El presidente Javier Milei aprovechó un homenaje al filósofo escocés Adam Smith para reafirmar su modelo económico, lanzar duras críticas a la oposición y reclamar la “bandera de la moral” para su espacio político. El evento, celebrado este miércoles en el Palacio Libertad con motivo del 250 aniversario de la publicación de “La riqueza de las naciones”, sirvió como plataforma para defender las reformas estructurales en curso y anticipar un debate ideológico con sectores de izquierda.
En su discurso, Milei ensalzó la figura de Smith como un “adelantado a su época” y destacó la importancia de su obra para comprender el crecimiento económico. “Cuando él plantea la riqueza de las naciones, lo que plantea es el crecimiento económico”, afirmó el mandatario, subrayando la necesidad de un “mercado laboral flexible” y una “modernización laboral” para evitar el “sufrimiento en la cuestión social”. El presidente comparó la situación actual con la revolución industrial europea, señalando que la reasignación de recursos es inevitable ante las reformas estructurales.
Sin embargo, el tono del discurso viró hacia la crítica al sector empresarial y a la oposición política. Milei comparó a los empresarios que buscan privilegios con los mercantilistas que Smith criticaba, acusándolos de buscar “monopolios artificiales” que “estropearían” la economía. “Han pasado 250 años y nada ha cambiado parece”, lamentó el presidente.
Posteriormente, Milei se refirió a los resultados económicos del último año, destacando un crecimiento del 6,6% en diciembre de 2024 en comparación con diciembre de 2023, según el EMAE desestacionalizado. “Estamos de cara a empezar un fuerte proceso de crecimiento, a pesar del ajuste que hicimos”, aseguró el mandatario, desafiando a aquellos que “odian el modelo de la libertad”. Añadió que el crecimiento acumulado en dos años asciende al 10,5% y que, de continuar esta tendencia, la economía seguirá expandiéndose.
El punto más encendido del discurso llegó con las críticas a la izquierda, a la que acusó de pretender “putear con la distribución del ingreso” y promover la “justicia social”, que, según Milei, ha sido la causa de la “decadencia de Argentina” en los últimos años. “El próximo debate importante es discutir la moral como política de Estado”, advirtió el presidente, afirmando que la oposición se arroga falsamente la propiedad de la moral. “Es falso, esa bandera es nuestra y tenemos que recuperarla. Ellos de altruistas no tienen un carajo”, sentenció.
Milei defendió la necesidad de defender “cosas que son justas” para seguir avanzando y reafirmó su apuesta por una “sociedad libre”, después de años de “ideas socialistas”. Reconoció el mérito de los argentinos por haber soportado las dificultades y prometió honrar su mandato.
El evento contó con la presencia de gran parte del Gabinete, incluyendo al ministro coordinador Manuel Adorni, cuya reciente polémica por un viaje a Punta del Este y la compañía de su esposa en la Argentina Week en Estados Unidos había generado controversia. También estuvieron presentes la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el asesor Santiago Caputo, el ministro de Economía, Luis Caputo, el flamante titular de la cartera de Justicia, Juan Mahiques, y la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich.
En relación con el año legislativo que se abrió tras su discurso en el Congreso el pasado 1 de marzo, Milei agradeció a los miembros del Poder Legislativo que “van a tener que ir a pelear con los orcos para sacar adelante a este país”, en una clara alusión a la oposición.
Finalmente, el presidente dedicó unas emotivas palabras al economista Juan Carlos De Pablo, con quien compartió un vínculo cercano. El gesto reflejó la importancia que Milei otorga a sus asesores y colaboradores en la implementación de su programa económico.
El discurso de Milei, cargado de referencias a Adam Smith y de críticas a la oposición, reafirma su firmeza en la defensa de su modelo económico y anticipa un intenso debate ideológico en los próximos meses. La reivindicación de la “moral” como bandera política y el ataque a la izquierda sugieren una estrategia de confrontación para consolidar su base electoral y avanzar con sus reformas. La referencia a los legisladores como "orcos" ha generado ya reacciones adversas en el Congreso, preanunciando un clima de tensión en las negociaciones legislativas. El futuro económico del país, según el mandatario, dependerá de la capacidad de su gobierno para defender sus principios y superar la resistencia de aquellos que se oponen a su visión de una Argentina libre y próspera.


