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Portoviejo, Manabí – La ciudad de Portoviejo se enfrenta a una crisis sanitaria latente debido a la prolongada deuda del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) con la construcción de un hospital vital para la región. Una editorial reciente ha puesto de manifiesto la inacción del IESS, exponiendo una situación que pone en peligro la salud y el bienestar de miles de ciudadanos manabitas. La falta de un hospital adecuado en Portoviejo obliga a los pacientes a viajar largas distancias a otras ciudades, como Guayaquil, para recibir atención médica especializada, generando gastos adicionales y retrasos que pueden ser fatales.
La historia de este proyecto hospitalario se remonta a varios años atrás, cuando la necesidad de una infraestructura médica moderna y equipada en Portoviejo se hizo evidente. El crecimiento demográfico de la ciudad y la provincia de Manabí, sumado a las limitaciones del actual hospital Luis Alfredo García, demandaban una solución urgente. En respuesta a esta necesidad, el IESS se comprometió a construir un nuevo hospital que contaría con todas las especialidades médicas necesarias para atender a la población afiliada y no afiliada.
Sin embargo, el proyecto se ha visto envuelto en una serie de problemas y retrasos. La construcción comenzó, pero se detuvo abruptamente debido a la falta de financiamiento. El IESS aduce que la crisis económica y la disminución de los ingresos por concepto de contribuciones han dificultado el cumplimiento de sus obligaciones financieras. No obstante, las autoridades locales y los representantes de la sociedad civil cuestionan esta justificación, argumentando que la salud de los ciudadanos debe ser una prioridad y que el IESS debe buscar alternativas para garantizar la finalización del hospital.
La editorial en cuestión critica duramente la falta de transparencia y la ineficacia en la gestión de los recursos por parte del IESS. Se señala que la entidad no ha presentado un plan claro y viable para resolver la deuda y retomar la construcción del hospital. Además, se denuncia la falta de comunicación con la comunidad y la ausencia de una respuesta efectiva a las demandas de los ciudadanos.
La situación es particularmente preocupante para los pacientes con enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión y cáncer, quienes requieren atención médica continua y especializada. La falta de un hospital en Portoviejo los obliga a viajar a otras ciudades para recibir tratamiento, lo que implica costos adicionales de transporte, alojamiento y alimentación. Además, los retrasos en la atención médica pueden agravar su condición y disminuir sus posibilidades de recuperación.
Los líderes comunitarios y las organizaciones sociales han organizado protestas y manifestaciones para exigir al IESS que cumpla con su compromiso y finalice la construcción del hospital. Han presentado peticiones formales a las autoridades del IESS, pero hasta el momento no han recibido una respuesta satisfactoria. La frustración y la indignación de la población son cada vez mayores, y se teme que la situación pueda escalar si no se encuentra una solución pronta y efectiva.
El alcalde de Portoviejo, Agustín Casanova, ha expresado su preocupación por la situación y ha anunciado que se reunirá con las autoridades del IESS para buscar una solución. Ha propuesto la creación de una mesa de diálogo que involucre a representantes del IESS, el gobierno local, la sociedad civil y los usuarios del sistema de salud. El objetivo de esta mesa de diálogo sería analizar la situación en detalle, identificar las causas del retraso y buscar alternativas para garantizar la finalización del hospital.
La editorial también destaca la importancia de la inversión en infraestructura médica para mejorar la calidad de vida de la población. Se argumenta que un hospital moderno y equipado no solo beneficiaría a los pacientes de Portoviejo y Manabí, sino que también contribuiría al desarrollo económico y social de la región. La construcción del hospital generaría empleos, atraería inversiones y fortalecería el sector salud local.
La deuda del IESS con la construcción del hospital de Portoviejo es un reflejo de los problemas estructurales que enfrenta el sistema de salud ecuatoriano. La falta de financiamiento, la burocracia, la corrupción y la ineficacia en la gestión de los recursos son algunos de los desafíos que deben superarse para garantizar el acceso a una atención médica de calidad para todos los ciudadanos.
La editorial concluye con un llamado urgente a las autoridades del IESS para que tomen medidas inmediatas para resolver la deuda y retomar la construcción del hospital. Se insta a la entidad a priorizar la salud de los ciudadanos y a actuar con transparencia y responsabilidad en la gestión de los recursos públicos. La población de Portoviejo y Manabí espera con ansias la finalización de este proyecto vital, que representa una esperanza para mejorar su calidad de vida y garantizar su derecho a la salud. La falta de acción por parte del IESS no solo es una deuda económica, sino una deuda moral con la comunidad que necesita desesperadamente este hospital. La situación exige una respuesta inmediata y contundente para evitar que la crisis sanitaria se agrave y ponga en riesgo la vida de miles de personas. El silencio y la inacción ya no son opciones.


