevar a un error de cálculo que desencadene un conflicto armado.
En cualquier caso, la preparación de las fuerzas armadas cubanas y las declaraciones del viceministro Fernández de Cossío son una clara señal de que el gobierno de la isla está tomando en serio la amenaza percibida y está dispuesto a defender su soberanía a toda costa. La situación sigue siendo tensa y volátil, y el futuro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos es incierto.

