Guatemala City, 16 de marzo de 2026 – El gobierno del presidente Bernardo Arévalo ha dado un paso crucial para fortalecer la economía nacional al ratificar formalmente el Acuerdo de Comercio Recíproco con Estados Unidos. La confirmación, anunciada en una conferencia de prensa liderada por el mandatario y la ministra de Economía, Gabriela García, marca un hito en las relaciones comerciales bilaterales y abre nuevas oportunidades para productores y exportadores guatemaltecos. Sin embargo, la entrada en vigor del acuerdo aún depende de la finalización de los procesos internos por parte del gobierno estadounidense, generando una expectativa cautelosa en el sector empresarial.
La ministra García detalló la rigurosa línea de tiempo que ha seguido Guatemala para cumplir con todos los requisitos necesarios para la ratificación del acuerdo. Desde la firma inicial el 30 de enero hasta la notificación diplomática del 13 de marzo, el proceso ha involucrado la colaboración de diversas agencias gubernamentales y ministerios. “Es un proceso requerido, riguroso y donde obtuvimos la colaboración de ministros, ministras y otras agencias de Gobierno”, enfatizó García.
La notificación oficial al USTR (United States Trade Representative) se realizó tanto electrónicamente como a través de documentos físicos entregados por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Ahora, Guatemala espera la orden ejecutiva del gobierno de Estados Unidos, que formalizará la conclusión de sus procesos internos y activará el plazo de 30 días para que el acuerdo entre en vigor.
La incertidumbre radica en la forma en que Estados Unidos completará su proceso interno. La ministra García explicó que existen dos posibilidades: la firma del presidente Donald Trump y una orden presidencial o ejecutiva, o la delegación de la autoridad al embajador del USTR. La decisión final, por el momento, es desconocida.
La ratificación del acuerdo ha sido recibida con entusiasmo por el sector empresarial guatemalteco. La Comisión Empresarial de Negociaciones y Comercio Internacional (Cencit) y Agexport han expresado su apoyo, destacando los beneficios que el acuerdo traerá para la economía del país. Cencit, en un comunicado, señaló que la consolidación del proceso “contribuye a brindar mayor certeza jurídica al comercio bilateral, favorece las condiciones para la atracción de inversión extranjera directa y fortalece la competitividad de las exportaciones guatemaltecas”.
Agexport, por su parte, resaltó la importancia del acuerdo para consolidar las condiciones favorables para la inversión y el desarrollo de las cadenas productivas. Sin embargo, la organización también instó a continuar las gestiones para eliminar el arancel del 10% que aún grava a casi el 30% de los productos guatemaltecos, cumpliendo así con los compromisos adquiridos durante las negociaciones.
El acuerdo, resultado de meses de negociaciones, busca revertir la situación generada tras la suspensión del trato preferencial arancelario que Guatemala disfrutaba bajo el DR-Cafta. Estados Unidos ha acordado eliminar los aranceles al 72.5% de las exportaciones guatemaltecas, incluyendo productos agrícolas, vestuario, textiles y algunas manufacturas. No obstante, el 27.5% restante de los productos sigue sujeto al arancel del 10%.
Este último porcentaje incluye productos del sector de minivegetales, que quedaron excluidos del acuerdo y continúan buscando ser incorporados a la exención arancelaria. La situación ha generado preocupación entre los productores de este sector, que ven limitada su capacidad para competir en el mercado estadounidense.
La ministra García aclaró que, del lado de Guatemala, todos los trámites se han completado y el acuerdo ha sido firmado. Sin embargo, reconoció que existió una discrepancia inicial con la Secretaría General de la Presidencia (SGP) en cuanto al proceso de ratificación. Mientras que el Mineco informó que el presidente Arévalo había “sancionado” el acuerdo, la SGP aclaró que el mandatario no “sanciona” instrumentos internacionales, sino que los “ratifica”. La SGP también indicó que, hasta el 13 de marzo, no había recibido el expediente correspondiente para iniciar el trámite de ratificación presidencial. Esta diferencia de versiones fue aclarada durante la conferencia de prensa, donde se confirmó que el proceso de ratificación se había completado.
El acuerdo representa una oportunidad significativa para impulsar las exportaciones guatemaltecas y atraer inversión extranjera directa. El sector de vestuario y textiles, en particular, se beneficiará de la exención del arancel del 10%, siempre y cuando cumplan con los requisitos de origen Cafta. Esto permitirá a las empresas del sector competir en igualdad de condiciones con otros países de la región.
Sin embargo, el éxito del acuerdo dependerá de la capacidad de Guatemala para aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece. Es fundamental que el gobierno continúe trabajando en estrecha colaboración con el sector privado para identificar y abordar los desafíos que puedan surgir. Además, es necesario invertir en infraestructura y mejorar la competitividad de las cadenas productivas para garantizar que las empresas guatemaltecas puedan cumplir con los estándares de calidad y eficiencia exigidos por el mercado estadounidense.
La conclusión exitosa de este acuerdo comercial no solo fortalecerá la economía guatemalteca, sino que también consolidará la relación estratégica con Estados Unidos, uno de sus principales socios comerciales. La expectativa ahora se centra en la pronta respuesta del gobierno estadounidense, que determinará cuándo entrará en vigor este importante acuerdo y cuándo los beneficios comenzarán a materializarse para los productores y exportadores guatemaltecos. El futuro del comercio bilateral, y en gran medida el crecimiento económico de Guatemala, pende de la decisión que se tome al norte de la frontera.

