Tegucigalpa – Manuel Zelaya, coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), ha lanzado una severa advertencia sobre un presunto complot golpista en marcha para destituir al consejero electoral Marlon Ochoa. Zelaya insta a la militancia de Libre a mantenerse en alerta máxima ante lo que describe como un intento de silenciar al único testigo presencial del fraude en el Tribunal Superior Electoral (TSE) durante las elecciones pasadas.
Según Zelaya, el Partido Nacional, con el apoyo de ciertos sectores del Partido Liberal, planea condenar a Ochoa la próxima semana. El ex presidente hondureño argumenta que Ochoa es crucial porque fue quien exigió el conteo del 100% de las actas electorales a nivel presidencial, alcaldes y diputados, y quien denunció la anulación del sistema biométrico y la manipulación del código fuente del sistema electoral.
A través de su cuenta en la red social X, Zelaya enfatizó que el pueblo hondureño es consciente de que Ochoa luchó valientemente para hacer públicos los audios originales y auténticos que revelan una conspiración para robar las elecciones en Honduras. Además, denunció la injerencia de Estados Unidos, específicamente mencionando la intervención de la encargada de negocios Heide Fulton durante las elecciones de 2017, en el primer período del gobierno de Donald Trump. Zelaya afirma que se presionó a las autoridades electorales para que obedecieran la voluntad estadounidense, afectando los resultados electorales.
Zelaya advierte que la destitución abrupta de Ochoa, su posterior enjuiciamiento y la posibilidad de su arresto, con los riesgos que esto implicaría para su vida en prisión, constituyen una clara asociación para ocultar un fraude electoral y una antesala de una ofensiva mayor para otorgar al Partido Nacional un control absoluto sobre el sistema electoral.
El coordinador de Libre sostiene que, con las reformas a la Ley Electoral que se están anunciando, tanto Libre como el Partido Liberal perderían la fuerza que actualmente mantienen en el Consejo Nacional Electoral (CNE). Según su análisis, estas reformas están diseñadas para debilitar la representación de los partidos de oposición y consolidar el poder del Partido Nacional.
Zelaya acusó al Partido Nacional de estar perpetrando un nuevo golpe de estado para perpetuarse en el poder, incluso allanando el camino para una posible candidatura presidencial de Juan Orlando Hernández (JOH) en el futuro. En este contexto, también demandan el control de la presidencia de la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General, lo que considera abusos que el pueblo hondureño no olvidará.
“El golpismo se prepara para 2029, y nosotros también debemos prepararnos”, declaró Zelaya, instando a la oposición a estar alerta y a organizarse para defender la democracia. Subrayó que si se presenta la iniciativa de destituir a Ochoa, los diputados demócratas deben considerarlo como una declaración de guerra contra el pueblo hondureño.
La denuncia de Zelaya ha generado una fuerte tensión política en Honduras, reavivando las acusaciones de fraude electoral y la desconfianza en el sistema electoral. La situación plantea serias interrogantes sobre la independencia del CNE y la transparencia de los procesos electorales en el país.
La posible destitución de Marlon Ochoa podría tener consecuencias significativas para la credibilidad de las elecciones futuras y para la estabilidad política de Honduras. La oposición teme que el Partido Nacional esté utilizando todos los medios a su alcance para manipular el sistema electoral y garantizar su permanencia en el poder.
La comunidad internacional ha sido alertada sobre la situación, y se espera que observe de cerca los acontecimientos que se desarrollen en los próximos días. La transparencia y la imparcialidad del proceso electoral son fundamentales para garantizar la legitimidad de los resultados y para fortalecer la democracia en Honduras.
El Partido Nacional aún no ha emitido una respuesta oficial a las acusaciones de Zelaya, pero se espera que lo haga en los próximos días. La tensión política en Honduras continúa aumentando, y la situación podría escalar si no se encuentra una solución pacífica y democrática.
La militancia de Libre ha convocado a movilizaciones y protestas para expresar su solidaridad con Marlon Ochoa y para exigir la defensa de la democracia en Honduras. La oposición se prepara para enfrentar lo que considera un intento de golpe de estado y para defender los derechos del pueblo hondureño.
La situación en Honduras es compleja y volátil, y el futuro del país depende de la capacidad de los actores políticos para dialogar y encontrar soluciones que garanticen la estabilidad y el respeto a la democracia. La comunidad internacional tiene un papel importante que desempeñar en este proceso, brindando apoyo y supervisión para asegurar que las elecciones futuras sean libres, justas y transparentes.

